Paz de Dios mis hermanos. Un día como hoy, hace exactamente un año, mi esposo decidió marcharse de nuestro hogar. Al principio estaba aterrada… las amenazas de divorcio, gritos, tribunales, abogados, y demás sucesos me afectaron en su momento… pero hoy, a un año de todo, les confieso que gracias a Dios todo este proceso me ha ayudado muchísimo desde todo punto de vista. He tenido la bendición de conocer en toda su magnitud la presencia de Dios en mi vida, al punto que me dio los medios para vivir… oigan, no fue sobrevivir, fue VIVIR… estoy agradecida. Aunque en su momento sufrí mucho, ahora resulta que estoy con mis manos llenas de bendiciones… no comía, no dormía, me la pasaba llorando… pero en medio de mi dolor me aferré con toda mi alma a Dios… hubo días en que no tenía ni un bolívar en mi cartera para pagar el transporte público… y no decía nada a mi familia por vergûenza. Recuerdo que en una visita que me hizo mi mamá, yo le prometí que mi final sería diferente al de muchas personas, por cuanto me aferraría a Dios solamente… y Dios no me falló. Aún no sé nada de mi esposo, pero he intercambiado un correito hacen días con él, por unos documentos que aún tengo en mi poder. Pero lo que importa es que  nos comunicamos normalito… ya Dios se encargó de todo y sé que hay cambios en su corazón. Después les explicaré la razón de mi afirmación. Sólo les confirmo que hay una premisa básica para la restauración de tu hogar: SI QUIERES QUE TU ESPOSO CAMBIE, DEBES CAMBIAR TÚ PRIMERO. SI QUIERES UN HOGAR DIOS REINE, DEBES SER TÚ, QUIEN SE MANTIENE EN PIE, QUIEN PRIMERO SE VUELVA A DIOS DE TODO CORAZÓN, CONVERTIÉNDOSE CON TODA SU ALMA Y CON TODA SU MENTE…. no hay que acercarse a Dios sólo por el milagro de la restauración, hay que amar sinceramente al Señor de los milagros, no sólo al milagro en sí. HE DESCUBIERO PARA ALEGRÍA MÍA, QUE EN LA MEDIDA QUE ME HE VUELTO A DIOS, LAS CIRCUNSTANCIAS SE COMENZARON A REVERTIR. ASI DE FÁCIL Y DE SIMPLE. Es como si se devolviera la bendición de tu alma a todo tu entorno y más allá. En lo que a mí respecta, he aprovechado este tiempo delicioso para conocer más y más de mi Señor. Ojo: no soy una fanática, pero tengo a Dios presente en todos mis caminos. Yo antes de esta prueba, era muy autosuficiente: todo lo quería arreglar a mi manera y como me parecía. Ahora le pido la dirección a Dios en todo lo que emprendo…. Y he visto su respaldo. Tengo paz, estoy contenta y me gozo en saber que hay un Creador que cuida de mí y de los míos a cada minuto. Gracias a todos mis hermanos que me ayudaron cuando más lo necesitaba… ya no soy ni la sombra de lo que llegó un día a este grupo. De más está decirles que su trabajo no tiene comparación, soy un reflejo de que la conversión personal es una realidad y el Evangelio es algo más que ir a la Iglesia sólo a pedirle a Dios… el Evangelio es una forma de vivir que se lleva en el alma de día y de noche, es un deleite y una dulzura que te ayuda a sobreponerte a todas las pruebas, por más fuertes que sean. Ahora sé que Dios no sólo sana a los enfermos… también es mi proveedor económico y mi restaurador. Sí, Dios sana heridas del alma… que lo diga yo que estaba destrozada y sin fuerzas al llegar aquí. Yo, que estaba tan triste, he pasado a ser una radiante mujer, que no parece haber vivido la dura prueba del pasado año… soy una nueva criatura por dentro y por fuera…. he conocido la presencia de Dios. Y aunque aún falta un poquito, se que todo lo que viví me ayudó a ser la persona que Dios quería que llegara a ser. Ya este proceso, mi proceso, tiene fecha de culminación. Sólo estoy super contenta agradeciendo por todo… tanto miedo que sentía cuando un primero de febrero llegué a este grupo… tantas inseguridades por sentirme abandonada y humillada ante todos mis conocidos…. tantas burlas de quienes se alegraron de mi tragedia…. tanto miedo por carecer de los medios para pagar el alquiler, los servicios, los alimentos… tanta responsabilidad y yo lejos de mi familia… estaba devastada!!!!!!. … y ha pasado el año… y miren, Dios sacó una bella mariposa de esa oruga atrapada en el capullo de seda de las circunstancias…. de haber sabido que pasar por todo ese proceso me llevaría a lo que soy hoy, no hubiera perdido mi tiempo llorando y lamentándome tanto… quizás hubiera asumido una actitud más espiritual, de alabarle, de cantarle, de entender que el amor divino es tan grande, que las pruebas son sólo los medios para ascendernos ante los ojos de nuestro Creador y de abrir las ventanas de los cielos con mayor plenitud que antes…. Estoy llorando hoy frente al equipo, pero no de angustia, sino de felicidad. Dios me ha devuelto mi dignidad de ser humano, me restauró espiritual y anímicamente, me devolvió lo que era mío. Sea a Dios la Gloria desde hoy y para siempre. Amén. Gracias Señor, porque tú sabes la razón por la cual permites todo en nuestras vidas (Romanos 8:28).       Gracias porque demostraste a través de tu sierva, que quienes creen en tí, nunca serán avergonzados ni quedarán humillados (Isaías 54:4). Gracias por ser levantar mi cabeza frente a mis enemigos, y por devolverme lo que el enemigo en su ataque intentó quitarme (Isaías 61:7).Gracias por rodearme de la gente correcta en el momento correcto… por guiar mis pasos y fortalecer mis manos. Gracias por derribar las fortalezas del enemigo, por enseñarme a pararme en    oración para defender lo que me has dado, y por ensanchar mis territorios (Isaías 25). Sea la Alabanza y la Adoración solo para ti, desde ahora y para siempre, por los siglos de los siglos. Amén y Amén.