Hoy después de 5 años recuerdo esta experiencia con agradecimiento y mucho amor, es la experiencia que cambio mi vida y la de los míos, que aunque dolió y vivi en el desierto, me permitió sacar lo mejor y lo peor de mi, pero si no hubiese sido por esta experiencia jamas hubiera conocido al amor de mis amores, a Jesus!!.

Hace cinco años estaba en un infierno, un infierno en el que llevaba hace muchos años y que yo no entendía, pero que finalmente una tarde gracias a la misericordia infinita de Dios, pude entender. Mi vida era como una guerra, no sabia ni entendía nada de lo que me pasaba ni a mi, ni a mi esposo, ni a mi familia y mucho menos a mi matrimonio. Me negaba a aceptar que todo se había acabado, que mi matrimonio, que el amor de mi esposo hacia mi ya no existiera. Se había convertido en una persona extraña, a la cual ni siquiera conocía ya. Hoy en día le doy gracias a Dios de que hubiera permitido este derrumbe, pues nunca edifiqué sobre su piedra, nunca lo hice parte de mi familia. Así que mi castillo de arena se esfumo en un segundo. Aquel 29 de enero de 2013, me entere lo que ya mi corazón sabia, pero que mi cabeza, mi alma y todo mi ser se negaban a aceptar, mi esposo tenia una amante, estaba enamorado de ella, yo no existía en su vida y lo peor de todo es que su amante era la persona que después de mis hijos yo mas amaba en la vida, mi hermana del alma. Ese día se fue de la casa, insulte, renegué, llore, no podía con mi dolor, la decepción, la desilusión que sentía era el doble y se me acabo la vida. Cada día mi odio aumentaba, mi rencor hacia ellos y empece a hacer planes para vengarme. Pero Dios en su inmensa misericordia me empezó a poner instrumentos para conducirme por su sendero. Primero hice Emaus, luego conocí a los que hoy en día son mis grandes amigos, quienes a través de la oracion me permitieron fortalecerme y a quienes Jesus utilizo para hablarme y darme las directrices de qué debía hacer para que restaurar mi familia. Con ellos un padre me recomendó a JSMF, leí todos los testimonios y los libros que recomendaban, pero hubo uno que me ayudo demasiado, el poder de la esposa que ora, fue increíble lo que ese libro me enseño. En ese desierto y al conocer a Jesus, primero yo, luego mis hijos, mis papas, una de mis hermanas, luego la que había sido la amante de mi esposo, la familia de ella( su esposo y sus tres hijos) y por ultimo mi esposo, empezamos el proceso de conversión. Ore inmensamente y mis dos pilares fueron mis dos hijos, quienes se unieron en mi oración, hasta que todos poco a poco fuimos llegando a la casa del Señor. El perdón fue clave en todo este proceso, aunado a la oración y a la conversión de corazón. El proceso fue largo, sobre todo el de mi esposo, pero Dios todo lo puede. Nadie creía que la restauración fuera posible, él paso por varias relaciones, dinero, mujeres, todo se lo daba esa porqueria, pero frente al poder de Dios no hay quien se resista. Hubo dias de desolación total, en donde pensaba que nunca se iba a dar la restauración, pero Jesus me decía, solo mírame a mi, no veas las tentaciones del mal que quieren hacerte creer que yo no cumplo. Así que le creí y confié ciegamente en él. Poco a poco todo empezó a cambiar, mi esposo y yo empezamos a acercarnos como papas, a viajar en las vacaciones, a compartir fines de semana, hasta Dios me saco del Pais para que se diera lo prometido. Y asi es como hace 9 meses quede en embarazo de una niña, tengo dos hijos hombres de 17 y 11 años. Me parece aun mentira, y este ha sido el pegamento que Dios puso para edificar nuestra familia. Primero tumbo todo, saco escombros del suelo y luego puso las piedras de él y empezó a construir nuestro castillo. Hoy en día somos una familia católica, sabemos los peligros de la nueva era (en la época en que todo se contamino, mi familia se metió en nueva era) sabemos que sin Dios no hay vida, él es la protección que tenemos mas grande en este mundo, un mundo que yo llamo el cartucho, lleno de contaminación y peligros en el que construimos un palacio de cristal pero que con la armadura del cielo lo protegemos de todo y sabemos que sin él, nada es posible. Confíen, oren, resistan, persistan y no desistan!! Que cuando más oscura esta la noche, más cerca esta el amanecer.

Dios los bendiga y espero que con mi testimonio, se encienda la llama de la esperanza en muchos corazones.

El que persevera alcanza!!!