Dios normalmente nos encuentra en nuestro grado de expectativas, nuestras expectativas establecen las limitaciones para nuestra vida, Jesús dijo: ‘hágase así, tal como han creído. (Mateo 9 29) Creo que traducirlo de la manera más sencilla seria: ‘tengan lo que espera vuestra fe’. Algunas personas tendemos a esperar los peor y vamos por la vida con la mentalidad de ‘pobre de mí’ siempre negativos, siempre deprimidos ‘ Dios ¿por qué no haces algo por mi situación? ‘protestamos ¡No es justo! decimos. Bueno es que obtenemos lo que nuestra fe espera. Otras personas sinceramente están tan abrumadas por sus problemas, que les cuesta trabajo creer que algo bueno pudiera pasarles, los oímos diciendo cosas como: “Oh, tengo tantos problemas, problemas con mi matrimonio, problemas con mis hijos, problemas con mi negocio, problemas de salud” ¿Cómo podría vivir con entusiasmo? ¿Cómo esperas que despierte y diga que será un buen día, cuando tengo todos estos problemas? Amigos, de esto se trata la fe, tenemos que comenzar a creer que habrá cosas buenas en nuestra vida y las ¡habrá! Es pues la fe, la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve (Hebreos 11 1), si puedes creer, al que cree todo le es posible (Marcos 9 23) Henry Ford decía: “Creas o no creas que puedas hacer algo, tendrás razón.” Entonces analicemos, qué estamos esperando de la vida que Dios nos da ¿Somos de la personas del vaso medio lleno? ¿O las del vaso medio vacío? No podemos andar por la vida pensando en la derrota y el fracaso, y esperando que Dios nos llene de gozo, poder y victoria. No podemos pensar en pobreza y carencia, esperando que Dios nos llene de abundancia. Tengamos determinación y pidámosle a Dios que encienda fuego en nuestro espíritu, comencemos a hablar con palabras de victoria y no de derrota, nuestras palabras tienen un poder asombroso, así que dejemos de hablar de lo que no podemos hacer, y empecemos a hablar de lo que Dios si puede hacer. ‘Porque yo sé muy bien lo que hare por ustedes, les quiero dar paz y no desgracia y un porvenir lleno de esperanza, Palabra de Yavhé.’ (Jeremías 29 11) Mas de 30,000 promesas coronan la Biblia y son promesas de Dios y cuando Dios promete El cumple. Así que seamos audaces guerreros para Dios, pidamos con fuego de Dios en el corazón, llevemos esos deseos a nuestras mentes y proclamemos en oración que Dios ¡si puede! ‘Si de verdad me bendices se ensancharán mis términos! tu mano estará conmigo y alejarás el mal para que no padezca aflicción ‘Y Dios le concedió lo que pidió. (1 Crónicas 4 9,10). Miembro de JSMF.