Doy gracias a Dios por pertenecer a este hermoso grupo de JESUS SALVA MI FAMILIA. Bendigo a Dios en Cristo Jesús, por la Gracia que nos concede, para que se cumpla la visión de muchos matrimonios que vivimos nuestras pruebas unidos todos por medio de nuestra fe. para luchar día a día por la restauración de nuestros matrimonios y por el bienestar de nuestras familias y las familias del mundo entero. El hermoso sueño de Evangelizar por medio de este medio de comunicación tan amplio que es el internet. Una bendición que compartimos todas las personas que colaboramos en este grupo y que hace de esta noble causa una enorme y hermosa MISION. Doy las gracias infinitas a todas las personas que colaboramos y muy especialmente a todas las personas que dan un poco de su tiempo, para ayudar, leer y aprender la palabra de Dios. Que con tanto amor tratamos de compartir todos los que pertenecemos al grupo. Sobre todo la unión en Cristo y en María, de una comunidad que hablamos el mismo lenguaje de amor y esperanza. Hemos aprendido a amarnos entre nosotros, a apoyarnos sin distinciones de ninguna especie. A comprendernos y aceptarnos tal como somos, con nuestros propios errores y defectos y orientarnos dentro de los caminos del Evangelio, para servirnos en Cristo como verdaderos hermanos, hijos del mismo Padre y de la misma Madre. Soy católica y por eso estoy aquí. Pienso en realidad, que ser católico practicante, es mucho más que el hecho de participar de la Misa, de mis Oraciones, de ‘ir a la Iglesia’, todo lo cual es necesario para poder encontrar el alimento y la fuerza para después en mi vida de todos los días, poder llevar a la práctica esa fe católica que tengo. Por lo tanto, ser practicante, creo que es demostrarlo en cada momento de mi vida, cuando puedo ir a la Iglesia, pero sobre todo en mis tareas habituales, en mi familia, en mi actividad, en mi estudio, en mi recreación, en mi descanso. Sabemos que de nada valdría mi presencia en un templo, si luego mi vida va por otro camino totalmente distinto. Ser practicante es llevar una vida lo más coherente posible con la Fe que profeso, y que en definitiva es la búsqueda de imitar a Jesús, quien es la Revelación de Dios y a quien debemos seguir. Debemos mostrar con nuestras actitudes en cada momento que nuestro señor Jesucristo es el centro de nuestra vida, que pertenecemos a la Iglesia que Él ha fundado y que el hecho de ser practicantes no debe quedarse en la repetición de determinados ritos, en cumplir algunas prescripciones o en concurrir a determinados lugares y ciertos días, donde sin dudas que no nos costará tanto el vivir esos momentos como personas de fe.

Hoy más que nunca es necesario el testimonio de los Católicos, de aquellos que en cada momento de su vida, en cada lugar que les toca, en la vivencia de sus responsabilidades y obligaciones, muestren a los demás que es posible vivir de acuerdo a la fe que tienen. Entonces sí, estoy segura, que podremos rezar en casa, convivir con Dios, abrir los ojos para ver más allá de lo meramente terreno. Una enseñanza que supondrá otras muchas sobre el sentido del dolor, sobre la necesidad de compartir, sobre la solidaridad, sobre el valor de la tarea bien hecha. Una enseñanza, en fin, que quedará entre los cimientos de la personalidad. Yo me lleno de gozo también con esta experiencia de compartir que debemos buscar a Dios por amor desinteresado, ofreciendo nuestro amor a pesar de nosotros mismos. Busquemos a Cristo en la Eucaristía de forma desinteresada. No a pesar de… lo que nos pueda gustar o disgustar de Él, sino sabiendo que la Eucaristía es el punto privilegiado del encuentro del amor hacia nosotros, de forma desinteresada, a pesar de nuestra condición de mortal y a pesar de nuestra pobreza. Porque de esta manera podemos crecer en nuestro amor a Dios y a Nuestra mamita del cielo y uno crece ¡Y crece cuando cree, espera y confía en su creador! He aprendido en ustedes la sabiduría que nace del servicio en la obra del Evangelio. Gracias a todo el grupo por lo que han hecho por todos nosotros. Gracias, en definitiva, a Dios en Cristo Jesús, por su Amor y su Gracia. Quiero que todo sea de Jesús, porque me hace comprender que El únicamente es capaz de labrar mi perfecta felicidad. Todo será para El. ¡Todo!.( Santa Teresita del Niño Jesús). Con mucho cariño. Miembro JSMF.