Resurrección de un Milagro (II Reyes 4). Hoy para nuestra Editorial le preguntaba al Señor: que quieres que escriba?, sentí un fuerte deseo de escribir sobre lo que nosotros esperamos ‘ Un milagro’, me dije hay muchos milagros de los cuales podemos reflexionar en el Biblia, pero hay uno en especial que me llena de gozo, ‘el milagro de resurrección de Eliseo’. Sin duda hay mucho en esta lectura para reflexionar y aplicar en nuestra vida. Por eso oro a Dios Padre que me impregne del Espíritu Santo y mis palabra sean el discernimiento verdadero a su palabra en el nombre de Jesús, Amen. Porque llamarlo la resurrección del milagro, porque la lectura que voy a ministrarles hoy comienza con un milagro en la vida de esta mujer, que siendo de avanzada edad, El Profeta de Dios, Eliseo profetiza que será madre en algún tiempo, se cumplió la palabra de Dios expresada por Eliseo: 17. Sin embargo, la mujer dio a luz un hijo, justo en el tiempo que le había dicho Eliseo. Ya de por si y para la Gloria de Dios esto es un milagro; nuestras vidas están compuestas por pequeños milagros que Dios no va regalando, uno de ellos son nuestra familia, nuestro hijos y todo lo que encierra esta área de nuestra vida. Sin embargo, en esta lectura nos relata que algo ocurrió con este milagro: Y tuvo un dolor de cabeza muy fuerte. El padre ordenó a un muchacho: «Llévaselo a su madre.», fue algo inesperado, un ataque directo y las ordenes del Padre fue llevárselo a la madre, aquí me detengo un poco y medito en algo: Dios ya ha escogido levantarnos a unos primeros, a escogernos para atender ‘un asunto’, en este caso nuestro matrimonio, El Padre le dijo a uno de sus empleados, llévaselo a su madre, es decir, No fue el Padre quien atendió el problema, mando a que lo llevaran a su madre. Lo que siguió después fue: Este lo tomó y lo llevó a la madre. La madre lo tuvo sobre sus rodillas hasta el mediodía, y murió. Que triste el saber que el hijo que esperaste siempre, este ahora muerto en tus rodillas, de igual manera paso en nosotros, ese matrimonio, ese compañero de confianza, esta muriendo espiritualmente debido al pecado y el engaño de Satanás y Dios ha ordenado que sea llevado a nuestras rodillas, nos escogió para que hacer algo, nos escogió como instrumento de su obra. Siguiendo con la lectura: Entonces la madre subió y lo acostó sobre la cama de Eliseo. Cerró la puerta y salió. Que hizo esta Madre lo llevo a la habitación en donde estaba hospedándose Eliseo, y nosotros nos preguntaremos porque lo llevaría allí?, creo plenamente que ella sabia quien era Eliseo pues lo había declarado, ya lo había llamado ‘ Santo Varón de Dios’ , ya de hecho, había usado la caridad en ella, aceptándolo en su casa y dándole de comer , además de esto , fue quien profetizo el nacimiento de este hijo, dice también que subió, esto me llama aun mas la atención conociendo que la morada de Dios esta en lo alto, lo coloco allí sobre la cama y cerro la puerta, esto es aun mas poderoso, por que? simple lo llevo a Dios, en las alturas, lo dejo allí y cerró la puerta, si lo aplicamos a nuestros problemas matrimoniales en especial por nuestro esposo o esposa en desobediencia, lo mejor que podemos hacer es llevárselo a Dios, en las alturas (mediante la oración) dejarlo allí y cerrar la puerta. Cerrar la puerta? Si, debemos cerrar la puerta a toda persona, circunstancia, a toda artimaña de Satanás, etc. Que pueda quebrantar nuestra Fe de entregar al único que puede hacer algo por resucitar nuestro milagro.

