COMO LOGRÉ LA RESTAURACIÓN DE MI HOGAR

1. LA PALABRA DE DIOS:

Me apropie de la Palabra que Dios me había dado. Creí que Jesús me iba a liberar del flagelo de infidelidad, como lo hizo con la mujer encorvada. Lucas 13:10 11. Y me aferré a esta promesa de la Palabra de Dios con todo mi corazón. Además de esta promesa reclamé otras promesas de la Palabra de Dios en oración. Las cuales estaré compartiendo en oraciones por mi hogar, por mi esposo, por la OM, guerra espiritual.

2. LA ORACIÓN Y EL AYUNO: Por el cambio de mi esposo y su salvación, por la restauración de mi hogar que estaba en ruinas todas las columnas (El amor, la comunicación, la intimidad, y las finanzas). Y la restitución de todo lo que el enemigo me robó a través del adulterio (tiempo, dinero, días de soledad, mi paz, mi felicidad, mi vida sexual, besos, caricias y la pasión de mi esposo). Porque el adulterio es una plaga que acaba con todo, Jesucristo me liberó de esa plaga y me restituyó o devolvió todo como lo mencioné antes.

3. EL PERDON.

Produjo en mi vida un cambio radical, el dedo acusador que yo tenía hacia mi esposo se volvió hacia mí. Reconocí que yo tenía mucho que ver en que mi esposo buscara en la calle, lo que no encontraba en su casa conmigo. El resentimiento me impedía amarlo o demostrarle el amor. Empezó Jesucristo la Sanidad de mi corazón, por resentimiento, y falta de perdón. Creo que después de mi salvación es lo más grande que me ha pasado el perdón para mis enemigos, para quienes me han dañado. Tanto para mi esposo como para la OM.

Se acabaron las contiendas, los reproches y la mujer iracunda. Cualquier rencor hacia mi mamá, papá, hermanos, esposo, la OM. “El que aborrece a su hermano se hace homicida”.1ª. Juan 3:15. Amar, bendecir y orar por nuestros enemigos para que seamos hijos Mateo 5:44 45. Fueron Palabras que impactaron mi vida de manera especial y pedí a Dios que me ayudara a aplicarlas y a vivirlas, quería ser su hija y partícipe de toda su herencia que son las promesas de su Palabra. Además no deseaba ser una homicida por guardar rencor en mi corazón y aborrecer a los que me dañaron y causaron heridas profundas en mi corazón. Hebreos 12:15. Podemos dejar de alcanzar la gracia de Dios por causa de las raíces de amargura. Además se ha comprobado científicamente que la falta de perdón causa enfermedades. El perdón llenó de paz mi corazón y sanó mi alma. Ver el tema: “Sanidad del Alma El Poder del Perdón.”

3. ROMPIENDO MALDICIONES GENERACIONALES:

El Señor me permitió entender que sobre mi vida había maldiciones generacionales, que debía romper y arrancar como ya lo dije al principio de este testimonio: por maltrato, abuso, rechazo, abandono, adulterio, hechicería. Esto tenía mis cielos cerrados. EL poder de la Sangre de Cristo y el poder de su Palabra y la renuncia a esas maldiciones me hicieron libre. Hay predicadores que no creen en esto y no lo enseñan, no los culpo, ni los critico, porque la mayoría no han tenido que vivir o pasar situaciones similares a la mía. Además ellos sostienen que cuando uno recibe a Cristo las maldiciones se van y que no es necesario saberlas.

Sin embargo después de cuatro años de haber aceptado a Jesucristo, yo todavía estaba bajo la Maldición Generacional de la Infidelidad, el rechazo, el maltrato, el abandono, la hechicería. Sé de muchos cristianos que tienen treinta años y más de conocer a Jesucristo, que están bajo maldiciones generacionales, porque no han comprendido e ignoran este tema. Yo tuve que entenderlo en oración y ayuno, preguntándole al Señor: ¿Por qué todo está en mi contra, por qué todo me sale mal? Por qué Jesús? ¿Por qué si yo te acepté y te tengo en mi corazón no soy libre? ¿Por qué estoy pasando por esto si yo no he sido infiel? Él me respondió: “Porque hay Maldiciones ancestrales sobre ti que tienes que conocer, arrancar y romper con mi Poder”. Bien dice el Señor en su Palabra en Oseas 4:6: Mi pueblo fue destruido porque le faltó conocimiento. Yo lo tuve que entender en medio de una gran depresión.

