Hermanos en Jesús y María Santísima. Vivo en Caracas, Venezuela.    Hasta 1997 era la peor católica: no creía, ni conocía el tesoro infinito en  nuestra Santa Iglesia Católica, hablaba mal del Vaticano, de los sacerdotes y monjas. Sólo conocía a Dios y a la Santísima Virgen del Valle; cuando hablo de Dios me refiero a Dios Padre, no conocía  a la Santísima Trinidad, Dios hijo, Dios Espíritu Santo y de Jesús, sólo en diciembre “El Niño Jesús’,  pero nada más.  Hice la primera comunión, la peor de todas, pues  en mi familia poco se hablaba sobre este tema. Mi papa terrenal se dice ateo, y mi mamá terrenal busca más las cosas del mundo. Me case en 1980, con un primo mío divorciado y tuvimos una hija, hoy de 28 años; me separé en 1981 estando embarazada y me dedique por completo a mi hija. En el año de 1997, creyendo en la nueva era, cartas astrales y demás brujerías, sufrí una enfermedad, que no se la deseo a nadie, pero fue una bendición de la Divina Misericordia, porque después vino  mi encuentro personal con Jesús, mi Salvador. Sufro de recto colitis ulcerosa, la misericordia de Dios es tan grande, en 1999, me iban a operar para sacarme el colon,  porque era una sola llaga; como tenía anemia,  suspendieron la operación hasta enero marzo 2000. Estaba en el proceso de mi encuentro con Jesús, por así llamarlo. Me incorporé al trabajo y me olvidé de la operación. Mi familia no, mi familia insistía, por lo mal que había estado, pero Dios es fortaleza. Me hicieron un examen en el 2009 y tengo el colon en perfecto estado, luego que la enfermedad me repitió en 2006.   Todo sea para la mayor gloria de Dios, uno y trino. Recibo correos de una pareja católica, de Argentina, y en los mensajes  hay varias páginas que ellos recomiendan,  así supe de “Jesús Salva a mi Familia”  envíe solicitud, me aceptaron y aquí estoy gracias a Dios y la Santísima Virgen María y que ellos les sigan  colmando de bendiciones.