Esta es de las preguntas que más nos hacen en el foro de google Y la respuesta es: No!!!, quédate No!!!, no le eches.

Que nunca tú seas la causa de la ruptura, lucha por tu matrimonio con las armas que Dios te da.   Solo bajo unas circunstancias muy específicas recomendamos la separación: Riesgo físico para ti o tus hijos (maltrato y abuso físico, violencia, robo, drogadicción, alcoholismo) Riesgo moral para ti o tus hijos  (maltrato sicológico intolerable) Busca a un santo sacerdote para que te guíe como hacer en este caso.

Si este no es tu caso sigue leyendo Comienza a cambiar, deja de señalar a la otra persona como la culpable de la crisis (en estos temas de matrimonio la mayoría de las veces la ruptura es culpa de los dos), pero tu, deja de señalar al otro/otra y comienza a cambiar y a ser el esposo/esposa que siempre has sentido que debes ser, así la otra persona no reaccione inicialmente y hasta ni se lo merezca. Cambia por que tu vida necesita un cambio, y por qué requieres abandonar las cosas que te llevaron a la crisis, cambia por que tu espos@ y familia lo necesitan, más sea que ellos vean o no el resultado, no aplaces más tu cambio, cambia pues Dios lleva mucho tiempo esperando por tí y es probable que se haya valido de esta crisis para tocarte a ti y a tu familia (pues por las buenas no habías entendido).

Una cosa es cierta, los problemas que ahora tienen en crisis tu matrimonio no surgieron de la noche a la mañana, tardaron meses y hasta años de indiferencias, comentarios, desaires etc, en producirse, por lo tanto no esperes que con cambiar a la primera semana todo se solucione. Un proceso de restauración toma al menos de 8 meses, por lo tanto, llénate de Dios pues  necesitas fuerza para encarar el reto.

Te sugerimos que durante esos 8 meses, realices algo que se llama EL DESAFIO DEL AMOR (lo encontraras en las secciones de editoriales), dura 40 días y si los terminas vuelve a comenzar, no dudo que el Espíritu Santo te guiará  en ese proceso de cambio personal y de transformación de tu matrimonio.

De igual forma te recomendamos que sigas nuestros pasos de restauración   Y que en esta lucha te hagas muy amigo de Dios, pues es el a través de su palabra que te guiará en el detalle a realizar. Utiliza entonces estas cinco piedras para destruir al Goliat que quiere acabar con tu matrimonio Clic aquí   Y por último ten fé, no desfallezcas, no te desanimes con lo que veas, ten siempre la mirada puesta en Dios y no las circunstancias, no va a ser fácil ni mágico pero al final estarás gustos@ de haber pagado el precio de sacrificio por tu hogar pues la promesas son:

Buscad, lo primero, el Reino de Dios y su justicia, y todo lo demás se os dará por añadidura Mt 6,33 “PUES LO QUE DIOS HA UNIDO EL HOMBRE NO PUEDE SEPARARLO” (Mt 19, 6)  “Cree en el Señor Jesús y te salvarás, tú y toda tu familia”. Hecho de los apóstoles 16,31

Por último, unos consejos con amor: no mendigues amor, no supliques que te amen. los reclamos no llevan a ninguna parte no le persigas no le saques en cara; de rodillas solo ante Dios, no busques que te tengan lástima, llénate de Dios que te cubrirá de tu dignidad de hijo/hija no deseches tu hogar no des malos ejemplos a tus hijos no devuelvas mal por mal no le trates mal aunque te traten mal Dios te defenderá Si existe adulterio, busca a un santo sacerdote para que te indique que hacer, tal vez sea necesario que lo trates como al señor obispo

No todos los casos se solucionan igual, Haz oración y también conversión, la una sin la otra son inútiles (no te vuelvas traficante de oraciones, oraciones a cambio de milagros) Nunca maldigas Bendice siempre Haz en lo posible el rosario diario Ayuna Abandona el pecado (en cualquiera de sus formas: crítica, egoísmo, envidia, masturbación, pornografía, adulterio, vicio, odio, etc) Y por último sigue nuestro manual clic aquí   Ánimo no desfallezcas, somos miles orando y ayunando por tí y todos los matrimonios en crisis. Inclúyenos también en tus oraciones.