Cuántos de nosotros hemos estado o estamos como Bartimeo (Hijo de Timeo) Marcos 10, 46-52 ; que no vemos la presencia del Señor en nuestras vidas, esto a causa de nuestra necedad, nuestro orgullo o nuestra soberbia? Estamos a tiempo!. los invito para que atendamos el llamado que nos hace nuestro Padre en esta prueba de dolor, etapa de nuestra vida o como le quieran llamar, esta es una alerta, es un llamado de emergencia que nos hace Jesús para que lo busquemos y le clamemos su ayuda, para cambiar nuestro ser y abrir espacio, para que dentro de nosotros nazca ese nuevo ser en el amor del Señor. No dejemos pasar a Jesús sin llamar su atención. Bartimeo no veía, pero si sabia que ahí estaba Jesús, El si reconoció su presencia y su poder (aclaro Bartimeo era ciego), en su corazón guardaba la esperanza de ver, de ser sanado, de ser un hombre nuevo, de poder gozar de las maravillas que Dios nos regala a través de la vista, y con esa esperanza y fe, gritó y clamó la asistencia de Jesús; no crees que eso mismo puedes hacer en la circunstancia que estas pasando? No dejes de pedir ayuda al cielo, así la gente te diga que no clames más, como le decían a este personaje del evangelio, toma su ejemplo, El no se quedo callado al contrario ‘ él gritaba mucho más’ y en su obstinación Jesús le puso cuidado, Bartimeo logró su objetivo, El no se dio por vencido. La oscuridad de las circunstancias de estos momentos, puede que no te permitan ver lo que está haciendo Jesús en tu vida y tu familia, NO DUDES que El está obrando, El te está escuchando, como en su momento escuchó al Hijo de Bartimeo, y también llegará el día que te pregunte «¿Qué quieres que te haga?» y ahí con amor repetiremos esas palabras de FE y CONFIANZA: «Maestro, ¡que vea!» y esa vista nos traerá la luz que amor del Padre quiere para nosotros, nos permitirá ver el camino que nos conduce al encuentro con Jesús y por ende nos llevará a la conversión verdadera. Primer paso ‘Jesús y yo’ , lo demás vendrá en el tiempo del Señor, recuerda que su tiempo no es el mismo nuestro, la configuración de su reloj es totalmente diferente al nuestro, aprovecha estas circunstancias para encontrarte con Jesús, para seguirlo, para amarlo, para no separarte de El, ya que el camino con El es más llevadero, las cargas con más ligeras y la seguridad es infinita. Pronto llegará el día en que también nos diga: «Vete, tu fe te ha salvado.» y bien sabemos que no sólo obrará en nosotros, esa sanación y salvación llegará a nuestra familia y por ende a nuestro hogar. No te detengas, sigue clamando al Señor, EL siempre nos escucha y nos dará todo lo pedido conforme a su Santa Voluntad. Dios te guarde y la Santísima Virgen te cubra con su santo manto. Miembro JSMF.