No se como comenzar este testimonio, solo pido al Espiritu Santo que me ayude a redactar. Es un poco largo y no me alcanzan las palabras para dar todo el honor y la gloria a Jesus. Omito detalles para hacerlo mas breve pero en nuestro matrimonio hubo agresiones de todo tipo y peleas muy fuertes.
Mi nombre es Luz y mi esposo se llama Alejandro, tenemos 4 años de matrimonio.  Desde el inicio de nuestro matrimonio comenzaron los problemas, el viene de una familia machista y eso nos causo problemas, aparte de que el no podia desprenderce de su familia para comenzar una familia conmigo. La primera pelea fue antes del mes de casados y lo que el hizo fue salir corriendo con sus papas y ellos recibirlo con los brazos abiertos, para ser breve eso paso como 10 veces. Eso me hacia sentir poco valorada y amada y yo me ponia a la defensiva con el y eso causaba muchos problemas, el no ser su propridad bajo mi autoestima y yo no recibia respeto de el mucho menos de su familia.
Yo pense que con el nacimiento de nuestra primer hija todo cambiaria y no, nada cambio. En una de nuestras separaciones duro fuera del hogar 10 meses y durante ese tiempo quede embarazada nuevamente de nuestro segundo bebe, a raiz de eso el volvio al hogar. Pero yo me sentia dolida, lastimada, y estaba segura que el volvia por sus hijos. No sanaban mis heridas, hice a Dios a un lado y todo comenzo a estar mal. Cuando mi segundo hijo tenia 4 meses nos separamos, eso fue en septiembre de 2016, fue tan duro y dificil que buscaba cualquier solucion para salvar nuestro matrimonio, me sentia sola, gracias a Dios conte con el apoyo de mis papas y de mi hermano, sino hubiera sido muy dificil. Mi esposo se porto muy irresponsable y grosero conmigo, me insultaba y el me hechaba la culpa de todo lo que paso, el no veia sus errores. Pues yo se los queria hacer ver, en una de las veces que me sentia desesperada entre a Jesus Salma mi familia y me di cuenta que primero tenia que cambiar yo, tenia heridas desde que era niña. Y comence a fijarme en mis errores y no en los de mi esposo, me di cuenta de las armas que nos da Dios para luchar en esta vida. Despues de mi restauracion personal comence a pedir por mi esposo, a todo momento, habia veces que en las noches me despertaba rezando el Ave Maria. Vi el poder que tiene el rezo del Santo Rosario diario, conoci a Maria Santisima como mi verdadera madre. Yo sabia que Dios haria maravillas con mi esposo asi como las hacia conmigo. Aprendi a confiar en Dios, al principio yo misma apresuraba a Dios, luego me di cuenta que todo sucederia pero a su tiempo. Conoci a un Dios VIVO, la eucaristia diaria era mi fortaleza, en verdad el esta en ese pedacito de pan. (Es mi testimonio mas grande que tengo) Dios me hablaba atravez de su sagrada eucaristia, el es directo y no anda con rodeos. En estos procesos hay que aprender a guardar silencio, nadie te sabra aconsejar a menos que haya vivido lo mismo que tu, todos de aconsejan el divorcio, las demandas, etc. pero nada de eso es bueno. El ayuno es muy valioso para Dios, hay dias que yo me sentia cansada y decepcionada de luchar poo alguien que no queria estar conmigo, pero luego mi Señor Jesucristo me recordaba que asi como me ama a mi, ama tambien a mi esposo y que tambien por el murio en la cruz, lo unico que Dios me pedia era luchar por nuestro matrimonio, nosotros somos sus obreros y quien no va a querer hacer la voluntad del rey de reyes. El amor a Dios y querer hacer su voluntad me daba animos y fuerzas para seguir en la lucha, el enemigo ni se nombra porque DIOS tiene todo el poder. Yo solo pedia a mi Señor que aumentara mi amor por mi esposo, que no permitiera que se me acabara y asi fue yo amaba cada dia mas a mi esposo apesar de sus insultos. Su familia me dio la espalda y eso hizo todo mas doloroso. En enero de 2017 comence a ver frutos  y Dios puso los medios para que se diera el reencuentro, fuimos a un retiro al retrouvaille y de ahi decidimos nunca mas separarnos, en febrero ya viviamos juntos de nuevo, nos dimos cuenta de como dañamos a nuestros hijos que son regalos de Dios y a nosotros mismos nos dañamos tambien.  Cuesta tiempo y mucha oracion sanar las heridas que nos causamos pero todo se puede, hoy somos unas personas nuevas y andamos por la vida como recien casados, invitamos a Jesus y a Maria a formar parte de nuestra familia y todo mejoro, aun con problemas y discuciones pero todo es muy distinto. Hoy puedo decir que soy la prioridad de mi esposo, junto con mis hijos. Somos todo para el y nos pone primero sobre todas las cosas. Dios cumplio sus promesas, yo solo fui obediente. Hay dias que lloro de agradecimiento por tener a mi familia junta.
Luchen por sus matrimonios, toda lagrima vale la pena. Dios todo lo recompensa. Pido a Dios que este testimonio sirva asi como a mi me sirvio leer los testimonios que hay en esta pagina. Envio un abrazo muy fuerte en Cristo Jesus a quien lo lea, Dios le de fortaleza para seguir luchando porque somos soldados de el, listos para ganar el cielo.
Todo el Honor y Gloria sea para mi Señor Jesucristo, el unico y verdadero Dios. Mis hijos se llaman Maria Regina en honor a mi reina del cielo mi Madre Maria y mi hijo se llama Pablo, por que el evangelio de San Pablo es el toco mi corazon , Dios los bendiga grandemente.