Pero los invito a progresar algo. Tengan empeño en vivir sin perturbar a otros, ocuparse cada uno de sus propios asuntos, y trabajar con sus propias manos como se lo hemos mandado. Al observar estas reglas, ustedes serán estimados por los de afuera, y nada les faltará. 1 Tesalonicenses 4, 10b-12