Sé que hay mucho dolor, profunda tristeza, incertidumbre y desconsuelo en algunos de ustedes. Y el Señor ha traído a mi memoria mis experiencias y momentos angustiosos por los que tuve que pasar los cuales comparto con ustedes y cuyos detalles no están publicados en mi Testimonio. Cualquiera sea la situación que estés pasando, problemas financieros, por salud, o por la Restauración del hogar, hijos/as rebeldes, sé y espero en Dios que te será de inspiración.

Como ustedes bien saben por más de dieciocho (18) años, sufrí el flagelo de la infidelidad, amé e idolatré a mi esposo, al punto que él era mi vida, era todo para mí, sentía que sin él mi vida no tendría sentido. Esto me llevó a una profunda depresión, que desencadenó en trastorno de pánico y trastorno de ansiedad, no comía y no dormía, vivía aletargada y mi único pensamiento era una pregunta ¿Por qué me pasan tantas cosas tristes, porque a mí, por qué…por qué…..porque? y no encontraba la respuesta, ni le hallaba sentido a lo que me estaba pasando. Mientras pasaba por este dolor, mi hijo mayor me decía: ‘Mamá deja a mi papá, ya no quiero verte sufrir más. Mírate al espejo, estas flaca y pálida, no puedes seguir así’. Pedí consejo a un líder religioso y me dijo: ‘Su esposo está acostumbrado a tener dos mujeres, y él no va a cambiar, si él no se va de la casa, entonces váyase usted’. Otro me dijo: ‘Si usted es hija de Dios, usted es un mal ejemplo para los de su casa no debe llorar tanto, ni sufrir tanto’. Pero ese dolor tan grande que sentía, no lo podía evitar, simplemente lo sentía. Creo que este consejero religioso olvidó lo que dice la Biblia: “Muchas son las aflicciones del justo pero de todas ellas le librará el Señor”.

Cuando estamos en gran angustia acudimos a los hombres pensando que ellos tienen la respuesta. Aprendí que NO, que yo debía buscar respuestas a mi situación en la presencia del Señor, y afortunadamente así lo hice, porque los hombres se equivocan pero Dios no. Aprendí también muy bien, que debía cumplir el primer mandamiento de la ley de Dios: “Amar a Dios sobre todas las cosas de este mundo, con toda mi alma, con toda mi mente y con todo mi corazón”, que este mandato debía ser una realidad en mi vida, entonces, el Señor traería paz y respuestas a mi vida, porque los ídolos de nuestros corazones son de barro y en cualquier momento se rompen, pero Dios no es un ídolo de barro. El permanece eternamente y para siempre.

El Señor me guió y me alentó a seguir en oración y ayuno, luchando por mi hogar, este es el camino difícil, porque supuestamente el camino ‘Fácil’ era el de desistir darme por vencida, dejar a mi esposo y huir. Recuerdo tanto que después de un ayuno, las cosas ’empeoraron’ aparentemente.
Era más de la media noche, y estaba esperando a mi esposo, para entonces ya sabía que estaba compartiendo con la OM y sentía que ya no podía soportar más esa situación. Decidí arreglar las cosas por mi cuenta, irme, alejarme, es decir, en otras palabras con esta decisión le dije al Señor: ‘Bueno, ya ayuné y oré y si Tú no haces nada ahora mismo, entonces yo lo haré, me voy ya y así soluciono este problema’. Pensaba que así descansaría de semejante afrenta.

Cuando decidí hacer las maletas, es decir arreglar las cosas a mi manera, en el mismo instante escuche una voz dentro de mí que dijo: ‘Si te vas, me quieres decir que crees que yo tu Dios no soy capaz de cambiar a tu esposo y arreglar tu matrimonio, si te quedas quiere decir que me crees’. Entonces inmediatamente cambie de opinión y le dije Señor: ‘Yo, te creo, creo que tu todo lo puedes, me quedo, pero por favor ayúdame a pasar estos amargos momentos, no quiero seguir en esta tortura de esperar a mi esposo hasta altas horas de la noche, pensando que está con la OM, disfrutando, bailando y con planes de sexo, esto es muy doloroso para mí de soportar y tú lo sabes’. Mientras terminé de decir estas palabras, sonó el teléfono, era mí esposo diciendo: ‘No te preocupes, estoy cerca en diez (10) minutos llego a casa’. Así fue, mi esposo llegó y fue cariñoso conmigo.

Esa noche sentí un gran alivio, sentí que el Señor había escuchado mi oración, y fue el principio del fin de la vida de infidelidad que llevaba mi esposo, después de aquella noche, la cual tengo en mi memoria, comencé a ver que cada semana estaba compartiendo más conmigo y menos en la calle, poco a poco, no fue inmediato, pero comencé a ver los cambios, semana tras semana, mes tras mes, mientras, yo seguía orando, seguía en ayuno, venían problemas y luchas, cuando el insistía en seguir con la OM, pero yo seguía firme creyéndole a Dios.

