Hola  hermanos, quiero compartir 2 anécdotas del poder del Santo Rosario en mi vida y en mi familia.

En 2.003 veía a mis padres discutir frecuentemente y mi padre decidió irse de la casa cuando la situación era más insoportable, todos nos alegramos mucho de que se fuera, hasta que la ausencia de mi padre quebró a mi madre y al estar ella tan destruida en su corazón, una amiga de la familia que quería ser monja, nos propuso hacer el rosario nosotras 3 todos los días. En medio del sufrimiento comenzamos todos los días a hacer el rosario  en voz alta con mucho dolor, al cabo de 15 días mi padre regresó pidiendo perdón.  Mi padre había tenido un sueño donde Jesús y Satanás peleaban por su alma y Satanás había ganado, mi padre regresó a decir que estaba viviendo con otra mujer, pidió perdón de rodillas, el sueño lo asustó profundamente y regresó a vivir con nosotros, porque supo que el tema no era tanto el matrimonio, sino su alma la que estaba en peligro por el pecado de adulterio en  el que estaba. La restauración ha sido tremendamente lenta, pero mi Padre supo que al ir con otra mujer, diferente a mi mamá, era entregar su alma a Satanás. Esta restauración es gracias a la Virgen que ha intercedido por nuestra familia y quiere salvar su alma.

La siguiente anécdota en el  año 2013. Mi esposo y yo estábamos atravesando una  crisis económica muy fuerte y las cosas  entre nosotros comenzaron a andar muy mal, mi esposo comenzó a ingerir mucho licor, mi esposo no paraba en casa y yo no podía comprenderlo. Una noche soñé que Satanás me sacudía por toda la habitación, zarandeaba mi cuerpo contra las paredes, me lastimaba y en el sueño me asusté mucho,  y comencé de rodillas a rezar  el  Santo Rosario en voz alta con muchas personas y alguien ponía polvo blanco en mi boca para que no rezara, Satanás no quería que yo rezara.

Las cosas en mi matrimonio cada vez estaban peor y yo no comprendía que estaba haciendo mal, pero iba a la Catedral, cada día a hacer el rosario en voz alta con muchas personas, en horario de 11:30 am y después asistía a la eucaristía todo por mi matrimonio, no comprendia porque estaba tan mal.

En la pascua de 2013, decidí arriesgar en Dios y asistir a la Pascua del camino catecúmenal, yo que no me desprendía de mi hijo, pude pedir a alguien que me ayudara a cuidarlo  y pude ir. Mi esposo estaba desaparecido esa semana y no sabía donde, ni con quien estaba. Yo necesitaba ir a la Iglesia y vivir la Pascua de Semana Santa, para tomar fuerzas. El Domingo de Resurrección, me llego el link de un libro a mi mail, ” Como Dios puede restaurar tu matrimonio”  era una guía completa y paso a paso  mostraba los errores que cometemos las esposas y  por que los esposos se refugian en otra mujer. Jamás paso por mi mente, que mi esposo tuviera otra mujer. Sin embargo, pude comprender la cantidad de fallas que yo estaba cometiendo, invadiendo su privacidad en correos, celular, celandolo y peleando por todo, etc.

En el libro pude ver quien era yo y como lo estaba enloqueciendo y haciendo su vida un infierno por mis celos y peleas constantes, este libro es uno de los tesoros mas grandes que Dios me ha dado. Cuando mi esposo apareció, no discutí con el, pedí perdón por todas mis fallas como esposa, por hacer su vida imposible y comenzó  desde allí un cambio en mí. Todo estaba por comenzar, sin querer empezaron a llegar a mi correo personal mensajes entre mi esposo y otra mujer con nombres, detalles, cada día llegaban todos los mensajes de todo lo que hablaban ellos, planeaban irse del país, porque estaban muy enamorados. En esos días, yo cumplía años y mi dolor era tanto, que constantemente pensaba en la muerte, mi refugio era la Iglesia, orar en voz alta *el rosario* y la Eucaristía, seguir el libro al pie de la letra. Sabía que mi esposo estaba enamorado de otra persona, es la época más dura hasta ahora. Yo empecé a hacer un rosario en la mañana, cuando mi hijo se iba al colegio, lloraba pidiendo a Dios que no me permitiera quitarme la vida, luego a medio día iba a la Catedral pidiendo a Dios que ayudara a mi esposo a salir del adulterio. Recibí en la Iglesia la inspiración  de  formar un grupo para rezar el santo rosario. Reuní un grupo de vecinos en mi casa, cada uno oraba por sus necesidades, pero al orar todos en voz alta, yo lo hacía por mi esposo. La gran batalla mía fue más contra el suicidio, contra el adulterio de mi esposo, mi vida ya no tenía sentido, el estaba enamorado de otra mujer y el matrimonio es hasta que la muerte nos separe, me sentía condenada a muerte.

No faltaba a la eucaristías y hacía los 3 rosarios, todo esto era una necesidad, no me había mandado nadie, era algo que mi alma anhelaba, luego una lectura de la Biblia hablada de como el demonio pedía permiso a Satanás para Sacudirnos y el Señor oraba por nosotros para no perder la fe, ahí comprendí el sueño. Me aferré al Señor con todas las fuerzas, esto era por mi alma y mi vida, aunque pedía a Dios por mi esposo que saliera del adulterio, mi esposo se fue a vivir con la otra mujer, pero mi alma ya había encontrado de donde sacar fuerzas.

En estos días, no falte a la Eucaristía ni a los rosarios, mi hijo cada noche lloraba porque su papá no había vuelto y con sus lágrimas y de 4 añitos de edad, el rezaba a Dios por su padre cada noche para que regresará, hasta que finalmente regresó a casa.

Todo había sido anunciado por ese sueño, donde había sido zarandeada tan fuerte como nunca en mi vida, el dolor más grande pero Jesús y la Virgen siempre estuvieron conmigo. Mi esposo regresó anhelando una familia unida. Yo no he hecho preguntas, porque no quiero saber nada de la otra persona, pero  de esta experiencia me ha quedado apoyarme siempre la Eucaristía y el Rosario, en cada batalla que se sigue presentando y seguir orando cada noche con mis hijos, por la conversión de mis pecados, de los pecados de mi esposo, todo en función de nuestros hijos y de nuestra familia.