Una bendición es la respuesta a una ofrenda, en este caso la mujer había ofrendado en Eliseo y en su fe ella sabia que recibiría una bendición, este tipo de problema en esta mujer y en nosotros mismo son imposibles para nosotros y debemos reconocerlo, por eso se lo llevamos a Dios de lo imposible y soltamos al Cerrar la Puerta. Sigue la lectura: Luego llamó a su marido diciéndole: «Mándame una burra y uno de los muchachos. Voy a salir donde el hombre de Dios y vuelvo.». Que palabra de instrucción tan sabias, ella después de entregar en el altar su milagro (el niño), fue en búsqueda de Eliseo, no lo mando a llamar lo busco, una vez mas ‘debemos buscar a Dios cada día’ para que obre en nuestro milagro, no esperar que Dios venga, es una orden el que busquemos a Dios con toda nuestra fuerza y corazón para que obre en nuestras vidas y por nuestro milagro. Mas adelante dice: Llegó al monte Carmelo, donde el hombre de Dios. Eliseo la vio de lejos y dijo a su muchacho: «Ahí viene la mamita. Así que corre a su encuentro y pregúntale: ¿Tú estás bien? ¿Tu marido está bien? ¿El niño está bien?» Ella respondió: «Bien.». Que tremenda esta revelación ella fue buscar a Eliseo y este lo vio desde lejos y mando al encuentro con ella, que nos hace meditar, que en nuestra búsqueda de Dios, Dios saldrá corriendo a nuestro encuentro. Es decir, Dios esta ansioso de que salgamos de corazón a buscarlo, a reconocerlo como único Dios, que le entreguemos nuestra familia, nuestro matrimonio, nuestras vidas, para que El también corra a nuestro encuentro de reconciliación, esa reconciliación entre nuestro Señor y nosotros sus hijos. Luego Ella dijo: « ¿Acaso te había pedido un hijo? ¿Por qué me has engañado? es curioso que ella al arrodillarse no le pide nada, ni le habla de muerte, pareciera que su Fe a pesar del dolor es mucho mas grande, solo le pregunto porque me ha sucedido esto, ni siquiera Eliseo sabia que le había pasado. Una vez mas e importante para nuestro proceso, nuestra Fe debe ser mas grande que el dolor, y nunca declarar palabras de muerte o contrarias a las promesas de Dios. Eliseo dijo a Guejazí: «Prepárate, toma mi bastón y vete. Si te encuentras con alguien, no te detengas a saludarlo, y si alguien te saluda, no le respondas. Y apenas llegues pondrás mi bastón sobre la cara del niño.», Que grandes verdades, no digas a nadie lo que sucedió, no te detengas en el camino, no respondas a las preguntas de aquellos que intentan ayudar, pero están guiados por las mentiras del mundo, es decir, nada fuera de lo que Dios nos ha pedido en nuestro proceso, solo fijar los ojos en el y sus promesas. Pero la madre del niño dijo: «Juro por Yahvé y por tu vida que no te dejaré.» Eliseo se levantó y fue tras ella . Aquí hay otra cosa bien interesante ‘ Un Pacto’, Dios es un Dios de Pactos, en nuestro procesos y por guía del Espíritu Santo podemos ser guiados a hacer pactos con Dios, los cuales serán según su voluntad y serios en su cumplimientos de parte de nosotros, pues es un mandato que debemos mantener la fidelidad a Dios, de igual manera que El es fiel con el cumplimiento de sus promesas. Cuando llegó Eliseo a la casa, el niño muerto estaba acostado en su cama. Eliseo entró y cerró la puerta tras de sí, y oró a Yahvé, Eliseo oro en privado a Dios, con fe y confianza de que lo que estaba pidiendo ya se le había otorgado en el Nombre de Jesús . Eliseo entonces llamó a Guejazí y le dijo: «Llama a la dama.» Y, cuando llegó, Eliseo le dijo: «Toma tu hijo.» Tras una lucha en oración el niño resucito, ‘El Milagro Resucito‘ Que milagro!! Y que felicidad la de esta madre, quien no desmayo, quien se dejo guiar por Dios, quien confió, que fue obediente que estuvo en silencio…Que hermoso Pasaje y cuanta Sabiduría a nuestro proceso de restauración, hoy queridos hermanos quiero que se vean reflejados en estas palabras, que salgan al encuentro de Dios de corazón, que obedezcamos, que seamos files y veremos la Gloria ‘La resurrección de un milagro en el Nombre de Jesús. Amen. Dios Bendiga nuestras familias y manifieste su Gloria con un hermoso milagro de restauración todo para su Santa Gloria. Miembro JSMF.