¿Quién de ustedes, sin tiene cien ovejas y pierde una de ellas, no deja las otra noventa y nueve en el campo y va a en busca de la oveja perdida, hasta encontrarla? Y cuando la encuentra, contento la pone sobre sus hombros, y al llegar a casa junta a sus amigos y vecinos, y les dice, .Alégrense conmigo, porque ya encontré la oveja que se había perdido. Lucas 15,4-7