Creo que no me equivoco al afirmar que todo tipo de crisis matrimonial tiende a aporrear y lastimar la autoestima, Léase autoestima correcta valoración de sí mismo, muy diferente a soberbia. (Por lo general terminamos pensando que no éramos suficientes para nuestra pareja, que estamos llenos de errores que absolutamente todo es nuestra culpa (cuando por lo general en temas de pareja la culpa siempre es de dos), o nos comparan o comparamos con esa tercera persona que terminó involucrada en nuestro matrimonio, ya sea porque le abrimos la puerta, se la abrió nuestra pareja, o decidió entrar a como diera lugar, la otra persona o es más bonita, joven, alegre, cordial, sexy, sexual, atractiva, sencilla, elegante, (o lo que sea, pero en últimas nosotros, nunca vamos a ser ellos, ni viceversa, pues somos diferentes. He notado que hay mujeres que quieren volverse igual de “lobas” que sus rivales, sabiendo que el adorno que vale la pena es el del corazón “Igualmente, vosotras, mujeres, sed sumisas a vuestros maridos para que, si incluso algunos no creen en la Palabra, sean ganados no por las palabras sino por la conducta de sus mujeres, al considerar vuestra conducta casta y respetuosa, que vuestro adorno no esté en el exterior, en peinados, joyas y modas, sino en lo oculto del corazón, en la incorruptibilidad de un alma dulce y serena, esto es precioso ante Dios. Así se adornaban en otro tiempo las santas mujeres que esperaban en Dios, siendo sumisas a sus maridos; ” 1Pedro 3,1 5.) El trato que recibimos por la persona que amamos es descalificativo y humillante, ya sea de nuestra parte física o espiritual y esas afirmaciones nos destruyen, retumbando en nuestra mente y corazón. Todo esto lleva a sentimientos de rechazo hacia sí mismos, y en los peores casos hasta pensamientos suicidas. Dios, nuestro Padre, no quiere esto, Él no quería esta crisis para tu matrimonio, pero tú sabes las causas por las que se presentaron y no te va a dejar abandonado en este momento. Dios es el mejor padre de todo el universo, piensa en la mejor representación de padre que conozcas y ahora piensa que Dios es infinitamente más grande que eso que acabas de imaginar. Él nos ama tanto que inventó el corazón de las madres, no sé si con esto alcances a comprender lo que trato de decir. Volviendo al tema, Dios te ama y quiere levantarte quiere abrazarte, que vuelvas a sentirte seguro de ti mismo, a que seas feliz, a que ames todo lo que tienes aunque no tengas todo lo quieres, a que tengas paz en esta tormenta pues bien dice el salmo 23 ” Aunque camine por cañadas oscuras nada temo porque Tú estás conmigo”  Debemos amarnos, aceptarnos, ser felices con nuestros cuerpos, con nosotros mismos, aceptarnos con nuestros defectos (ojo pero no patrocinándolos, o ¿acaso no aceptas a tu cónyuge con sus defectos? Recuperarnos de tantas palabras duras, e hirientes que nos dijeron, o que nos dijimos. Recordando el mandamiento del Señor “Amar a Dios sobre todas cosas, y al prójimo como a sí mismos” Mateo 22. 36 40 Son los tres amores: Dios, prójimo y sí mismo (estos dos al mismo nivel) Dios, te quiere sano, sana tu mente y tu corazón, para que ames a tus hermanos, a tu esposo a tus hijos, a tu prójimo, a todos, y hasta la tercera persona, como a ti mismo. Muchos en este punto dirán: a esa tercera persona, mirarla con amor, ¡Nunca!, la verdad no le pensemos a esto, allá llegaremos. Dios te dará la gracia. Pero te lo profetizo, si dejas que Dios te sane, e inunde tu corazón, te verás pidiendo por esta persona que tanto te hizo daño si es que existe y es este tu caso. Desde este punto comenzarás a dar pasos serios hacia la restauración. De los primeros pasos: Amarse, aceptarse, sea que afuera los amen o rechacen, Dios les ama y ha dejado cientos de evidencias de ello (una es que estás leyendo este texto que Él pensó para ti)

