Testimonio de Ana Cristina: Solo quería compartir algo de mi corta experiencia en la restauración de mi hogar. Yo llevo seis meses en este proceso de restauración de mi matrimonio, y la verdad soy otro ser al que era antes de poner a Dios como rey de mi hogar, Él es quien gobierna en mi casa, y en nuestras vidas.
Les comparto algunos consejos que en su momento fueron útiles para mí y fueron punto de partida para este proceso:

1. No busques la conversión de tu esposo, busca primero la tuya.

2. Sanarte a ti misma con la ayuda de Dios por intermedio de la oración limpiar tu dolor, tu espíritu de todo mal recuerdo, de todo dolor.

3. El pasado no se puede olvidar pero sí se puede recordar sin dolor.

4. Dedícate a ti y a tu hija al máximo, has las cosas de tu hogar pensando en que son para Dios, no para tu esposo ni por tu esposo, deja en cierta parte de verlo como el eje de tu vida y el centro de tu hogar.

5. Cada vez que tu esposo te diga cosas, como: “que no te ama” y “que se quiere ir de tu lado”, piensa en tu interior que el que te está hablando no es él, que es el enemigo que por intermedio de él, que es más débil quiere hacerte daño, tu esposo te ama sino, no estaría ahí contigo y con tu hija, eso de que está por la niña es mentira, él te ama, lo que pasa es que está vacío de Dios y le duele aceptarlo, ningún ser humano está donde no quiere estar.

6. Cada vez que lleguen comentarios a tus oídos de lo que él hace fuera de tu casa, no escuches o sencillamente ora por él y por ti, repite alguna oración que tu sientas que te reconforta y ten la lista ahí cuando algo te perturbe la mente y el corazón inmediatamente será bálsamo para tu alma y no te hará daño nada de lo que escuches.

Alguna frase que me ha servido: ” Tu esposo es tu esposo de la puerta para dentro de tu hogar “, de ahí para afuera es responsabilidad de él cómo se porte, el verá que hace con sus actos; no te preocupes cuando salga ponlo en manos de Dios y déjalo que Él lo llevará por el camino que El tiene destinado para que él viva.
Yo estaba arruinando mi vida, pensando ¿en qué hará por fuera?, ¿con quién estará?, y buscando cualquier señal de traición y sin querer encontraba cosas que me sembraban la duda y me desestabilizaban, pedí mucho a Dios por la tranquilidad de mi alma, y Dios me escuchó, dejé de buscar cosas y de preocuparme por lo que hacía mi esposo, y cómo me estaba dejando usar del enemigo. Cuando me ponía cosas que encontraba y me desestabilizaban, entonces decidí callar, y así encontrara lo que encontrara no volví a hacer ningún reclamo a mi esposo, nada nada, nada, todo lo que encontraba lo ponía en manos de Dios y solo pedía por mi tranquilidad que nada me afectara, y así con el tiempo fui tranquilizando mi espíritu, ya no me duelen esos recuerdos, ni esas ofensas. Solo te digo: “calla no hables, no le reclames” que eso es peor porque: “te daña a ti, daña el ambiente de tu hogar, el de tu hija y desubica más a tu esposo del momento de confusión que está pasando.”

Un día Dios me hizo entender que cuando nos da esposos así, me explico: “Desubicados emocionalmente, alejados de Dios, susceptibles a fallar, etc…no es porque nosotros los debamos cambiar, es porque gracias a ellos nosotros cambiamos, a veces nos creemos perfectas, que no merecemos lo que nos pasa, que somos ejemplo a seguir, ¿pero sabes algo? Debemos descubrir qué nos quiere enseñar Dios con estas situaciones, con estos esposos que nosotras escogimos con la Voluntad de Él, ¿Qué quiere que aprendamos de todo esto?; por ahí fui entendiendo muchas cosas y al menos hoy en día no soy perfecta y aun me desestabiliza el mal genio de mi esposo y aun lloro por sentir injusticia, pero tengo algo tan grande y tan lindo que es un Dios que sé que me escucha en mis penas y que me alivia mi dolor instantáneamente y que sin lugar a dudas sé que está ahí y que con mi silencio y con mi oración, veo el cambio poco a poco en mi esposo. No estará todo perfecto pero al menos tengo tranquilidad en mi espíritu. ‘Nada ni nadie vale más que tu paz interior, nada ni nadie puede robar tu tranquilidad’.

