Hola Hermanos en Cristo Jesús: ¡Para la Gloria de Dios!, les doy testimonio, ¡Dios lo hizo! ¡Restauró mi matrimonio ¡Después de dos meses y medio de no ver ni escuchar a mi esposo, él mismo me llamó a mi celular (en medio de un rosario a Mamita María) este jueves pasado (12 agosto 2010), me pidió que nos viéramos el viernes para hablar. Con todo el amor y la tranquilidad del mundo, obviamente le dije que sí, cuando y donde quisiera. Esa noche casi no dormí, en cambio, oré con mucha más fuerza. Ese viernes me arreglé súper bonita.

Esa noche (viernes 13 agosto) me llamó y me pidió que saliera a la portería, ya que no quería entrar a la casa (yo estaba viviendo con mi cuñada, la hermana de mi esposo). Salí, y él estaba esperándome en la portería. Yo no fui capaz de mirarlo a la cara, así que salí con los brazos cruzados y mirando hacia el piso. Me saludó normal, yo le pregunté: qué cómo estaba? Él me contestó “pues mal”. Al preguntarle yo ¿por qué?, sacó una rosita blanca (como si fuera la banderita de la paz) y me dijo: ¿Me perdonas? Yo quedé sin palabras, recibí la rosa pero no podía creerlo, y cuando menos me di cuenta mi esposo me abrazó como si fuera lo último que fuera a hacer en su vida y se derrumbó en lágrimas. Estábamos en medio de la calle, en medio de un montón de gente, pero a él no le importó. Él nunca fue de hacer “show” en la calle. Jamás lo había visto llorar de esa manera y mientras lloraba me decía “por favor, perdóname por todo lo que te hice”. Lloró muchísimo como por unos 20 minutos. Mi esposo estaba desconsolado. ¿Ustedes creen que en ese momento yo me acordé de lo que había pasado? o ¿de decirle todo lo que en algún momento pensé en decirle? Nada, solo podía sentir el amor de Dios en mi corazón, y un increíble amor por mi esposo. No lo podía creer, Dios me escuchó y en ese momento estaba abrazando a mi esposo. Yo le dije mientras lo abrazaba, lo consolaba y lo besaba: “Tranquilo mi amor. El pasado quedó atrás, yo ya olvidé todo y te perdoné hace mucho. Por favor, perdóname tú también, porque también yo cometí muchos errores. Lo único que hice todo este tiempo fue orar mucho por ti”, Él me dijo que también había orado mucho por mí. Después de un rato que se calmó, entramos al carro (donde encontré un ramo de rosas inmenso) y nos fuimos al apartamento donde él ha estado viviendo el último mes y medio, que resultó ser el primer apartamento a donde nos fuimos a vivir, recién empezamos nuestra unión libre (a diez cuadras de mi trabajo actual). Esa noche hablamos como hasta las 3 de la mañana y el sábado en la noche, nos fuimos para el pueblo de donde es él, donde está mi suegra, y donde nos hicimos novios un 14 de agosto hace 6 años.

Hermanos: El tiempo de Dios es perfecto. Este puente fue de un nuevo comienzo para nuestro matrimonio, y de inicio de reconciliación con el resto de la familia. No siendo esto suficiente, yo lo pedía mucho a Dios que hiciera que mi esposo se convirtiera hacia él, que lo buscara a él y que lo escuchara solo a él. Y así lo hizo Dios. Mi esposo siempre ha sido muy pegado a Dios, pero nunca se había doblegado ante él (ni yo tampoco) como lo estamos haciendo ahora. Desde este domingo, empezamos a orar juntos, y fuimos ante el Santísimo para dar gracias y pedir por la fortaleza de nuestra nueva unión. Y no me lo van a creer hermanitos. fue mi esposo el que comenzó con la oración. De rodillas frente al Santísimo, con las manos, brazos y corazón abiertos ante Dios, mi esposo dio gracias por la restauración de nuestro matrimonio, pidió porque Dios nos mantuviera unidos para siempre y porque nunca más permitiera que el maligno nos volviera a separar, y pidió (para total sorpresa mía), que permitiera que fuéramos 4 (Dios, mi esposo, yo y un hijo). Qué más le puedo pedir a Dios; ¡No me cabe la felicidad! y el asombro en el cuerpo. Desde ese día, tanto mi esposo como yo, nos sentimos más fuertes y ahora estamos juntos.

Yo ya estoy viviendo con él nuevamente y estamos juntos afrontando otro escalón de esta prueba, porque la prueba no ha terminado. En este momento, con mi esposo hemos comprobado que hay personas, que nos están haciendo trabajos malignos, hechicería o como quieran llamarlo. y gracias a nuestro Dios bendito (sea alabado y para él toda la gloria) no lograron separarnos, y yo sigo orando con toda la fuerza, como cuando estaba sin mi esposo. Pero ahora, con todas las fuerzas de Dios en mi corazón. Ahora es mi esposo quien se siente débil, y ahora soy yo la que le doy ánimos y fuerzas con la Palabra de Dios como guía.
Si yo no hubiera pasado por estos 2 meses y medio de prueba, no sería tan fuerte, madura, centrada, esperanzadora y llena de fe, como lo soy ahora. Todos los días encomiendo en las manos de Dios a mi esposo, a nuestro matrimonio y a su empresa. Jamás me sentí así en mi vida.
Hermanos, Dios lo hizo todo, yo solo me dejé guiar por sus señales, y acepté las herramientas que Él me puso para pasar esta prueba y hacerla más corta (como es esta comunidad, mis hermanos, los libros, la Biblia). Es así hermanos, nosotros mismos nos hacemos las pruebas más largas, hay que creer para ver, no tengo palabras para expresar todo lo que siento, y son muchísimos los detalles que tengo sobre esta restauración por la gracia de Dios nuestro Señor y la intercesión de nuestra madre María. Con todo el amor de mi corazón les digo: ¡ Si vale la Pena y las lágrimas, esperar y creer en Cristo Amén hermanos!.

Con la bendición y el permiso de Dios, tengo la idea de escribir en un pequeño libro, con todo lo que he pasado, porque sé que puedo ayudar a más personas. Son muchos detalles, y todos son muy importantes, cada lágrima, cada oración, cada rosario, cada minuto. Todo cuenta.

Hermanos, espero y aspiro, con el permiso de Dios, poder entregarles un material de ayuda con la realidad y la verdad de lo que es Dios y lo que El puede llegar a hacer en nuestras vidas, si nosotros mismos se lo permitimos. Hermanos: Seguiré orando por nuestros hogares. Los ya restaurados y los que están en el camino de la restauración. No pierdan el ánimo. Yo no esperaba poder dar testimonio de luz tan pronto. Progresivamente serán más. Amén hermanos. Dios mío Padre Santo, en tus manos encomiendo a todos los hogares de JSMF. Te doy infinitas gracias por esta herramienta y oasis que nos da la fortaleza para seguir luchando. Te pido por los hogares que están temporalmente desunidos para ser perfeccionados, para que sus miembros no renuncien, no se agoten, no desistan, sino que permanezcan firmes en la fe. Estamos todos en tus benditas manos Padre Santo, que se haga solo tu Voluntad en nuestras vidas, Señor.¡ Amén, amén, amén!.