Te recomiendo ver este Link:

http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=7RjxZtgD5GM  Dove comercial sobre imagen propia. Habla de lo duro que se juzgan las mujeres así mismas (si eres hombre te animo a verlo)

Dios les ama en este momento, les ama desde la eternidad, con amor eterno e infinito así ustedes no se acepten y se reprochen, Dios no depende de eso para abrazarlos, más aun Dios no depende de que estés en gracia o pecado para amarte. (Eso si quiere que estés en gracia). Quienes tenemos hijos comprendemos que nuestro amor hacia ellos es gigante, sea que se porten bien o mal.

Concluyo diciéndote: Inicia este camino de restauración por tu conversión, si sientes que debes sanar, busca a Dios, Él te espera en el Sagrario, en la comunión frecuente (3 o más veces por semana), Él es el médico de las almas, Él es el único que puede sanar ese dolor profundo que traspasa tu pecho, no hay sicólogo en la tierra que lo logre. Él fue quien te hizo y sabe cómo sanarte, la sanación interior será el camino que te ayudará a encarar mejor este camino de conversión personal, restauración personal, matrimonial y familiar, la confesión sacramental (con un sacerdote) es una fuente de sanación interior, pues te limpia de los pecados y te restablece tu condición de hijo amado de Dios. Muchas restauraciones comienzan, por la sanación interior propia, por la sanación de sí mismos. Dios te bendiga y te copio estas citas que hablan de lo mucho que Dios te ama. “Con amor eterno te he amado” (Jr. 31, 3) Isaías 49:15 y 16: ‘¿Se olvidará la mujer que Dios a luz, para dejar de compadecerse del hijo de su vientre? Aunque te olvide ella, yo nunca me olvidaré de ti. He aquí que en las palmas de mis manos te tengo esculpida; delante de mí están siempre tus muros. ‘Aunque mi padre y mi madre me abandonen, Tú me acogerás’ (Sal 27,10) ‘Como un Padre tiene ternura con sus hijos, así el Señor tiene ternura con sus fieles’ (Sal 103,13) ‘Cuando Israel era un niño yo le amé… lo levanté en mis brazos, lo atraje con ligaduras humanas, con lazos de amor. Fui para ellos como quien alza una criatura contra su mejilla y me bajaba hasta ella para darle de comer’ (Os 11,1 4). ‘Yo os consolaré como cuando a uno le consuela su madre’ (Is 66,13). ‘Los abrazaba y los bendecía imponiéndoles las manos’ (Mc 10,16) Si atraviesas un río, yo estaré contigo y no te arrastrará la corriente. Si pasas por medio de las llamas, no te quemarás y ni siquiera te chamuscarás. Isaías 43:2 ‘cariñoso con todas sus criaturas’ (Sal 145,9) ‘No hay amor más grande que dar la vida por los amigos’. Jon 15, 9 17 ¿Quién nos separará del amor de Cristo? ¿La tribulación, o angustia, o persecución, o hambre, o desnudez, o peligro, o espada? Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó. Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro. Romanos 8, 35 38 : “para que os dé, conforme a las riquezas de su gloria, el ser fortalecidos con poder en el hombre interior con su Espíritu; para que habite Cristo por la fe en vuestros corazones, a fin de que, arraigados y cimentados en el amor, seáis plenamente capaces de comprender con todos los santos cuál sea la anchura, la longitud, la profundidad y la altura, y de conocer el amor de Cristo, que excede a todo conocimiento, para que seáis llenos de toda la plenitud de Dios” (Efesios 3: 16 19) Vivo por fe en el Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí. Gálatas 2,20 Porque de tal manera amó Dios al mundo, que dio a su Hijo unigénito, para que todo aquel que cree en El, no se pierda, mas tenga vida eterna. Juan 3,1.

Si llegaste hasta acá te confirmo algo que leí alguna vez en un libro de santos: “Lo que Dios le dice a un alma, se lo quiere decir a todas” por lo tanto aduéñate de estas citas que Dios te quiso decir hoy. Miembro de JSMF.