Tú tienes la oportunidad de comprender esto hoy, Dios te va a guiar a estudiar tus ancestros y darte cuenta cuales maldiciones generacionales están atormentando tu vida y una vez identificadas arrancarlas y renunciar a ellas en oración.

Yo doy testimonio que las maldiciones ancestrales son una realidad Bíblica y se cumplen, no solo en mi vida, sino en la de otros. El enemigo hará todo lo posible para que no entendamos esto, para que no seamos libres. Yo por mi parte he determinado contar y enseñar a cuantos más pueda sobre este tema.

4. LA PERSEVERANCIA:

Son sinónimos de perseverancia: Constancia, persistir, insistir, no desistir. Perseveré en oración y ayuno que rompe todo yugo, toda cadena. (Ver el estudio el Poder del Ayuno). Sin desmayar no importa cuales sean las circunstancias, no importa cuán difícil o imposible de resolver, desde el punto de vista humano parezca la situación por la que estamos pasando. Si tu analizas mi caso, yo hubiera podido pensar: ‘Mi esposo no tiene remedio.’ ‘Está muy enamorado de la OM’ ‘Lleva doce años con ella, no la va a dejar’ ‘Nació así y así se queda.’ En Dios ese dicho popular, árbol que nace torcido, no se endereza. No es cierto, no aplica. Para Dios no hay nada difícil. Génesis 18:14 ¿Hay para Dios alguna cosa difícil? Lucas 1:37 Porque nada hay imposible para Dios.

La perseverancia en oración es clave para obtener la victoria, en cualquier situación hay quienes enseñan, que no es necesario decirle a Dios lo mismo todos los días, que con una sola vez basta, pero Jesucristo les enseñó a sus discípulos a través de una parábola en Lucas 18:1 sobre la necesidad de orar siempre y no desmayar. En esta parábola la viuda importunaba todos los días al juez injusto, para que le hiciera justicia, de día y de noche, para que tomara la decisión a favor de ella. Por la insistencia de la viuda el juez injusto le hizo justicia. Cuanto más Dios que es nuestro Padre nos responderá y hará justicia si le insistimos.

Le insistí a Dios en oración durante casi tres años, sin cesar, todos los días. Poco a poco fui viendo como el Señor despejaba mi camino, iba liberando a mi esposo de las ataduras del adulterio y de la hechicería y venían las respuestas para mi hogar, finalmente el Señor puso distancia entre la OM y mi esposo y esa relación murió. Recuerda que la Palabra de Dios dice: Deuteronomio 7: 22 DHH. Poco a Poco el Señor irá expulsando a estas naciones, (nuestros enemigos), ustedes no podrán acabar con ellas de una sola vez. Dios lo hizo por mí, lo hará también por ti, si perseveras en oración y ayuno y no desmayas.

5. LA FE:

Hebreos 11:6 “Pero sin fe es imposible agradar a Dios “. Tuve mi mirada puesta en Jesús y no en el problema, porque Jesucristo es el autor y consumador de la FE. (Hebreos 12:2). El Señor me llenó de Fe para creer a una situación imposible de resolver al ojo humano. Confíe en Dios a pesar de las circunstancias en contra. Aunque haya quienes te digan: ‘Ese caso es un caso perdido’ ‘Ya no luches más’ o como en mi caso, mi hijo me dijo: ‘Mamá ya no quiero verte sufrir más al lado de mi papá, sepárate..’ Otros me dijeron: ‘Tu esposo está acostumbrado a tener dos mujeres y no va a cambiar, vete de la casa, déjalo, no le soportes más.’ No escuché esas voces, sólo escuche la voz de Jesús y de sus promesas en su Poderosa Palabra.

Un día en oración, me habló a través de Juan 11:39 Cuando Marta la hermana de Lázaro le dijo: Señor hiede ya porque es de cuatro días y Jesús le respondió: ‘¿No te he dicho que si crees, verás la Gloria de Dios? Le dije Jesucristo: ‘Tu resucitaste a Lázaro de los muertos a pesar que ese muerto ya hedía después de cuatro días de estar enterrado, y nadie en este mundo creía que podía salir caminando de la tumba. Así haz con mi hogar, resucita este muerto, que es mi hogar en ruinas, cambia a mi esposo, sálvalo. Marcos 9:23: “Para el que cree todo le es posible”. Jesucristo me liberó del adulterio, restauró mi hogar en ruinas, restauró el amor, la sexualidad, la comunicación, todo, porque yo decidí creerle. Los que esperamos en el Señor nunca seremos defraudados. I Isaías 49:23. Salmo 84:11 “Porque sol y escudo es Yahvé Dios….no quitará el bien a los que andan en integridad”.