Hasta que finalmente pude ver a mi esposo dedicado a mí, no solo dedicado, sino enamorado. ¡Qué maravilloso es nuestro DIOS!. En medio de esa lucha y ese difícil proceso un día sentí muy fuerte que debía orar por toda piedra u obstrucción que tuviera que ver con hechicería, y brujería, ya lo había hecho antes pero esta vez lo sentí muy fuerte, suplicando y diciéndole al Señor: “Destruye toda obra de hechicería en mi esposo, pulveriza toda piedra tropiezo, todo trabajo realizado por la OM, para apartarnos, para separarnos, para que él no me ame, destruye las obras del mal, Jesucristo con tu poder y tu gloria divina’. Entonces sentí una voz muy intensa, con autoridad, y alentadora dentro de mí que me recordó el Pasaje Bíblico de la muerte y resurrección de Lázaro y la conversación que sostuvo Jesús con Marta cuando dijo: “Quitad la Piedra2. Marta la hermana del que había muerto le dijo: “Señor, hiede ya, porque es de cuatro días”. Jesús le dijo: “¿No te he dicho que si crees, veras la Gloria de Dios?”.
Estas últimas palabras resonaban en mis oídos y al mismo tiempo salían de mi boca con gran voz, ‘¿No te he dicho que si crees verás la Gloria de Dios? Sentía un calor que quemaba todo mi cuerpo, mientras las repetía en voz alta. EL Señor me decía: “Verás mí Gloria” Y Tal como Él me lo dijo aquel día lo cumplió. Porque Dios no es hombre para que mienta, ni hijo de hombre para que se arrepienta. Números 23:19.

Estas fueron experiencias que el Señor trajo a mi memoria en este día para compartir con todos ustedes que están luchando por su hogar, por su salud, por sus finanzas, por la liberación de sus seres queridos, hijos rebeldes o esposos/as rebeldes. En este día, tu que estas angustiado, tu que no ves salida a tu situación, Jesucristo te está diciendo a través de este mensaje declara mi promesa sobre tu situación no importa cuán difícil la veas y al igual que dije a Marta, te digo a ti: ‘¿NO TE HE DICHO QUE SI CREES VERÁS LA GLORIA DE DIOS?

Hay muchos detalles que viví durante el proceso de Restauración de mi Hogar, que no comento en mi testimonio y que Dios me ha inquietado a ir compartiendo con el Grupo y en este Sitio Web para la bendición de la Iglesia del Señor, En la medida que ÉL los traiga a mi memoria, los cuales he denominado vivencias. Leyendo un día, viernes, hace siete años atrás, cuando mi hogar estaba en ruinas, y mi esposo se portaba peor que nunca, pues ya me había enterado de sus andanzas con la OM, y a él ya no le importaba nada, ya que por lo menos, hasta antes de enterarme trataba de disimular.

Un día viernes de manera descarada y cínica me llamó y dijo: ‘Tengo una reunión en BENIGAN´S (Una taberna, un sitio In de la zona Rosa de Panamá), y como ya tú sabes, me demoro’. Traté de decirle e incluso rogarle que no se demorara, a cambio recibí una respuesta despreciativa, que me dejó sin opción y me sentí tan humillada y despreciada. ‘Me demoro, yo soy así y punto, hago lo que yo quiero y punto’. Me sentí sin fuerzas, desesperada, en un callejón sin salida, en una cárcel, sabía que estaría con la OM, su compañera de trabajo, comencé a temblar, sabía que mis reclamos eran inútiles y solo empeoraría las cosas, no tenía otra opción que esperarlo hasta tarde, mis opciones eran: Si me quedo malo y si me voy peor. Escoger entre peor y malo, ¡qué gran tristeza sentía al pensar así!, mi única opción ¡era escoger malo!

En una total agonía y angustia, me sentía sin fuerzas para seguir viviendo así, pensaba que era mejor como estaba antes, viviendo en un engaño y así se lo dije al Señor, entonces oí una voz interna dentro de mí que me dijo: ‘¿Prefieres seguir esclava en Egipto, engañada, que pasar por el desierto de tu realidad y obtener la libertad de la tierra prometida?’. Reaccioné y dije: ‘No Señor, Prefiero la libertad de la tierra prometida, Señor es que este desierto ¡está muy duro! veo serpientes y escorpiones(los espíritus de arrogancia de mi esposo, hechicería, lascivia, licor, infidelidad, soledad), arena, calor, y no alcanzo a divisar tan siquiera una palmerita por lo menos a lo lejos, ¡ayúdame Señor!, porque siento que ya no puedo más, deseo pedirle el divorcio o regresar a Colombia, ya no quiero seguir viviendo esta tortura china de esperar a mi esposo hasta tarde, sabiendo que está con la OM.

Como escribió una de ustedes al referirse a la situación de infidelidad que estaba viviendo con su esposo: ‘Me siento con una guillotina encima y que en cualquier momento cae sobre mí y me degüella.’ Vivía frente al mar, y comenzaba a anochecer, me paré en la terraza, tan desesperada, la luna estaba saliendo y era de color muy amarillo, se veía ¡tan hermosa!, parecía saliendo del mar grande y majestuosa, tan lindo era ese paisaje, como grande mi dolor, alcé mis ojos al cielo y oré con todo mi corazón dije: ‘Señor si tu hiciste este mar inmenso y esta luna tan maravillosa, a ti no te cuesta nada cambiar a mi esposo, sacarme de esta situación insostenible, que estoy viviendo’.

