Hermanos: Aquí les mando mi testimonio, este 15 de marzo es especial para toda mi vida, por favor, seguiré necesitando de su apoyo y necesito saber ahora cómo orar, qué orar, pues me apoyé mucho en las de ustedes, ahí encontré todo lo que me fue pasando. Guíenme por favor y espero que mi testimonio les sirva. Saludos y muchas gracias, Dios los siga bendiciendo, me ayudaron tanto que no tengo cómo agradecerles, Gloria a Dios y toda la honra a Jesús y María, no tienen idea de la paz que experimenta mi corazón en estos momentos, sé que la lucha es día a día, pero todo es mejor de su mano.

Me separé de mi esposo y una tía me dijo que hiciera una novena de misas para que sanara y no me sintiera como me sentía, un día no puse la atención debida y llegué a conectarme para buscar el evangelio del día, Gloria a Dios que se abre la de Jesús salva mi familia. Siempre que me sentí angustiada o pasaba por alguna prueba, abría esa página y resultaba que hablaban de lo que estaba pasando, ¡Gloria a Dios por hablarnos de muchas maneras!.

Yo quiero compartirles en lo que fallé y los errores que cometí, para que no hagas lo mismo, pues si antes hubiera actuado bien, todo hubiera sido más rápido. A mí me animan 2 tías a salvar mi matrimonio, me guiaron muy bien, pero después de un tiempo ellas se desanimaron y me decían que ya dejara todo, que Dios no había querido. Para eso yo ya tenía una relación con Dios y El me decía lo contrario, ¡nunca dejé de creer en Dios!, pero un día una de ellas, me dice que busque a mi esposo y lo atienda en lo sexual y que trate de embarazarme, y lo hice, pero cuando leí el libro de: “Cómo Dios puede y va a restaurar su matrimonio”, vi que es buscarlo en la carne, me sentía muy mal y vi que era una mujer pésima, y decidí cambiar, doy gracias por quien escribió ese libro.

Le dije a Dios: “Señor mi esposo es tuyo, yo confió que tú lo cuidaras mejor y no le permitirás hacer cosas que lo dañen etc.” Y lo solté completamente en manos de Dios, yo ya no quería saber nada de él, y no porque no lo quisiera o no quisiera nuestro matrimonio, si no que yo estaba completamente convencida que Dios era todo lo que le faltaba a mi vida, con él quería quedarme, ¡con El soy feliz!, y le dije que yo cumpliría lo que le prometí hasta mi muerte, y como no tenemos hijos aun, pues le dije que estaba dispuesta a sacrificar ese instinto maternal que cada día se hace más grande, le dije a Dios que se lo entregaba, que yo sería suya siempre.
Para esto tuve que someterme a oración, recuerdo que había días que oraba sin parar todo el día, hasta que sane, recuerdo que me venían pensamientos y cosas que ni recordaba, no solo de mi matrimonio sino de toda mi vida. Creo que Dios lo hace para sacarme todo lo que no me sirve al contrario me lastimaba, era como si Dios me lavara. Entonces dejé de llamar a mi esposo y buscarlo, pasaron 2 meses y él me comenzó a llamar cada día, y a veces 2 veces al día, y así fue aumentando, notaba que se empezó a preocupar por mí, por mi vida y mi situación económica, (cosa que yo también le había entregado a Dios).

Pasaron semanas y un día me llama desesperadísimo y me dice: “que le urgía verme hizo hasta lo imposible y nos vimos, dijo: ¡las cosas más maravillosas¡ Dios ya me había dicho que eso ¡pasaría!, así que cuando mi esposo decía cosas horribles yo solo decía: (No escuches, es el diablo).Con Dios nunca me hizo falta nada, me quedé en casa sola, porque no cuento con mi familia y ni tengo hijos, decidí apartarme de mis amigos etc, porque eran un tropiezo en mi relación con Dios, pero Dios cumple su Palabra y su promesa.

Pasaron 9 meses y 2 desde que lo solté en Dios. A los 2 meses de estar sola busqué un grupo donde pudiera ayudar a otras mujeres, antes que pasaran por lo que yo pasé, pues me hubiera gustado saber muchas cosas antes, portarme mejor de lo que pensé que me portaba con mi esposo, no sé cómo, nunca vi que no era tan buena como pensaba y decía y mi esposo tan hermoso y yo solo veía lo malo. Ahora estoy ayudando a otras mujeres a que sigan A Dios y El les muestre su poder. Muy pronto, entré a un grupo que da platicas y pues ahí es donde más me gusta hablar de EL. Quiero dar platicas prenupciales, ojalá nadie empezara un matrimonio con traumas y con suciedad como lo empezamos todos, parece que los traumas que acarreamos toda la vida, los descargamos con nuestras parejas.
Quiero que más personas conozcan a Dios; y no solo lleguen al altar sin saber ¿por qué?. Tengo 30 años y 3 años de casada, algunas veces me pasó por la cabeza rehacer mi vida, (por mi edad y por no tener hijos) pero nunca le hice caso al diablo que me ponía eso en mis pensamientos, me sacudía la cabeza cada vez, para no dejarme engañar.

Por favor sean obedientes, yo fui extremadamente obediente a la Palabra de Dios, y a los consejos de esta página, no pasaba 3 semanas sin confesarme, pues no podía estar sin el poder de la Eucaristía. Aunque a veces me cansé, fui a la Sagrario y mi carga desaparecía. Me enamoré incontrolablemente de Jesús, al grado de pedirle un abrazo, ahora soy devota al Sagrado Corazón de Jesús y al Inmaculado Corazón de María y a la Sangre preciosa.
Quisiera decirles tantas cosas que hice, pero todo está en esta página. Nunca conté el tiempo. Siempre pedí por la sanación de él y de nuestra familia, ayudé a otras personas, pero nunca les dije que estaba pasando por lo mismo, yo creí en Dios ciegamente. Sigo orando por todos ustedes. El 15 de Marzo ahora tiene algo hermoso que festejar. Saludos.