Hermanitos: quería compartir con ustedes la alegría de mi matrimonio, hace 2 meses conté por este medio mi testimonio y ¡la alegría que mi esposo había vuelto! y me había pedido que contáramos con la bendición de Dios, pues hermanitos gracias a la obra de papito Dios el día 9 de junio contraje matrimonio y mi hogar ya bendecido por Dios ha mejorado mucho. Claro aún se sigue con algunas luchas pues el coludo siempre quiere tendernos trampas y después del matrimonio la primera prueba que me puso es que perdí mi empleo pues mi jefe decidió contratar otra persona diciendo que se sentía más cómodo trabajando con un hombre en el cargo que yo desempeñaba pero, yo sé que Dios ya me sacó victoriosa una vez y lo hará de nuevo según sea su santa Voluntad.

De otro lado les cuento que el coludo también atacó a mi esposo, pues el viernes pasado haciendo aseo a nuestro carro encontramos unas cruces en plata contramarcadas dentro de él, las llevamos donde un sacerdote y él nos aconsejó estar muy de la mano de Dios para no dejar que la gente nos haga daño. Pero bueno hermanitos a pesar de esto estoy muy feliz porque ya estamos como una familia de verdad, dejamos de vivir en pecado y sé que de la mano de Dios vamos a salir victoriosos.
Pues así como un día después del abandono de mi esposo luego de tener mi hijo el me dio fuerzas para luchar, hoy con mi hogar bendecido estoy segura que estas fuerzas serás más grandes aun. Quise contar este testimonio pues a veces sentimos que Dios no nos escucha y no es así mi hogar un día se destruyó totalmente mi esposo se fue con otra mujer y así como les conté en mi anterior correo decía que no me quería que jamás quería volver conmigo pero hermanos ¡Dios cambia corazones!. ¡Nunca perdamos la fe y la esperanza!.

Un abrazo Diana.