Que sus ojos se abran a Ti que eres la verdad, que te encuentre a Ti que eres la vida, que te siga a Ti que eres el único camino a la verdadera libertad. ¡Señor trato hecho! te he entregado a mi espos@ y le he quitado mis manos de encima.

Obra tú en su vida según te plazca. Que como la samaritana abandone su cántaro de agua y prefiera las fuentes de agua vivas que eres Tú.

Te envío a mi espos@ en los brazos de Jesús. Jesús llévalo ante el Padre. Lleva Amado Jesús a esta ovejita que estaba perdida y que está tan herida, por mi parte sólo rezo por su alma diciendo las palabras más hermosas que brotan de mi corazón: Perdónale Padre, que no supo lo que hizo. Mi alma está oprimida pero en ti confió. Tú consolaste mi alma diciéndome: Yo sé lo que sientes, pero tú todavía no sabes lo que vas a sentir cuando lo veas levantarse Glorioso como yo vi a Mi hijo.

Yo Mi Señor sólo podré decirte que no hay mejores manos que cuiden de él. Gracias mi Señor por recibirlo y ocúpate de él.  Amen!

Finalmente te escuché decir: Hij@: Gracias a Ti por traérmelo.