Buenas noches hermanitos, con una inmensa alegría, les cuento que mi amado esposo vuelve a casa, ya hoy trajo sus ropitas y yo estoy que me gozo en el Espíritu Santo, porque ha tenido misericordia por los míos, mi amado esposo viene a vivir a casa, dice que por sus hijos, pero yo le creo a Dios que allí comienza el inicio de mi restauración matrimonial ¡BENDITO MI DIOS!. Mi amado esposo me ha dicho que desde que dejó su relación con la (OM) ha sentido un peso que se le quita, pero ella es insistente y por otros problemas que se han venido, hasta le tiene cierto miedo. Mañana vuelve a su hogar, mis hijos están súper felices.

Ahora les pido que sigan orando pues mi esposo aún está atado de cierta manera con ella por temor, les pido que oren por que se alejen uno del otro sin causarse ningún daño y se retiren uno del otro llenos de bendiciones.  Hemos hablado desde ayer con una paz, que solo el Espíritu de Dios nos da. El me habla con mucho amor y me da caricias de amor. Estoy que reviento de alegría, aunque sé que el venga según sus condiciones, ya para mí es un gran paso, encontrándose en su hogar, encontrando esa paz que él me dijo desde que se fue no ha tenido.

Me cuenta que el primer día que le dijo: “no voy a tu casa”, sintió que un peso se te quito de encima y que pudo volver a dormir bien, ella le insiste mucho, así que pido sus oraciones. Les digo oren mucho, hasta que sus rodillas no den más, hasta que su voz no salga más palabra, oren al Señor y les digo: Dios es Misericordioso, Dios de Amor. Es  increíble, desde el primer día que mi amado esposo se fue de la casa hace un mes y seis días, El Señor no dejó de decirme que mi matrimonio sería restaurado y yo le creí fielmente, aunque hay veces tengo miedo a que la OM no le deje.

El Señor me da la Palabra de Judit 11, 1:4, no cesen en sus oraciones, pidan y El Señor les dará la respuesta. No pierdan nunca la esperanza aún estoy en mi lucha, en mis oraciones y confianza en El Señor. Hermanos en Cristo, Dios me los bendiga, sigan sus oraciones llenando el cielo por mi restauración total de mi matrimonio y los demás matrimonios en crisis.   Los mantengo en mis oraciones. ¡Bendito seas Dios, alma mía alaba al señor, Bendito, Bendito, Bendito mi Padre mi Abba Celestial, pues escuchó mis oraciones!