Hace tiempo que vengo analizando los mensajes televisivos, que de una manera popular anulan los valores fundamentales de la familia, precisamente aquellos programas que parece que hacen que la gente se divierta y conozca a sus artistas favoritos, las reseñas de las novelas y de pasada se conozca el chisme o la última noticia de lo acontecido, pues bien, quiero reconocer que veía y llegué a aceptar sus comentarios y verlos de manera natural, en muchas de las cuestiones que ahí se manejan como algo cotidiano, algo normal y aceptado, pero esto fue antes de conocer a Jesús en mi corazón y aceptarlo fielmente en mi vida, así que no es de extrañarse que esto mismo esté sucediendo en muchas miles de personas y familias hoy en día y que tienen acceso a la televisión y están siendo influenciadas al ver estos programas de ¨ entretenimiento ¨. Primero quiero analizar que la visión de éstos programas sobre la vida privada de los artistas (que de por sí son idealizados por las personas que los admiran pensando en que tienen la ¨vida perfecta¨, la figura perfecta, el trabajo perfecto, etc. ) y que las personas gustan de emular y parecerse a sus artistas hasta en la moda que usan y forma de hablar, así también sus vidas representan un modelo a seguir por su popularidad, el cual es expuesto ante los medios de comunicación y en estos programas de escándalo del espectáculo, donde se dan a conocer como cambian de pareja, como fueron infieles, como se besan o salen con otras personas y como se divorcian o casan nuevamente, con el pretexto tan usual de que tiene derecho a ¨ SER FELICES ¨, lo digo textualmente que esas son las frases utilizadas entre muchas otras como: ¡Si no era feliz que bueno que ya cambio de pareja! o ¡Si esta es la persona que lo hará feliz que bueno que ya la encontró! ¡Mejor que se divorcien y terminen sus problemas! ¡Que vivan juntos y sean felices (sin ser casados legalmente o en adulterio)! Etc. Entre otras muchas frases que de seguro muchos reconocen y han escuchado hasta en sus propios hogares, pero ¿Entonces de que nos extrañamos de lo que vivimos en esta sociedad? Hemos estado aceptando antivalores sociales y morales que están prevaleciendo hoy en día, los escuchamos cotidianamente, estamos comprando sus ideas a gran precio (crisis matrimoniales, confusión, alejamiento de Dios, la salvación eterna) y con ganas de ser felices, como ahí nos dicen que seremos, les estamos creyendo todo y lo estamos retrasmitiendo como grabadora a todos nuestros familiares y conocidos, a través del chisme y las platicas de sobre mesa. Prendemos el televisor y en lugar de encontrar el verdadero camino de una felicidad segura, encontramos las novelas y las películas, el chisme y la noticia que nos hablan de caminos supuestos a la felicidad, donde nos hacen pensar y aceptar que existen otras ¨ posibilidades falsas ¨ para ser feliz y lo que es popular se vuelve normal, ¡Cuando eso nunca será normal! Y no reflexionamos en esto. Pero las mentes de quiénes no están con Jesús, no saben esto y piensan en esas posibilidades y acarician el deseo de ser felices como su artista favorito, que ya tiene nueva pareja, que en la novela tiene varios amoríos, que se divorcio y se volvió a casar, que ya dejó a este a aquél y se ve que es sumamente feliz y hasta declaraciones dio en la TV expresando el nuevo acontecimiento y los medios se encargan de hacer masiva la noticia y lo pasa día y noche, miles de personas vieron y oyeron esto y muchos están de acuerdo ¡Su artista preferido debe ser feliz! Si lo miramos de esta manera en lo popular en lo televisivo, esto mismo se reproduce en todas las maneras y formas en la sociedad, y las aceptamos y hasta las tapamos en nuestros círculos sociales, muchos saben de las infidelidades de otros en su matrimonio, saben que el jefe tiene esposa y amante, saben que el amigo o amiga tiene cónyuge y también amante, ¡Saben y callan! Conocen sus familias pero dicen yo no me meto mejor en problemas, yo no quiero decir nada. Sabiendo que necesitan acercarse a dar testimonio de apoyo y ayuda a la persona. Pero un día llega esta tormenta a nuestro hogar y ese día nos cayó esa maldición que no rechazamos antes, la crisis matrimonial, el divorcio, la separación, la infidelidad, etc. Desafortunadamente estas situaciones son como una plaga, que termina reproduciéndose por imitación, porque el que no esta convencido, de que sea malo el divorcio o la infidelidad, termina cometiendo lo mismo que todos hacen y están diciendo ¡Es que todos lo