Hola a todos:

Hay un libro que se llama el “Arte de aprovechar nuestras faltas” de San Francisco de Sales, aún no lo he leído pero prometo hacerlo y enviarlo. ¿Para dónde voy con esto? El paso 2 se trata de Jesús y mi cónyuge y mi intercesión por la sanación y salvación de él. A todos nosotros, dependiendo de si vivamos o no con nuestros cónyuges, cada cierto tiempo ellos cometen faltas o desaciertos (no digo que nosotros no los cometamos y de eso se trata el paso 1: Jesús y yo, mi conversión, mis cambios, mis faltas) pero esos desaciertos insultos, desprecios, desplantes, en esos actos ellos nos están contando dónde les duele, dónde son manipulados por el enemigo, que son incapaces de perdonar en el momento actual y requieren que nosotros oremos.

Por eso para que sean liberados de cosas que no saben cómo sanar, cosas que no saben, ni que padecen sus adulterios como su malgenio, su pornografía, incapacidad de ser dueños de ellos mismos, su soberbia, su resentimiento y rencor, son terrenos que ellos consciente o inconscientemente le han cedido al pecado o al mismo enemigo y requieren que nosotros oremos por su liberación en áreas de su vida donde el enemigo o los tiene atados, o están cautivos. Pero ¿cómo se vence? ¿Cómo los desatamos? ¿Cómo liberamos a los cautivos? Con oración y testimonio y obvio mucho de nuestro amado Jesús.

Recordemos el evangelio del domingo (les confieso que cuando lo leo se me encharcan los ojos) Jesús fue a Nazaret, donde se había criado; el sábado entró como de costumbre en la sinagoga y se levantó para hacer la lectura. Le presentaron el libro del profeta Isaías y, abriéndolo, encontró el pasaje donde estaba escrito: “El Espíritu del Señor está sobre mí, porque me ha consagrado por la unción. Él me envió a llevar la buena noticia a los pobres, a anunciar la liberación a los cautivos y la vista a los ciegos, a dar la libertad a los oprimidos y proclamar un año de gracia del Señor”. Jesús cerró el Libro, lo devolvió al ayudante y se sentó. Todos en la sinagoga tenían los ojos fijos en El. Entonces comenzó a decirles: “Hoy se ha cumplido este pasaje de la escritura que acaban de oír”. Evangelio según San Lucas 1,1 4.4,14 21. Puede ser con decenas ofrecidas por ese defecto en nuestros cónyuges, en el nombre de Jesús, yo te libero de tu mal genio (10 veces y terminarlo en un gloria o rezando un rosario. Toda una semana o mandando a ofrecer una misa por la salud espiritual de nuestro esposo o esposa o haciendo frecuentemente las oraciones de sanación interior.

El Espíritu Santo les irá mostrando, pero no dejen de insistir, resistir, persistir y volver a insistir pero sobre todo, con amor. No podemos devolver mal con mal, ni insulto con insulto, ni mueca con mueca, sino ¿para qué estamos en este camino sino para reflejar a Jesús, a nuestros cónyuges, familias y a todos los que nos rodean? Hasta acá les llego yo, tienen mucha tarea por hacer en su día a día. No desfallezcan, no se confíen si ya se restauraron. Sigan orando, intercediendo y cambiando, no se confíen si hace rato no caen en tentaciones, esto es un servicio militar y hasta que no fallezcamos no termina. Miembro de JSMF.