Vamos al punto, no me podía dormir, anoche comencé la lectura de  San Pablo 1 de Corintios 10, 1 11 “No quiero, hermanos, que ignoréis que nuestros padres estuvieron todos bajo la nube, que todos atravesaron el mar”, 1Co 10:2 “y todos en la nube y en el mar fueron bautizados en Moisés;” 1Co 10:3 “que todos comieron el mismo pan espiritual”, 1Co 10:4 “y todos bebieron la misma bebida espiritual, pues bebían de la roca espiritual que los seguía, y la roca era Cristo”;1Co 10:5 “pero Dios no se agradó de la mayor parte de ellos, pues fueron postrados en el desierto.” 1Co 10:6 “Esto fue en figura nuestra, para que no codiciemos lo malo como lo codiciaron ellos”,1Co 10:7 “ni idolatréis, como algunos de ellos, según está escrito: ‘Se sentó el pueblo a comer y beber y se levantaron para danzar.’ 1Co 10:8 “Ni forniquemos, como algunos de ellos fornicaron, cayendo veintitrés mil en un día.” 1Co 10:9 “Ni tentemos al Señor, como algunos de ellos le tentaron y perecieron por las serpientes.” 1Co 10:10 “Ni murmuréis, como algunos de ellos murmuraron, acabando a manos del exterminador.” 1Co 10:11 “Todas estas cosas les sucedieron a ellos en figura y fueron escritas para amonestarnos a nosotros, a quienes tocó vivir en la última fase de los tiempos.” Son 5 pecados que los expone Pablo: Codicia idolatría, fornicación, tentar a Dios, murmuración, cada cual se examine ante Dios y saque sus conclusiones, he comprendido que ahora que estamos en manos de Dios, El no nos va a entregar un hogar restaurado para que otra vez lo echemos a perder, El quiere quitarnos todo eso del viejo Israel, que muera en el desierto para llevarnos a la tierra prometida, al lugar de la promesa y la bendición. Miremos cómo podríamos estar pecando: Codicia, la real academia de la lengua dice: 1. Afán excesivo de riquezas. Acá citare un libro “La codicia que menciona aquí se basa en la satisfacción propia a expensas de Dios y de otros, consiste en preocuparse con lo que el ego desea, es la satisfacción o gratificación de la carne. El amor es de Dios, y el verdadero amor siempre da, el amor de Dios desea satisfacer al objeto de su amor: ‘Porque de tal manera amó Dios al mundo que dio a su Hijo Unigénito.’ Dios es amor. El amor da. El amor da; la codicia pide. El rumbo que toma la vida se distingue por uno de los dos. Los israelitas anhelaron lo que dejaron en Egipto, sus pies los estaban llevando a Canaán, pero sus corazones los hacían volver a Egipto. (¿Qué tenemos en Egipto que estemos codiciando? ¿Qué hay de ese hombre viejo que no queremos soltar?) Amaban más los placeres que a Dios. Usted puede decir hoy ¿cuándo un hombre o una mujer están codiciando? Ellos desean satisfacerse a sí mismos a expensas de los demás, por medio de la misma prueba usted puede determinar quiénes aman, porque ellos desean satisfacer al ser amado a expensas de sí mismos. Un hombre puede estar casado pero codicia a su esposa sexualmente cuando por lo único que se preocupa es por satisfacerse a sí mismo, dejándola incompleta e insatisfecha. Es obvio que el hombre joven que le profesa amor a la novia sólo está cometiendo codicia cuando se satisface sexualmente, y deja que ella afronte sola el embarazo y el temor. Una mujer codicia cuando usa las tarjetas de crédito para aumentar las cuentas que su esposo no puede pagar, trayendo una terrible carga sobre la familia, aunque profesa amor, realmente está codiciando.” Idolatría: de nuevo cito el libro: “La idolatría es un sistema de valores que nosotros creamos, y por el cual estimamos que una cosa merece mucho más nuestra devoción que la devoción a Dios, muchas cosas pueden convertirse en ídolos: el poder, el prestigio, la educación, el dinero, los negocios, la religión, la popularidad, el ego y la pornografía.” Algunos hombres adoran en el templo de sus negocios, otros en los templos de la recreación y el deporte. Aun otros pueden inclinarse ante el sonido de la caja registradora, para otros, su programa de televisión se ha convertido en un ídolo, todo tipo de pornografía es idolatría, se basa en la capacidad del hombre de crear una fantasía o imagen en su mente que lo satisfaga, y de la cual puede ser devoto ¿qué idolatrías tienes? o ¿realmente amas a Dios sobre todas las cosas con todo tu corazón, con toda tu alma con toda tu mente? Fornicación: cito al libro y esto no es solo para hombre es para mujeres también: “En realidad, esto incluye cualquier clase de pecado sexual.