Pon todo en manos de Él y si se puede utilizar como una fórmula mágica sencillamente te digo “ES EL SILENCIO” si te ofenden sus palabras tu calla, no le respondas, no le digas ni un sí ni un no, solamente escúchalo, déjalo que él está sufriendo, porque no te quiere perder, pero no acepta demostrarlo, cuando llegue así te hayas enterado de lo peor, tú recíbelo como si nada, como si no supieras nada, el silencio logra más que mil palabras, espéralo llena de amor, demuéstrale con tu silencio y con tu indiferencia a sus equivocaciones cuanto lo amas, y ni un solo reproche más, déjalo dale tiempo al tiempo, ora cuando sientas rabia, tristeza, amargura, injusticia, todo esto que nos debilita.

Mi niña tiene dos años pero es del mundo moderno entonces ella se da cuenta de todo y no sabes ahora que habla tan claro, dice que papá esta tiste y no se puede ni discutir delante de ella, mucho menos dejar ver que estamos enojados, entonces hazlo por tus hijos, evita al máximo que ellos sientan ese desamor que existe en este momento, trata de adornar el ambiente y verás que poco a poco las cosas se van volviendo normales y ya no serán adornadas si no que será la realidad, piensa en que estas mostrándole el ejemplo de Recuerda edifiquemos sobre roca. Si deseas llevar agua bendita a tu hogar, y con mucha fe si quieres mejor cuando él no esté, empiezas a echar agua bendita rezando un Padrenuestro desde la última puerta de tu casa y en cada puerta hasta llegar a la primera, la principal. Hazlo si puedes dos veces a la semana y haz bendecir medallitas de San Ignacio y de San Benito y las ubicas en lugares escondidos pero visibles, o sea que nadie los vea, pero que desde donde los ubiques puedan divisar los espacios. Como la sala, la entrada principal, la alcoba de tus hijos, la alcoba matrimonial, y carga una en tu bolso. Ora a los ángeles, por la protección de tu hogar, y ora con tus hijos por tu esposo, y dile que oran para que sean una familia feliz y unida.

Busca en Internet el significado de las medallitas de San Benito y San Ignacio, y verás que te ayudan a proteger tu casa de los enemigos de la maldad y a conseguir lo imposible. Por experiencia propia sentirás el cambio, yo no quería ni vivir más en la casa, era un miedo en las noches y ahora respiro tranquila porque Dios es el Rey de nuestro hogar. Traten si se puede ir a Misa en familia, o al menos ve tú con tus hijos, tal vez él se anime y los acompañe, adiciónale un plan como comer helados o ir al parque, muestra siempre un rostro de orgullo de tener tu hogar, de amor, de comprensión, de humildad delante de tu esposo, verás cuanto te cambia, haz el esfuerzo no por él sino por ti, y vas a ver cómo te mejoran las cosas.

Por último si él decide irse, no lo detengas ni le reclames, déjalo ir pero desde hoy dedícate a prepararte, que si ese momento llega no te va a destrozar, ni te va a acabar, simplemente lo vas a aceptar porque sin lugar a dudas Dios sabe por qué ocurre, y será para que cuando regrese vuelva triunfante y lleno de amor por ti, él va a ser el espejo en el que te miras: Mira amor en él, mira compasión y todas esas bellos detalles que Dios nos dio para ser felices. Animo, Dios está contigo y todo esto es para fortalecer tu amor por El, nadie ha dicho que todo ha terminado esto apenas empieza. Dios todo lo puede. Y no se mueve una piedra del río sin la Voluntad de Dios.

No estás solo, Dios está contigo. Y si te sirve, evita al máximo hablar de él con nadie, solo con Dios. Sus defectos solo le importan a Dios, no se los digas a nadie, por más allegado que sea, eso indirectamente así él no se entere trae comentarios molestos, mejor evítalos, siempre ve en tu esposo el administrador de tu hogar, el rey de tu palacio, dale el lugar que debe tener que él verá cuando lo asume; pero tu estarás tranquila porque siempre hiciste lo mejor por tu hogar.
Si tu esposo te fue infiel, yo pasé por esa difícil etapa, pero hoy te puedo decir que Dios me enseñó a perdonar, y recuerdo sin dolor, y pido por la OM que llegué a odiar, para que Dios le oriente una persona que le de amor y no busque y se entregue ante cualquier oportunidad, eso fue muy difícil en mi vida pero hoy después de haberlo vivido doy testimonio de la grandeza de Dios, de haberme sanado y tener la tranquilidad que tengo hoy con ese tema. Sí así te ha pasado no te preocupes que Dios es el único que te sana esas heridas confía en Él.

