Quizás es la pregunta que alguna vez nos hicimos. Que quiere Dios de mi?. Que lindo sería que Dios nos mandara un correo explicándonos que es lo que quiere que hagamos. Y que fácil seria no? cuantos errores evitaríamos. Y lógico, sería bonito, porque siempre lo fácil es lo mas cómodo, y cuando las cosas se poner “oscuras” tendemos a echarle la culpa a Dios, porque no nos escucha o simplemente solo nos acordamos de El, cuando el “agua nos llega al cuello” o ‘por no habernos dirigido’, pero ¿Será que Dios no nos dirigió?, ó ¿Será que no permitimos que El nos dirigiera?.

Muchos de nosotros nos dejamos llevar por “presentimientos”, “corazonadas”, o por lo que un amigo opinó, sobre tal o cual cuestión; olvidando que todas nuestras decisiones tienen que ser llevadas delante de Dios para que El nos guíe a tomar las que mejores resultados nos darán para nuestra vida, nuestro matrimonio, hijos, familia, trabajo. Todos queremos que por medio de una “magia especial” todo nos salga de maravillas, pero nos olvidamos que para ello se necesita tener una verdadera relación personal con Dios. Claro esta que nosotros deseamos y anhelamos que todo sea como queremos, pero a veces las cosas no se van a dar como queremos, sino como el Señor quiere, y no por capricho del Señor, sino simplemente porque El sabe que es lo mejor para nosotros o porque aun no es el momento para recibir aquello que tanto anhelamos. Pero es difícil comprender estos puntos cuando en realidad no estamos llevando una verdadera relación personal con el Señor. La mayoría de nosotros no tenemos una verdadera relación personal con Dios, es decir creemos que todo se concentra en ir a la iglesia de forma frecuente, orar todos los días, comulgar ..y se acabo. Mañana será otro día. Pero, hablo de ¿Qué hacemos luego de que salimos de la Iglesia?, ¿Cómo es nuestros comportamientos?, ¿Qué palabras salen de nuestra tu boca?, ¿Qué lugares estamos frecuentando?, ¿cómo nos comportamos con nuestro prójimo? qué hacemos por ellos?. Todo eso de no tener cuidado nos pueden estar causando una derrota espiritual, y que a pesar que asistimos a la Iglesia, nada mas vamos por una simple rutina y no porque realmente anhelamos que Dios nos hable, o ir a Alabar y Adorar. Cuando se tiene una verdadera relación con el Señor, anhelamos los días de ir a misa, ir ante el Santísimo, queremos Adorar , queremos Alabarlo, la palabra alimenta nuestro espíritu y sobre todo se busca personalmente la manera de obtener crecimiento espiritual, ¿Cómo? A través de la continúa búsqueda en oración, no dejar de leer y meditar la Palabra de Dios, y todo aquello que nos permita acercarnos mas al Señor. Es fundamental también convertirse en amigos de Dios, ¿Cómo?, tal fácil como buscarlo, habla con El, cuéntale como te sientes, aprende mas de El leyendo su Palabra, trata de complacerlo como lo harías con tu mejor amigo. Muchos nos olvidamos que Dios quiere ser nuestro amigo, El quiere contarnos lo que quiere hacer con nosotros, pero muchas veces no puede porque lejos de ser un amigo de Dios, nos convertimos en un desconocido que solo se acerca a El cuando tiene un necesidad o cuando la casa se esta quemando. Dios quiere ser nuestro amigo, sin un interés por medio, El quiere platicar o hablar contigo, contarte sus planes para ti, pero es necesario que comiences a verlo como un amigo, dedícale tiempo, haz lo mejor que puedas para agradarlo, queda bien con El, que seguramente El estará encantado de ti y te considerara amigo. Para un ejemplo bíblico de esto podemos ver como Dios le comentaba sus planes a Abraham, aquel hombre a quien Dios mismo considero su AMIGO. ¿Cuánto necesitamos entender de que el pecado que esta en nuestra vida muchas veces nos esta privando de planes maravillosos?, Dios quiere hablarnos, El quiere decirnos el plan maravilloso que ha trazado para nosotros, lo tiene en una maqueta listo para mostrarlo, pero cada vez que viene a querer mostrarlo y explicarnos con amor, lo recibimos con una vida desordenada, en donde no existe una verdadera relación personal con El. También meditemos ¿cuántas veces nos descubrimos caminando del lado de Dios? ¿Y cuántas otras veces, en cambio, caminamos del lado de nuestras propias conveniencias, de nuestros propios impulsos, de nuestras ideas y pensamientos, del lado de nuestros deseos?, pensando que es Dios quien debe someterse a nuestra ceguera espiritual y no nosotros a El. No siempre nuestros caminos son los caminos de Dios. Y Dios está triste, esperando que en algún momento nos demos cuenta y, con Fe, nos acerquemos a El para caminar juntos por la vida. No estemos esperando a que la Voluntad de Dios se cumpla en nuestra vida, mientras estamos llevando una doble vida: santidad en la Iglesia, y vida pecaminosa fuera de ella. Dejemos de estar jugando con Dios, decidámonos por El, caminemos junto a El, conozcámoslo, aprendamos de El y simplemente VIVAMOS CADA DÍA DE NUESTRO EXISTIR PARA EL Y NADA MAS QUE PARA EL. Y como bien dice la Palabra..” Buscad primero el Reino de Dios y lo demás vendrá por añadidura “, dejemos de llorar o divagar como “almas en penas”, sintiéndonos “victimas” de las circunstancias, Dios nos ha llamado, no para ser símbolos de derrota sino para manifestar su Gloria en nosotros. Tengamos la plena convicción de que al final del camino esta esperándonos la victoria, pero eso depende exclusivamente de nosotros. Miembro de JSMF.