No quería perder la oportunidad de darles las gracias y dar mi testimonio de cómo Dios actúo en mi matrimonio y nos dio a mi esposo y a mi la Bendición de Restaurarlo y Santificarlo cuando ya parecía todo perdido. Conocí a mi esposo hace 15 años, y hace diez nos casamos. Todo comenzó muy bien, pero poco a poco las cosas se fueron deteriorando, yo padecí depresiones por un abuso sexual que padecí en la infancia, lo cual repercutió mucho en mi matrimonio, tenemos dos hijos pequeños, y ellos eran la única razón por la cual mi esposo seguía conmigo. Llegó el momento hace un año que el me confesó que no sabía si aún me amaba, nos fuimos distanciando y las cosas se tornaron muy frías, yo lo amaba pero estaba consciente del daño que le había hecho. Hace pocos meses me pidió el divorcio, porque ya no quería nada conmigo, yo estaba deshecha, lloré y me sentí muy mal, entonces encontré su página y en ella leí que Dios puede sanar y restaurar lo que ya parece perdido. Leí los testimonios y me llené de Esperanza al ver cómo matrimonios que habían padecido lo mismo y habiendo incluso infidelidades de por medio, se habían restaurado con la gracia de Dios. A la par una gran amiga que también estuvo a punto de terminar su matrimonio y ahora se encuentra feliz con su esposo, me animó a no desfallecer, a perseverar en la Oración, y me di cuenta que para sanar mi matrimonio primero tenía que sanarme.

yo, acudí a confesarme, a comulgar, comencé a rezar diariamente el Santo Rosario, a realmente comenzar una conversión en mi vida, y además le sugerí a mi esposo acudir a terapia con un psicólogo para sanar nuestras heridas del pasado, para mi sorpresa el accedió, yo me sentía en veces desanimada, pero Dios a través de muchos medios me invitaba a no desistir, a seguir adelante, y tener FE CIEGA en que Él restauraría mi matrimonio, tiempo después fuimos a un Encuentro Matrimonial con nuestros hijos, lo cual ayudó mucho y en ese momento hablamos con la verdad, nos perdonamos y decidimos comenzar de nuevo, como personas nuevas y siendo sinceras y honestas, ahora nuestro Matrimonio está Restaurado, nuestros hijos son felices en un ambiente familiar lleno de Amor, ambos hemos dejado nuestros errores atrás y estamos comenzando una nueva vida, con más comunicación, respeto, pero sobre todo teniendo a Dios como el Centro de nuestra Vida y Amándonos mejor que cuando nos casamos. Por eso quiero decirle a todas aquellas parejas que estén pasando por una prueba como la que nosotros pasamos que NO SE DESANIMEN NI TERMINEN, DIOS TODO LO PUEDE, soy testigo de su INFINITO PODER y de cómo puede restaurar aquello que ya se ve roto, SIEMPRE le daré Gracias por su INFINITA Bondad y Misericordia para con mi familia, lo que Dios ha unido que no lo separe el hombre, porque el matrimonio es Sagrado y es un Sacramento con Inmenso Poder. Muchas gracias por ayudarme y estar acompañándome en mis momentos más dolorosos, ruego a Dios para que todos aquellos matrimonios que ahora están sufriendo crisis sean Restaurados con el Poder de Dios. Bendito sea Dios por lo que ha hecho en mi vida y de igual manera les Bendiga a ustedes.