Decidí ir a la iglesia, a orar, huyendo de la tortura de esperar a mí esposo, una vez más, solo que esta vez no era en mi país (Mi esposo fue trasladado a Panamá y la OM, quien era compañera de trabajo de él, decidió renunciar después de 14 años de trabajo en la empresa e irse a Panamá detrás de él, ¿Pueden creerlo? Cómo el tema de La Película, Pesadilla sin Fin, pensaba que esa pesadilla no iba a terminar). Estando en la iglesia oré inspirada en el pasaje de la higuera estéril, cuando Jesucristo maldijo la higuera y no dio fruto Marcos 11:14 Entonces dijo Jesús a la higuera:

“Nunca jamás coma nadie fruto de ti.” El verso 23 dice: “Porque de cierto les digo: “Cualquiera (Tu nombre) que dijere a este monte (Tu problema) quítate y échate en el mar, y no dudare en su corazón, sino creyere que será hecho lo que dice, LO QUE DIGA LE SERÁ HECHO.” Ese día oré así: ‘Maldigo los planes de Satanás con mi esposo para esta noche con La OM, en el nombre de Jesucristo, los maldigo, se secan, no darán fruto, en el nombre de Jesucristo, y repetí esta oración, una y otra vez, pasé adelante a orar, y seguí haciendo la misma oración, maldigo los planes del enemigo esta noche en tu nombre Jesucristo, planes de baile, de discoteca, de sexo con la OM, se secan no darán fruto, lo hacía en voz alta y con toda mi alma, y cuando decía en el nombre de Jesucristo, sentía una fuerza sobre natural, para seguir haciéndolo’.

Decidí regresar a casa, eran como las 9pm. ¡Sorpresa! Mi esposo ya estaba allí, casi me desmayo, no podía creerlo. Decidí no preguntarle nada porque me parecía que estaba soñando y que si decía algo iba a despertar. Me comentó que todo lo que pensaba hacer no se pudo, y en ese momento pensó en mí y se dijo a si mismo (No fue el quien pensó, sé que fue Jesús quien le habló mientras yo estaba orando): ‘Tú tienes una esposa, bonita, que te está esperando y te atiende muy bien, ¿Qué haces aquí? Entonces decidí venir a casa, pero no te encontré, fui a buscarte a la iglesia y no te vi. En esta época veía a mi esposo tan enamorado, tenía en un pedestal a la OM, ella, según él era la pobrecita mujer necesitada, sola y extranjera, recuerdo que con palabras irónicas le decía: ‘Según tú, Sor Teresa de Calcuta, resultó siendo una mujer mala, al lado de tu OM’. Por todo esto, las palabras de mi esposo esa noche fueron tan impactantes para mí. Lo único que sé, es que el Señor ese día respondió a mi oración. También ese día fue el principio de la Restauración de mi Hogar, siguieron más luchas, más dificultades, el proceso del perdón por tantas heridas, el perdón para mi esposo y la OM, el desprendimiento de mi esposo a toda atadura de alma con OM y toda alianza del alma con esa relación. Pero ese día aprendí, que orar la Palabra de Dios, tiene mucho poder y recibí nuevas fuerzas para seguir en la batalla, al pie del cañón, con las botas puestas, como el dicho popular.

Maldije los planes al enemigo y Jesucristo me escuchó, después de esta respuesta, seguí orando así, y otros versos de la Palabra que les he compartido en otras ocasiones. Dios tiene para cada uno y de acuerdo a la circunstancias una palabra específica para ser reclamada en oración, lo importante es ser guiados por el Señor. Poco a poco fui viendo el cambio en mi esposo, en la medida que yo reconocía mis errores, en la medida que yo iba cambiando, en la medida que oraba y ayunaba, mi esposo iba cambiando también. He comprendido que la Restauración de un Hogar No es un proceso fácil, es muy difícil y está lleno de altibajos, por esta razón muchos optan por el divorcio, porque en muchas ocasiones la situación se hace insoportable y se necesita de mucha fuerza de voluntad, fe y valor para mantenerse. Siempre detrás de una gran batalla, hay una gran victoria.

De Lo único que si estoy segura, es que Dios es Fiel y lo que sí puedo asegurar es que: “Los que esperamos en el Señor nunca seremos avergonzados. Amén, ¡alabado sea Dios por sus maravillas! Este mensaje está dirigido a todos cuantos están en luchas, sea económica, espiritual, física por alguna enfermedad, aplica a todos, hay una promesa en la Biblia para cada situación, ora porque Dios te va a dar tu promesa para que la reclames en oración. Espero en Dios que este mensaje sea de bendición para tu vida y te inspire a seguir adelante a pesar de cualquier circunstancia. En Dios haremos proezas y el hollará a nuestros enemigos. Salmo 108:13