Hace unos días vengo orando con la Palabra de Dios, tomando una cita y proclamándola, reclamando la promesa para mí, y mi familia y todas sus familias. Comúnmente nosotros leemos esta cita: “De manera que ya no son dos, sino una sola carne. Pues bien, lo que Dios unió no lo separe el hombre.” Mat 19,6 Y siempre la leemos comprendiendo la indisolubilidad del matrimonio que defiende la Iglesia católica y con ella nosotros entonamos nuestro grito de ¡no al divorcio. Pero hace unos días Dios me reveló otra forma de orar con esta cita y de entenderla (recordemos: Que la palabra de Dios es viva, eficaz, (Hebreos 4,12 ) y es pidiéndole a través de esa frase que Él dijo, esa promesa que nos regaló, reclamarle que quite todos los obstáculos que hay en mi matrimonio, tanto terceras personas que mal aconsejan o estorban, actitudes mías, actitudes de mi esposa, pecados, todo, para que Dios nos una de nuevo en amor y ahora aunque mi hogar está separado, EL lo unirá porque Él lo unió. Mi oración es más o menos así: Señor tu que dijiste: “Lo que Dios ha unido el hombre no lo separe”, te pido por tu infinito amor y misericordia vuelvas a unir a mi hogar en Ti, en tu amor, nos vuelvas a unir a mi esposa y a mí, y a todos los matrimonios en crisis, te pido que quites todo lo que nosotros como hombres hemos puesto, pecado, personas, actitudes, rechazo, rencor, lujuria, adulterio, otras personas, todo lo que hemos puesto y hemos permitido que nos tengan separados de forma temporal y te pido, que nos unas, únenos en tu amor, en unidad, en caridad, en un nuevo hogar, en un nuevo matrimonio que no sea dividido ni por el pecado ni por las circunstancias, sino por la muerte cuando tu amorosamente lo dispongas. Yo confió en ti, sé que no quedaré defraudado. Sé que todo será en tu tiempo, concédeme la fe y la fidelidad para esperar en tu amor el tiempo que bien dispongas, pero concédeme la gracia de ver tus milagros y portentos en la tierra para proclamarlos a los hombres y cantarlos en el cielo. Amén. Esa es mi oración, a veces más corta, a veces más larga, pero no dejen de aferrarse a las promesas, no dejen de creerle a Dios. Solo crean en Dios, créanle a Dios, la Biblia está llena de testimonios de personas que le oyeron y le creyeron y vieron maravillas en su vida, crean en un Dios de infinito amor y poder y propóngales sueños donde El quepa y verán maravillas. No pidan con desconfianza, Dios es el Padre bueno, el mejor de los padres, más que la suma de todos los bondadosos que han existido y existirán sobre la tierra, ellos son una leve sombra del amor infinito de Él. Pidan, confíen, crean, amen, esperen y tengan fe y verán milagros. Dios les bendiga. Miembro de JSMF.