Como principio básico hemos puesto en el grupo el hecho de “Buscad primero el reino de Dios y su justicia y el resto se os dará por añadidura” (Mt 6,33) Y la verdad si profundizamos en esto, la misión de JSMF es llevarnos a nosotros y a nuestras familias a ese reino. ¿Pero dónde queda, donde está ese reino entonces?, miremos esta cita: “Preguntado por los fariseos acerca de cuándo llegaría el reino de Dios, respondiéndoles, dijo: “No viene el reino de Dios ostensiblemente. No podrá decirse: Helo aquí o allí, porque el reino de Dios está dentro de vosotros.” (Luc 17,20 21) y si el reino de Dios está dentro de nosotros, Dios vive dentro de nosotros y si Dios vive dentro de nosotros seremos felices y daremos como frutos, los frutos del Espíritu Santo “El fruto del Espíritu es amor, alegría, paz, paciencia, afabilidad, bondad, fidelidad, mansedumbre, dominio de sí; contra tales cosas no hay ley.” Gálatas 5:22 23. En fin, como siempre, para donde voy con todo este grupo de silogismos y de deducciones. Para decirles que busquen con pasión que Dios viva en su corazón que lo sientan que lo amen que se levanten bendiciendo el día y se acuesten alabándolo en la noche Dios prometió que si fundábamos la casa sobre la roca (que es El) no se caería, El no prometió que no llovería, ni habría vientos ni tempestades, dijo que no se caería quien está fundado en Dios es inamovible, es fuerte y no tambalea pues sabe que su confianza no será defraudada. Recordemos que tener fe es tener la firme esperanza de que el amor no nos va a falla. En todo este tiempo he visto los diferentes estados por los que pasa un jsmf’ereño: desesperación y desengaño: Cuando llegan al grupo, y el dolor de sus almas es alto, y hasta insoportable para ellos, son con quienes debemos tener más misericordia y comprenderlos pues a duras penas comprenden que les pasó, y la mayoría no conocen de Dios, ni saben cómo Él puede ayudarles, solo quieren que alguien les resuelva el problema ya y les deje de doler, y les importa que regrese su cónyuge, que vuelva como sea. Así sea la misma persona que les maltrataba (en algunos casos) calma y consuelo momentáneo, cuando hayan algún consuelo en la oración, y oran por la conversión de su cónyuge, la oración les fortalece pero aún no se han dado cuenta que deben trabajar en la conversión propia y luego quedan dos caminos desencanto, son quienes se quedaron solo en las prácticas externas, no llevaron la oración a sus vidas, no trabajaron en su conversión, no se encontraron con Dios, Dios no les transformó porque ellos no quisieron y se retiran del grupo (hasta nos dicen mentirosos) y nunca se dieron cuenta que Dios quiere es misericordia y no sacrificios. Pero vayan, y aprendan lo que significa: ‘ misericordia quiero y no sacrificios’ mateo 9,13 y siguen acusando a su cónyuge de todos sus males y teniendo en el cónyuge un ídolo y es probable que se vuelvan mercaderes de rosarios, a cambio de tantos rosarios Dios tiene que darme x cosa y es probable que Dios les haga el milagro pero lo más triste es que reincidan en los viejos errores y haya una nueva ruptura peor que la primera.

madurez en Dios: quienes se encontraron con Dios (tuvieron un encuentro personal con Cristo, le entregaron su vida y familias.)

Encontraron el reino de Dios y son felices esperando y creyendo en las promesas de Dios y viven con Dios en su corazón y sabrán que Dios no fallará, y Dios en sus tiempos les hará el milagro, pero ya no esperan, ellos aman. Llenan su vida de Dios y llenan la vida de otros de amor de Dios y saben que la oración de un converso de corazón es más fuerte que la de muchos no conversos. Yo no sé tu que me lees en qué estado estés, pero te invito a que sigas trabajando mucho en tu conversión con decisión y valentía pero más que eso, la llave que abre todos los cerrojos de los milagros es el amor, te sugiero que ores por ti Y clames a Dios diciendo: Dios mío que yo te ame cada día más, Dios permíteme sentirme amado por vos, Dios Padre no desatenderá esta súplica de un hijo que quiere amarle y sentirse amado. Y ese sentir que el amor de Dios le inunda y le traspasa, hará que comunique amor a los demás. Alguien así es feliz, antes de la restauración, y después de ella (llueva, truene o relampaguee como decimos en Colombia), pues Dios es el centro de su vida y Dios promete que si le amamos con todo nuestro corazón, con toda nuestra mente, con todas nuestras fuerzas, el amor nos dará la fuerza de respetar sus mandatos y alcanzaremos la bendición de los hijos de Dios. El reino de los cielos (en nuestro corazón y nuestras vidas) y las añadiduras (la restauración de nuestras familias.) Miembro de JSMF.