El pecado sigue siendo pecado, no importa de qué manera lo deletree, la fornicación es popular y la promiscuidad sexual se acepta hoy día en todas partes, excepto en la Biblia. No importa que los hombres quieran quemar, negar o crucificar la Palabra de Dios. A pesar de eso todavía levanta el estandarte de la fe, nos da las reglas de conducta, y nos revela el carácter de Dios. La lectura sobre Sansón, el rey David y otros personajes en las escrituras nos da una lección vital en lo que respecta a las consecuencias de los pecados sexuales. Pero la lista continúa hoy día. Todos los hombres, aun los que en muchos aspectos de la vida desarrollan su hombría al máximo, están limitados por sus pecados sexuales, tanto los solteros como los casados, los jóvenes y los ancianos, están sujetos a los deseos, apetitos, pasiones y tentaciones que les provocan una pérdida y les impiden llegar a ser lo que Dios quiere que sean. De esa forma, los ministerios encomendados a los hombres no se han desarrollado o están perdidos. Los caracteres de los hombres no se han desarrollado o se han debilitado. La promesa de Dios de sentarse con Él ha sido dada a los que son declarados vencedores. Estos son los devotos que alcanzan el éxito. A todo hombre se le da la oportunidad de entrar en su Canaán tierra prometida, de desarrollar su hombría al máximo. Cuando los hombres de Israel cometieron fornicación, murieron en el desierto, y nunca llegaron a ver Canaán. Los hombres todavía siguen muriendo en el desierto, atascados en el cieno moral, perdiendo lo mejor que Dios tiene para sus vidas. Este no fue el plan de Dios para entonces ni lo es para ahora.” Tentar a Dios” cito al libro, nuevamente: “Cuando las multitudes clamaron a Cristo que descendiera de la cruz, lo estaban tentando. Tentar a Cristo es pedir que Dios haga lo que es contrario a su voluntad, o inconsecuente con su carácter. Hoy día los hombres siguen haciendo lo mismo, pidiendo que Dios proporcione otro medio de salvación que no sea la cruz. Están tentando a Cristo cuando mienten y engañan en los negocios y piden que Dios los bendiga y prospere. Los hombres y las mujeres prosiguen con la promiscuidad aunque saben que es incorrecto, los hijos rechazan el consejo cristiano de sus padres, las congregaciones demandan a sus pastores que construyan la iglesia sobre la base de programas sociales más que sobre la Palabra de Dios y la oración, o los creyentes quieren disfrutar de los beneficios de la salvación y de los placeres del pecado al mismo tiempo; todos están tentando a Cristo. Esto impidió que Israel entrara en Canaán.” Muchos de nosotros somos traficantes de novenas, te enojas con Dios cuando no hace tu milagro y dices: hice 299 novenas 23423 rosarios he pasado 2323 horas de rodillas y nada que haces mi Voluntad, Dios te exijo que hagas algo o sino dejo de servirte y dejo de ser un ejemplo para todos. Eso es tentar a Dios ¡Examínate! Murmuración: Cito el libro nuevamente: si así somos entre nosotros, como seremos con nuestras familias que nos tenemos confianza. La murmuración en su forma más simple no es ni más ni menos que ‘confesión negativa’. ( o chisme, radio pasillo de oficina) Se clasifican como murmuración las quejas, los juicios, las críticas, los rumores; estos y muchos más. 1Cor, 5 habla del ‘maldiciente’, que es una palabra que no usamos comúnmente. Un maldiciente es un calumniador, un blasfemo, un denigrador, y Dios quiere que lo tratemos con disciplina. ‘¡Cuán grande bosque enciende un pequeño fuego!’ (Santiago 3:5). La lengua es así. Los pequeños comentarios, las observaciones hirientes, el sarcasmo, finalmente crean una tormentosa fogata de odio, contienda y enemistad. Consumen las relaciones interpersonales, y no dejan más que brasas. Los hombres murmuran sobre sus compañías o sus jefes en los bebederos, y luego se quejan porque no los ascienden. Murmuran contra el predicador, y se preguntan por qué sus hijos no responden al evangelio, murmuran contra la Palabra de Dios, y se quejan cuando no ven que la fe produce efectos en su vida.” Hablamos mal del sacerdote, decimos a diestra y siniestra los pecados de todos, y aún más los pecados de nuestro cónyuge (él o ella son los malos y yo soy el santo, el pobrecito dilapidado por cuenta de los grandes pecados de él o ella, hipócritas si el matrimonio es de 2 se necesitan 2 para que se dañe un matrimonio no uno) hablamos de los pecados y chismes de la farándula, del presidente, gastamos horas y dinero en revistas de vanidades(en las mujeres) y en los hombres en el detalle de los deportes y como dijo o dejo de decir x o y deportista y lo que todos opinan. Cuando actuamos con falsa humildad. También murmuramos como así: la escena es la mujer u hombre que ante todos es piadoso, le encanta que le alaben (idolatría de sí mismo) tu tan buena, tu tan bueno, a todos les contamos la tragedia de nuestro matrimonio y hacemos cara de pobrecitos nosotros y decimos: yo llevo esta cruz por la salvación de todos. Y todos nos dicen de nuevo tu tan bueno, ojalá yo fuera tan bueno como tú, tú no te mereces esto, tú esposa no sabe lo bueno que eres, Dios te tiene un lugar a la diestra de su hijo. ¡Dios santo! ya tuvieron su paga: bien dice el señor ¡Ay de vosotros cuando todos os alaben, porque así hacían los antepasados de esta gente con los falsos profetas! Jn 6, 26 cada cual se evalué ante Dios. Finalizando son 5 pecados que están presentándose, y son obstáculo para tu restauración. Evaluemos no pasemos más tiempo en el desierto, encuéntrate contigo mismo, ora ante el Santísimo Sacramento, pídele a Dios que te revele en qué estás fallando, utiliza esta guía, y cambia o acaso quieres caminar otros 40 años en el desierto, Dios les bendiga. Coordinación JSMF.