Todos nosotros cuando llegamos a este grupo llegamos con el corazón hecho trizas. Estas crisis, separaciones, divorcios, infidelidades, humillaciones, peleas, incomprensiones y muchas cosas más nos dejan casi sin vida, muchos dicen (otros como yo dijimos en el pasado) ¿Para qué vivir, para que otro día más? Pero Dios tiene un plan, Dios quiere que veas su obra en tu vida, en tu familia y veas cosas no imaginadas ‘Clama a Mí y Yo te Responderé y te revelaré cosas grandes e inaccesibles, que tú no conoces’: Jeremías 33,3. Él quiere sanarnos y darnos una vida nueva, llena de abundancia, llena de su amor, de su bendición, cuando nos hemos acercado a Dios, Él nos ha dado vida y fuerza nuevas, amor nuevo, de la vida en abundancia “Pero los que esperan en el Señor renovarán sus fuerzas; se remontarán con alas como las águilas, correrán y no se cansarán, caminarán y no se fatigarán.” Isaías 40,31 Todo esto para compartirles esta Palabra que Dios me regaló ayer. El Señor sana los corazones destrozados, El Señor venda sus heridas. (Salmo 146, 3) Retumba en mi corazón, pues Él es el que va sanar nuestros corazones, El con sus manos delicadas y fuertes bajará de las alturas, se tomará la molestia de ocuparse de nosotros de forma personal y directa y nos curará (Dios es un Dios personal, dedicado a cada uno, para El, cada uno de nosotros es más valioso que el universo entero, a cada uno nos ama con amor infinito y eterno “Con amor eterno te he amado” (Jr. 31, 3) ) ¿Quién en el evangelio se acercó a Jesús y Él le dijo: ¿lo siento estoy ocupado?. A nadie. Nos tomará en sus brazos como a la niña de sus ojos, y nos curará mejor que el buen samaritano. (“Guárdame como a la niña de tus ojos; escóndeme bajo la sombra de tus alas” Salmo 17 ,8) (“Lo encontró en tierra desierta, en la horrenda soledad de un desierto; lo rodeó, cuidó de él, lo guardó como a la niña de sus ojos “. Deuteronomio 32,10) Solo está esperando que clamemos a Él nos acerquemos con corazón contrito, nos acerquemos humildes confiemos y así veremos su gloria, busquemos la Eucaristía, busquemos la adoración al Santísimo Sacramento, tengamos momentos de oración todos los días en la intimidad de nuestro cuarto, leamos su Palabra, creamos en sus promesas y verán que esta promesa: “Yo he venido para que tengan vida y la tengan en abundancia” (Jn 10, 10) Se cumplirá pronto en sus vidas. Miembro de JSMF.