Hermanos necesitaba dar testimonio: Que tenemos un Padre que nos oye, no es sordo, ni mudo, que responde. llevaba dos semanas preguntándome en mi corazón si realmente todas las veces que creí que el Señor me habló o me dio una promesa, aquello venía de Él o era cosa mía ,ilusiones de mi corazón, pues mañana 20 de junio hará 2 años de aquel sábado 20 de junio del 2009, que el Señor nos dio su bendición en nuestra boda y me encontraba baja de ánimo, entonces le dije al Señor: “Padre reafírmame la promesa que yo creí recibir de ti en este año y medio de lucha, de alguna manera clara y alta ,así como recibí 6 veces cuando comulgaba 2 hostias en lugar de una , haz que reciba de nuevo 2 ,o háblame a través de María una amiga que también ora conmigo ,o a través de quien tú quieras pero que a mí que soy tan cabezona me quede claro que viene de ti y que lo que quieres es que siga luchando, pues después de 15 años de no saber de una amiga de Paraguay que ahora vive también es España, nos reencontramos por Facebook el jueves y decido llamarla.
Ayer empezamos a hablar y me cuenta su historia…”Conoció a un hombre francés en Paraguay y se casan vienen a vivir a Marbella en España ,al cabo de un tiempo se casan en Francia en un lugar que es un bosque precioso con una iglesia que su esposo antes de conocerla limpiaba la iglesia con un amigo, pues él deseaba que el día que se casara sea ahí, pues ahí se casaron unos pocos años después de casados, ella decide abandonarlo pues tenían muchos problemas de convivencia y la suegra le hacía la vida imposible, mi amiga dice que era una persona racista y nunca la aceptó, ella veía como su esposo no la defendía y se sintió humillada. Hace sus maletas y vuelve a Paraguay con una mano delante y otra detrás, en algunas ocasiones solo comía una manzana al día, porque no tenía dinero y no quería contar a nadie de su familia, ahí lo que había pasado para no manchar el nombre de su esposo.”

“Comenzó a trabajar de lunes a lunes, gracias a personas que el Señor le fue poniendo en su camino, ella montó 4 empresas en cuatro años, ganaba 5.000 dólares al mes (es arquitecta)…así durante esos 4 años conoció un matrimonio que son los encargados del grupo de oración de la Virgen de Schoenstatt, ellos la ayudaron a sobrellevar el dolor y a conocer y amar a la Virgen. Rezaba el Rosario cada día, iba a misa, oraba por su esposo, fue conociendo al Señor, en ese tiempo su esposo siguió viviendo en Marbella, una vida al límite: mujeres, fiestas, lujos, glamour y una relación de dos años con otra mujer. En navidades o fechas especiales él la llamaba, pero ella empezó a llenarse de resentimientos hacia su esposo hasta que decidió que ya no quería volver con él y oraba pero más que nada se dedicó a ella y dejo a su esposo en manos de Dios. Casi perdió la esperanza de volverlo a ver algún día.”

“Pasaron 4 años y un día su esposo la llama y le dice que irá de vacaciones a Paraguay, ella fue a recogerlo al aeropuerto y le pregunta para que fue él responde que tenía ganas de ver a la familia de ella, pero esa misma noche él le dice a mi amiga, en realidad vine porque quiero saber si aún tengo una oportunidad de salvar nuestro matrimonio, ella sentía que el corazón le iba explotar, ella responde, sí, entonces David le dice: “pero deberíamos volver a Marbella pues ahí tengo trabajo y gano muy bien, ella sin dudarlo dijo a sus padres que se iba, lo dejó todo y vuelven a Marbella.”

Al regresar fue brutalmente atacada por el enemigo, la OM de su marido la acosaba con llamadas, y dejó en la casa de Marbella todo tipo de cosas para que cuando mi amiga regresara con su esposo y viera todo eso decidiera dejarlo de vuelta. Pero mi amiga ya había sido transformada y decidió confiar en Dios y en su esposo y así fue, actuó como esposa sabia y empezaron a edificar su matrimonio con Jesús en medio de ellos.”

Mientras mi amiga me contaba, todo esto a mí se me ponía la piel de gallina, pues yo también le conté que estoy luchando por mi conversión, la de mi esposo y la restauración de mi matrimonio, ella sin conocer Jesús Salva mi Familia www.jesussalvamifamilia.org, sin conocer a mi amiga María y sin conocer las palabras que siempre me dicen mi padre y mi hermano cuando los llamo por teléfono, me decían: ‘primero que nada tenemos que cambiar nosotros,(1er paso de JSMF)y “que mientras vamos cambiando nosotros el Señor va transformando al cónyuge.” Me dijo: “Prepárate, porque tu esposo vendrá confundido”, ellos tienen una lucha brutal interna. Desde el momento que elevaste tu primera oración el Señor ya está actuando, incluso antes.

Nunca, escucha bien:! nunca ¡ nadie ocupará tu lugar, ora y jamás pierdas la fe y la esperanza. Ellos saben interiormente que no está bien la vida que llevan y no son felices. No lo son, aunque aparentan serlo. No vivas esperando, vive y actúa como si el ya estuviera contigo, pero será en el tiempo de Dios, porque si no empiezas a vivir así cuando el regrese encontrará un hogar como el que dejó…con peleas, gritos, malas caras desconfianza, etc. Vive como si él ya estuviera aquí, por eso primero tienes que transformarte y convertirte tú…Y cuando vuelva jamás le reclames nada, deja que cuando el sienta te abrirá su corazón.

Todo esto hermanos y más cosas las aprendí aquí en el grupo durante este tiempo y otros mensajes que me dicen mi padre, mi hermano, esas mismas palabras salían de su boca, de la boca de mi amiga, como si el resumen de estos 18 meses de luchas el Señor me hubiera dicho: ‘ todo lo que te dijeron, todo lo que aprendiste ha venido de mí. “Esta obra es mía y ya no tengas dudas hija mía, confía en mí. ”Esa era la reafirmación que yo pedía al Señor.

Les cuento eso porque aquí vemos una vez más el poder de Dios después de 4 años, un matrimonio restaurado, y a la vez una respuesta de Dios… Mientras la escuchaba, yo lloré pues a cada cosa que me decía, pensaba en todo lo que en el grupo nos enseñan y confirmaba la obra del Señor. Una cosa más me recalcó: “que esto sucede para que volteemos a mirar al Señor.” Este es un testimonio, para que no perdamos la fe, la esperanza y mantengamos los ojos en El y no en lo que nuestros ojos ven, sino en Dios… Están en mis oraciones todos los días, son parte de mi familia y mi corazón ángeles míos Gloria a Dios y a la Virgen. Dios los bendiga abundantemente, fe y confianza hermanos.