Señor Jesús, nos ponemos en tu Divina Presencia, creemos firmemente que estás real y vivo en el Santísimo Sacramento del Altar, creemos que te haces presente en cada uno de nuestros corazones y nuestros hogares a través de tu palabra y la Santa Eucaristía.

Jesús Tú eres grande, Todo Poderoso, Bendito y Adorado seas por siempre. Tú eres el Pan de la Vida y el que venga a Tí no tendrá hambre, el que crea en Ti, no tendrá nunca sed. Por eso hoy acudimos a Ti y te presentamos los hogares de Jesús Salva mi familia, los hogares en crisis, los separados y divorciados. Tú conoces a cada uno de las esposas y esposos que luchan por la unidad de sus familias. Tú conoces las circunstancias de la desunión y el desamor. Te pedimos Señor Jesús, que tengas compasión de cada matrimonio, de cada familia, de los hijos inocentes de la ruptura, y de las esposas y los esposos ausentes.

Visita Jesús sus corazones, que tu Palabra se haga Vida en cada hogar y que las familias restauradas reconozcan tu Poder y Misericordia y en ellas se renueve la Fe y la confianza en Ti, para que siendo testimonio de vida, proclamen Tu amor y bondad a quienes estén atravesando circunstancias semejantes.

Jesús, ten compasión de las madres y los padres cabeza de familia, de aquellas esposas y esposos que están sufriendo, de aquéllos que están de rodillas orando y suplicando, por Ti sean restaurados sus corazones y sus hogares. Ten compasión de quienes perdieron la esperanza y abandonaron la lucha.

Bendice Señor a todas las familias de Jesús Salva mi familia, en diferentes ciudades y países. Para ti Señor no hay fronteras, ni tiempo. Bendice los hogares en crisis, a los separados y divorciados, y haz que muchos esposos y esposas que han abandonado sus hogares regresen, que se arrepientan, que encuentren la Fe y las maravillas de tu amor y que ellos sean testigos de tu bondad infinita.

Te pedimos Jesús, que a través de la hora de la Misericordia (3 de la tarde) por los méritos de tu pasión, unidos al abandono en el momento de tu agonía, quienes hagan esta oración con fervor, obtengan lo que cada uno necesita para su alma y para su familia.

Hoy Señor en nombre de todos quienes padecen el flagelo de desunión de sus familias, pedimos que las sanes, salves, liberes y restaures muchos matrimonios y familias.

Salva, sana, libera y restaura los matrimonios

Salva, sana, libera y restaura a los esposos

Salva, sana, libera y restaura a las esposas

Salva, sana, libera y restaura a los hijos

Salva, sana, libera y restaura a todos los integrantes de las familias.

Sana Señor los corazones tristes y heridos por el abandono. Libera a tus hijos del pecado y donde haya odio sea transformado en amor; donde haya tristeza se convierta en alegría, donde reine la incomprensión se transforme compresión; donde hayan ofensas se transformen en perdón; donde se haya infidelidad, se transforme en fidelidad, respeto y castidad; donde haya desamor en se transforme en tu amor; Jesús transforma la mentira en la luz de la verdad. Envía tu Santo Espíritu a enseñar y renovar las familias, enciende en ellas el fuego de Tu amor.

Restaura Jesús muchos hogares y todos ellos sean a imagen y semejanza de la Familia de Nazareth, te lo pedimos por intercesión de María Santísima, nuestra Madre, quien conoce a fondo el misterio de la Misericordia Divina y conoce también la necesidad de tantas almas y familias.

Que los esposos y esposas crezcan en la Fe, en la Esperanza y reciban la restauración de sus corazones, de sus familias y matrimonios y todo sea para Tu Gloria, para que tu Reino siga extendiéndose y a través de Tus prodigios y de Tu amor.

Te lo pedimos porque Tu eres el Rey de nuestra vida, de nuestras mentes, de nuestros corazones y familias.

Estamos seguros de tu poder, de tu amor y recibimos tu bendición agradecidos en cada instante, en cada día de nuestras vidas, hasta volver a ti. En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo!

¡Todo el poder, el honor y la Gloria sea para ti Señor, por lo siglos de lo siglos!!

Amén