"Escucha, cielo, y hablaré, oiga la tierra las palabras de mi boca. que mi enseñanza descienda como lluvia y mi palabra caiga como rocío, o voy a proclamar el nombre del Señor, ¡den gloria a nuestro Dios! él es la Roca, su obra es perfecta, todos sus caminos son justos; es un Dios fiel y sin falsedad, justiciero y recto. Deuteronomio 32,1-4