Te recomiendo mucho el proceso de restauración en tres meses. Es de nuestro grupo y esta organizadito como para hacerlo en un momento de tu día, igualmente cuando tu esposo salga de casa o a primera hora del día cuando te despiertes el archivo que dice oración. Las oraciones matutinas para limpiar tu hogar y protegerlo. En fin yo me valí de muchas de estas lecturas para poder entender el comportamiento de mi esposo y para poder entregarme a Dios a través de la oración. No soy la que más rezo pero oro y confío en que Dios está conmigo y nada me faltará.

No estás solo ¡nunca! siempre que tengas a Dios en tu corazón. Animo solo te digo eso ¡ánimo! y llora si quieres en la soledad de tu baño o de tu alcoba que nadie se dé cuenta, desahógate pero hazlo y para ahí, porque tu tristeza trae tristeza, entonces límpiate con una buena llorada y di: “hasta hoy eso pudo dominar mi estado de ánimo y de ahora en adelante llenaré cada segundo de mi vida de alegría y paz en los momentos difíciles”, por ahí dicen: “al mal tiempo buena cara” ” y después de la tormenta viene la calma” eso es verdad y ten la seguridad que después de esto superarás cualquier tormenta porque sabes que Dios está contigo y que lo que ayer fue dolor hoy es tu fortaleza y tus bases para ser más bendecida por Dios; piensa antes de pedir que ya te fue concedido eso hace parte de tu gran fe.

¡Animo! eso no son penas, son peldaños para llegar al amor incondicional a Dios por medio del amor de tu hogar. Lo de dejar de buscar es muy difícil, un día tenía todo para encontrar las cosas y por más que un hermano del grupo me aconsejó que no buscara más, no fue suficiente aún no estaba dejando totalmente las cosas en manos de Dios y ¿qué hice?, seguí en lo malo. Llamé a esa persona de la cual había encontrado datos a mi esposo y ahí fue; ella ahí mismo le escribió o lo llamo no sé, el caso fue que se enojó y me recriminó mi actitud y que así las cosas no funcionarían, yo acepté mi error, y desde ese día decidí jamás pero jamás volver a buscar cosas y como el demonio es sucio un día normal cuando las cosas estaban tranquilas, encontré algo de color rojo en su camisa como un labial o algo así y él esa noche llegó muy distinto muy amoroso, en fin todo daba para hacer reclamos y discutir, pero ahí comprendí que Dios estaba obrando en mí y dije: “no haré nada ni diré nada, Dios ayúdame a olvidar lo que encontré y dame fortaleza para no dejarme vencer por la tentación de reclamar y seguir buscando”.

Dios obró, no hice nada y hasta el día de hoy son secretos que se guardan en el fondo del corazón, pero que no hacen daño y que simplemente son cosas sin importancia, porque entendí que lo que importa es la tranquilidad de mi hogar. Di algo a ti misma: “¿qué hemos logrado cuando hemos buscado?” nada bueno, ¿verdad? entonces no busquemos; de algo sirve lo que por ahí dicen: “el que busca encuentra”, entonces si buscamos infidelidad y traición ten la seguridad que con esos dotes de detectives que Dios nos dio, encontramos hasta lo indescifrable.

¡Animo hermanitos!, hay que poner de nuestra parte y pedir a Dios, Él nos da ese poder de la tranquilidad en el alma. y recuerden: tu esposo(a) es tu esposo(a) de la puerta de la casa para dentro, no se preocupen por lo que haga en la calle, eso es problema de él; él vera como responde por sus cosas ante Dios, ustedes sean esposo(a) en el hogar y no le den importancia a su vida afuera , y verán que así se tranquilizarán, cuando entre el desasosiego en sus mentes digan algo en Dios ejemplo ” todo lo puedo en Cristo, El me fortalece” repítelo y veras que esos pensamientos de “¿con quien estará mi esposo(a) o que estará haciendo?” se evaporan de la mente y cuando se den cuenta, ya ni siquiera se vuelven a inquietar, así me ocurrió pruébenlo, les ayudará.

