Durante varios días di vuelta a cual sería el tema sobre el cual escribiría, tantas cosas que uno quisiera discernir, reflexionar; luego de repente me di cuenta que mi fecha para éste editorial era 19 de marzo! y ya pues cualquier tema quedó para mas tarde ante lo que hoy celebramos. DIA DE SAN JOSE! Modelo de padre y esposo, patrón de la Iglesia universal y de infinidad de comunidades y una mas: JSMF , entonces como no rendirle un pequeño y humilde homenaje desde el amor que he aprendido a sentir por el? Que poco lo conocía, casi que me acordaba de el cuando desempolvaba las figuras del nacimiento familiar en diciembre cada año! allí estaba este señor paradito y siempre al lado de María. Pero bueno, ya sabemos como dentro de todo este camino, tan maravilloso aprendemos a darnos cuenta de cuanta y a cuantos hemos casi ni mirado (al menos en mi caso), no por no considerarlos, sino por ignorancia de no conocer la importancia que tuvieron en ser protagonistas en nuestra Iglesia y como el caso de San José, de la llegada al mundo del Hijo de Dios. Entonces, sin entrar en la impresión (y dolor por mi ignorancia) que me causó poner en su dimensión el papel de San José durante este tiempo, paso directamente y muy por encima a mencionar solo unas dos cosas de las que me han conmovido y despertado de su vida. Mencionarlas todas sería interminable, y lo hago con la esperanza que de ahora en adelante lo honremos y mostremos aun mas devoción y agradecimiento a este gran hombre, al cual no le importo pasar por muy pequeño y casi invisible con tal de cumplir y seguir lo que sólo Dios pudo poner en su corazón y así llevar a cabo con tanto Honor y Gloria el papel de esposo y padre. Cuando trato de llevar esto a nuestra realidad y a tratar de que su ejemplo y proceder sea un modelo para nuestras vidas, solo puedo pensar, Cuantas veces se habrá preguntado José, será verdad lo que me dice el ángel? que María ha sido bendecida por el Espíritu Santo? Y me digo: ni una sola vez dudó, porque la duda nos provoca tantos sentimientos no muy positivos ni compasivos, dolor, rabias paralización, soberbia etc. Y pues, me pregunto como habría sido su trato hacia María y Jesús si él hubiese dudado?. Entonces, me replanteo lo que verdaderamente es creer en ese llamado Divino y como debe llegar y llenar para poder amar de la manera que José lo hizo, dejando de lado lo que el mundo o sus propia naturaleza humana puede haberle dictado. Fueron varias las veces que ese ángel se le presentó a José para advertirle, para guiarlo, y ni una sola vez José dudo, asumió su misión con el más profundo amor, cuidando protegiendo caminando como se ha dicho “de virtud en virtud”, haciendo honor a ese nombre que muchos le han dado ” el santo del silencio”, porque no conocemos de sus palabras, tan solo de sus obras, sus actos de Fe, de amor, de padre responsable y esposo amantísimo.

Sabemos que para los esposos la unión física es también expresión de amor, y sin embargo José tuvo que vivir con María en castidad respetando a Maria Inmaculada y protegiéndola de cualquier mancha, nuevamente por encima de su naturaleza, y asumir su papel de protector de la Madre e Hijo de Dios, en servicio a Dios y por su gracia! solo así pudo haber llevado a cabo su misión. Y allí me detengo de nuevo y me digo: Dios que amor conyugal y comunión de corazones tan grande tiene que existir entre un hombre y una mujer, para sin restar el papel de la unión y propósito carnal en un matrimonio, podamos sobrevivir esas debilidades, cambios, tentaciones y poder mantenernos vivos y alimentados de los frutos del amor que recibimos de Dios y superar todos esos momentos, agarrados del verdadero amor que entonces Tu con tu gracia derramas sobre nosotros. Ojalá, que a través de la gracia que día a día pedimos para nuestras familias podamos algún día ser testimonio de ese verdadero amor. Entonces hoy San José ! hombre justo, hombre grande, hombre Santo. Gracias, por no dudar, por entregarte por completo, por proteger a Maria y cuidar de Jesús, por formar una verdadera familia. Felicidades! Gracias por tu ejemplo, gracias por tu amor, gracias por tu intercesión. Feliz Día San José! Ya no eres solo una figurita que miro los diciembres, ahora eres invitado de honor en mi casa, ejemplo de hombres, de esposo y patrono de quienes te recibimos como gran intercesor de la familia. A ti te encomiendo a todas estas queridas familias y a todas la familias en crisis alrededor del mundo!! Miembro coordinación JSMF.