Dios bendiga cada hogar con la presencia del Espíritu de Dios para que seamos abrazados y nuestros familiares llenos de Él, para que sean despertados en la única y verdadera realidad. Muchas veces, me atrevería a decir que demasiadas ocasiones, escuchamos de personas y de nuestro propios esposo(a), Tienes que aceptar la realidad de lo que está pasando, esto es una decisión ya tomada. Estas palabras son crueles en nuestros oídos y más aún atenta con robarnos esa paz y esa esperanza en nuestro Señor. La realidad, para nosotros tiene que ver con la verdad, y la única verdad es la Palabra de Dios, muchas circunstancias intentan ver otras cosas y contra eso luchamos a diario. He sido testigo de muchas realidades del mundo que termina en realidades de Dios (todo para su Honor y Gloria), muchos planes del mundo se caen a diario y ellos se preguntan a si mismo por qué falló este plan si todo estaba encaminado a realizarse, la respuesta como bueno servidora de Dios es: (Romanos 7,17) en realidad, ya no soy yo quien obra, sino el pecado que habita en mí. Nada de lo que se está obrando que se realice desde el pecado, puede ser próspero, puede sacar frutos de una verdadera felicidad, incluso me atrevería a decir que el enemigo, involucra hasta el punto de que te convence que es ese el plan ideal, pero si cada uno de nosotros, hacemos por un minuto un STOP y reflexionamos sacaríamos la conclusión que: Por más que sea la lucha y Las circunstancias que se te presentan, te llevan a la conclusión de que ese es el plan de vida, nada que se haga desde el pecado tendrá lo frutos de una verdadera felicidad, Esta es La realidad de Dios Padre. (Hebreos 11,1) La fe es garantía de lo que se espera; la prueba de las realidades que no se ven. Para nosotros siervos fieles de Dios la fe de desbaratar esta realidad del mundo nos dará las realidades de lo que no se ve, no podemos ver fácilmente lo que se nos ha prometido debido a las circunstancia, pero esta es la única realidad de Dios, sus Palabras, La fe será una de nuestra mayor arma para no desistir permanecer en el camino correcto y no solo por la restauración de nuestro matrimonio, sino para nuestro diario vivir. (Hebreos 12,27).

Estas palabras, una vez más, quieren decir que las cosas conmovidas se cambiarán, ya que son realidades creadas, a fin de que permanezcan las inconmovibles. Nada más que agregar, todo lo que sea creado o realidades creadas se tendrán que caer en nombre de Jesús porque las que son eternas y las que vienen del cielo, son el producto de un amor inquebrantable y un amor eterno entre Dios y nosotros sus amados hijos. Es muy difícil queridos hermanos escuchar de las personas queridas, que debemos ver lo que está pasando y ya olvidarnos de todo, emprender una nueva vida de lado de otra persona, simplemente seguir nuestras vidas y dejar en el abandono ese Esposo(a), que Dios puso en nuestro camino, esa familia que creció junto a nosotros, eso hijos que con tanto amor nos envió el Padre, no podemos dejarlo así no más, en las garras del mundo. No podemos dejar a esta parte de nuestras alma, abandonados en un mundo de mentiras y pecados, No podemos dar gracias a Dios por dejarnos conocer la verdad y guardarla solo para nosotros mismos (esto es egoísmo), Dios se estará preguntando, ¿esto no es amor? tienes hijo mío que luchar para que esas personas a quienes amas conozcan mi verdad y sean liberados. Probablemente supiéremos en estos momentos y nos diríamos a nosotros mismos, es verdad, pero esto no es una lucha con árbitros, ni reglas de juegos, el enemigo su lucha es realmente sucia y despiadada, Pero tenemos nuevas para él: aunque juegues de una manera sucia y despiadada, nosotros somos siervos de un Dios mucho más Poderoso, que impondrá sus reglas de juego y te aniquilará enseñándote a no tocar nunca más a sus queridos hijos, y que sean el mismo Padre quien te reprenda. Queridos Hermanos, son luchas a diario, son lágrimas, son dolores, pero llegaremos a la victoria, porque con Jesús de nuestro lado ya fue proclamada una victoria segura, aunque el enemigo quiera decirnos otra cosas, la realidad es que hace años Él fue derrotado con la Sangre de nuestro Salvador único hijo de Dios por nosotros sus amados hermanos. Esta es La realidad que el mundo tiene que aceptar, nosotros no tenemos que aceptar su realidad, Su realidad es mentira, es pecado, es aborrecido por el Señor y Nada de esto es eterno ni próspero. Dios bendiga cada hogar de este grupo, Oremos para que envíe el Espíritu Santo a abrazar a nuestros familiares para que estos conozcan la verdad de Dios Padre. Amén. Miembro de JSMF.