Aunque es muy difícil eso de vivir bajo el mismo techo pero distantes, no se preocupen cuando el esposo(a) se vaya a dormir, oren mucho en sus alcobas de rodillas si puede, con amor por ellos y con mucha fe, en que Dios está al lado de ellos acompañándolos y ayudándolos en la restauración, mi esposo también se fue a dormir a la sala y aunque fue muy duro nos sirvió mucho porque nos hicimos falta y eso es bueno, luego me decía que para él fue horrible llegar a su casa como un extraño y estar tan cerca de mí pero tan lejos a la vez.

No se preocupen, cuando llegue el esposo(a)demuéstrenle su tranquilidad, que no los vean tristes, que los vean fuertes y pídanle un favor: que como padres necesitan brindarle un hogar “estable” por ahora entre comillas, a sus hijos que están educando, no se les olvide, y pídanle que cuando llegue sea normal el saludo y que delante de los hijos el comportamiento sea normal de pareja, que no importa que cada uno esté durmiendo separado y que esté haciendo su vida sin que tu formes parte de ella, eso no importa, pero sí les digo algo que siempre he tenido muy claro “si esto no se puede y cada día va ser de conflicto y discusiones y mirando a ver cómo acaba uno con el otro y quien gana de los dos, lo más sano para los tres, es el esposo (a) no estén en la casa que se vayan y que sí desea volver; ahí encontrará su hogar pero siempre y cuando esté dispuesto(a) a llevar una vida tranquila juntos”.

Aclárenle las cosas: “Que tú no te meterás más en su vida, que ese seguirá siendo su hogar” pero déjenle todo bien claro, así por dentro se estén muriendo de pensar que se va, no importa, díganle que quieren la tranquilidad de los tres y que si no se siente en condiciones de al menos dar un saludo y respetarlos delante de sus hijos y hacer un ambiente agradable para los tres, que ustedes no serán un obstáculo para que ellos(as) se vayan, que Dios será quien tenga a bien que regrese o que su rumbo sea otro.

Hermanitos: en esos momentos debemos ser fuertes, y pensar mucho en nuestro bienestar y el de nuestros hijos, y también es el de ellos(as), yo a mi esposo le decía “yo te amo y amo a mi hija y nuestro hogar pero no quiero un hombre infeliz a mi lado, si tu felicidad está en otro lado pediré a Dios que te ilumine y te indique el camino que debes tomar, pero te amo tanto que no quiero verte infeliz, prefiero perderte a someterte a ser un hombre triste y desdichado a mi lado”. Eso duele decirlo pero así lo sentía y así veía las cosas, gracias a Dios él entendió que lo más valioso es su hogar y estamos juntos venciendo todos los obstáculos que no faltan.
Hermanitos: es ahí cuando el silencio nuestro, la tolerancia, amor, compasión, paciencia, deben ser quienes nos muevan diariamente. Hagan lo del agua bendita, no se imaginan la tranquilidad que trae.
El padre nos decía que al enemigo no le gustan los hogares unidos y llenos de amor por eso los ataca, pero que todo cambia cuando él sabe que Dios está ahí y que están protegidos por su luz, oren mucho porque la maldad que tal vez habita ahí en sus hogares sea vencida por el amor de Dios, protéjanse, que yo viví esa experiencia y si no es por la Voluntad de Dios, por seguir estas indicaciones del padre y por la oración, quien sabe ya que habría pasado con mi hogar, la envidia de las personas, los rencores, todo eso hace que se vaya llenando de cosas negativas y a ese mugre del enemigo le gusta es la discordia, las discusiones el desamor, luchen contra él, no den pie a que él baile en sus hogares ,¡sáquenlo! ¡ustedes pueden!.

Con la ayuda de Dios desde hoy proclamen que “Dios es quien gobierna sus hogares, y así parezca de locos, díganlo en voz alta cuando estén solos o con sus hijos, oren el Salmo 91 y el 23 todas las noches antes de acostarse; yo puedo estar cansada pero no dejo de hacerlo y no saben cuánto fortalece un hogar. Animo hermanitos, Dios tiene fortaleza para todos, se los digo yo que ya pasé por esas. Cuídense mucho, protéjanse en Dios y sean fuertes para sus hijos que solo cuentan con nosotros, somos sus Ángeles en la tierra.