hacen! Esta frase que refleja el que esto es muy popular, pero en el fondo sabemos que no es lo correcto , no es lo que hace felices a los matrimonios y a las parejas, esto no es verdadero amor reflejo de Dios, no es un camino seguro a la salvación. La televisión con esta clase de programas, es un arma que el mal utiliza, para destruir los hogares , y lo justificamos porque, si lo vemos en la TV, no debe ser malo (pensamos) o si lo hace mi artista, ¡Esta permitido!, cambia la percepción del tele espectador de lo bueno y lo malo, influye, hace tendenciosas la cosas y las justifica, ante sus ojos, no importando que atrás de esto un hogar sufre las consecuencias de éstas decisiones: abandono, dolor, economía rota, hijos que sufren, etc. ¡Cómo no se muestran las consecuencias nadie las toma en cuenta! Los estereotipos de las novelas y los comerciales, sexualizan, erotizan, encasillan en determinados roles a los personajes, haciendo que las personas que los ven tengan una idea equivocada de un modelo de sociedad adulterada, sometida a criterios del éxito, felicidad que lo permite todo (matar, adulterio, aborto, divorcio, segundos matrimonios, drogas, alcoholismo, etc.) la televisión se vuelve una escuela de las personas jóvenes, amas de casa, niños y adolescentes, que en ocasiones todavía no tiene una estructura formada de su propio rol social y compromisos, se sienten identificados con sus personajes favoritos y sus artistas, lo mismo sucede con los cantantes, deportistas y figuras públicas que NO tienen una vida moral aceptable y que son reconocidos e imitados continuando con la propagación del error. Existen otros males asociados a no recapacitar en las programaciones de las televisoras: El consumismo de productos no necesarios para ser feliz (productos de ilusiones: bajar de peso, ser mas bonita, tener mas mujeres, ser mas atractivo sexual, etc.), el desvalor a la familia, la idealización de la sexualidad y una vida que tenga como fin el placer y la lujuria, la pornografía, el mínimo esfuerzo (la pereza), temor a envejecer, baja autoestima al no poder obtener y parecerse a los modelos sociales establecidos en la TV (estándares de belleza, de éxito, entorno familiar y social) escape de las responsabilidades sociales contraídas ( el matrimonio, el cuidado del hogar, la educación de los hijos, entre otras). La mejor programación de Dios es que TU estas incluido(a) en este mundo tan sólo porque te AMA y no necesitas comprar nada, te ama y acepta, porque eres su HIJO O HIJA MUY AMADO y te creó con mucho amor. Cuando las personas reconocen a Jesús como la persona más importante en sus vidas y a través de alguna crisis matrimonial o una situación dolorosa, ven que El, es la única solución, es cuando se reconoce que hay un gran hueco en nuestras vidas y en nuestra sociedad y sólo Dios puede llenarlo con su amor misericordioso, El es verdadero maestro del amor, que nos enseña a amar y a comprometernos con lo que elegimos en el sacramento del matrimonio, a decir sí a la vida, a llenarnos de la esperanza y de Fe, a poner límites a lo que nos hace daño, a luchar y comenzar un camino de conversión, esto es una realidad que esta avalada en la las Sagradas Escrituras. Yo recomendaría a vivir la experiencia de alejarnos a las programaciones de televisión que son nocivas para la estabilidad familiar (es una manera amar y de renunciar a lo que corrompe, demostrando amor a Jesús y a tu familia), no idealizar a los artistas y reflexionar en su humanidad, pensando que el único digno de ser imitado es CRISTO y con EL, la Virgen María, NO idealizar las vidas o productos de la TV, la películas, la radio o las revistas, como medios de felicidad o consumismo, que exponen e influyen en los antivalores y pecados como algo normal: el divorcio, la separación, la infidelidad, la lujuria, la homosexualidad, las drogas, alcoholismo, los antivalores, contra tu Iglesia Católica y tu familia. DEFENDAMOS EL AMOR, EL MATRIMONIO, LA FAMILIA, DEFIENDE TU RELIGION, COMPROMETAMOSNOS CON JESUS!! Demos un SI a los programas católicos y educativos, un SI a Jesús, un SI a lee la BIBLIA, un SI a la Iglesia Católica, un SI a nuestras familias, UN SI A LA TRANSMISIÓN DEL VERDADERO AMOR QUE ES DIOS QUE NOS AMA, LA EVANGELIZACION Y EL SACRAMENTO DEL MATRIMONIO, ¡RECIBE SOLO LO BUENO PARA EL ALIMENTO DE TU ALMA!!!! Y si quieres saber si vas por buen camino analiza: La boca siempre habla de lo que esta lleno el corazón. Mateo 12, 34 ¡LES AMO EN JESUS Y MARIA.! Miembro Coordinación JSMF.