La mayoría de contactos que tengo con luchadores, la pregunta es la misma ¿qué hizo  tu esposa para que tú regresaras a casa? Quiero compartir contigo mi experiencia. Mi esposa es la mujer más santa y la mejor luchadora que yo conozco, quiero que tú seas como Jesús, no como mí esposa, pero demos una mirada a lo que yo sentí que Dios usaba en su vida para atraerme a casa:

1. Se consistente. Noemí le dijo: “Mira, tu cuñada regresa a su pueblo y a sus dioses; regresa tú también con ella”. Pero Rut le respondió: “No insistas en que te abandone y me vuelva, porque yo iré adonde tú vayas y viviré donde tú vivas. Tu pueblo será mi pueblo y tu Dios será mi Dios. Moriré donde tú mueras y allí seré enterrada. Que el Señor me castigue más de lo debido, si logra separarme de ti algo que no sea la muerte”. Ruth 1:15 17.

Lo primero que tu pródigo va querer ver en tu vida y en tu lucha es consistencia. Tu caminar siempre debe ser según lo que dices. ¿Tienes aún puesto tu anillo de matrimonio, o te lo sacas y pones dependiendo de la circunstancia? ¿Sales, en citas, pero con un amigo del sexo opuesto? ¿Te conocen en la iglesia o el trabajo como que estás casado, disponible o  depende de las circunstancias? La ética según la situación no trabaja en luchar con Dios para la restauración matrimonial. Tu Señor Dios es el mismo ayer, y también es el mismo hoy y lo será mañana y Él espera que tú seas de la misma manera. Mi esposa nunca causó que yo me preguntara si estaba haciendo otra cosa más que luchar firme en el Señor. El enemigo ponía escenarios para convencerme de lo contrario pero al final mi esposa siempre era 100% consistente en su lucha y en su caminar en Cristo. ¿Qué haría que te dieras por vencido en tu lucha? ¿Un hijo fuera del matrimonio? ¿Alguien del sexo opuesto mostrándote atención? ¿Tiempo? Solo por cansancio (no te digo extraño porque si estás luchando a la manera del Señor la mitad del mundo te dirá que eres extraño, pero Dios pensará que eres apreciado) Que tu oración sea que Dios haga consistente tu lucha.

2. Manténte cerca de Dios acerquémonos con sincero corazón, en plenitud de fe, purificados los corazones de conciencia mala y lavados los cuerpos con agua pura. Mantengamos firme la confesión de la esperanza, pues fiel es el autor de la promesa. Hebreos 10:22 23 ¿Dónde te encuentras tú hoy? ¿Es el espíritu Santo tu acompañante constante? ¿Has hablado con el Señor Dios en oración y Él te está guiando a cada paso que das? Esa es la clase de relación personal con el Señor que mi esposa y yo queremos para ti. Debes pasar tiempo en la Palabra, y tiempo en oración, no solo recitar ‘Dios, hoy te necesito para que hagas esto y esto’, pero no hay más que silencio de parte de Dios.

3. Dependa de Dios no de la gente. “Por eso los entregué a su obstinación, para que se dejaran llevar por sus caprichos. ¡Ojalá mi pueblo me escuchara, e Israel siguiera mis caminos! Yo sometería a sus adversarios en un instante, y volvería mi mano contra sus opresores. Los enemigos del Señor tendrían que adularlo, y ese sería su destino para siempre”; salm 81:12 14 Unos se fían de sus carros y otros de sus caballos, pero nuestra fuerza está en el nombre de nuestro Dios. salm 20:7 Yo te instruiré, te enseñaré el camino que debes seguir; con los ojos puestos en ti, seré tu consejero. No sean irracionales como el caballo y la mula, cuyo brío hay que contener con el bozal y el freno para poder acercarse. salm 32:8 9.

Muchas de las correspondencias que recibimos vienen de luchadores que están dependiendo de personas y no de Dios. Ellos trabajan bajo la idea falsa de sus esposos y no la que Dios les da. Tú eres preciado a su vista, y Él siempre te proveerá en tus necesidades. También recibimos mails sobre personas que están dependiendo de las direcciones de personas y no de Dios. Debe darle pena a Él el tener que esperar para dirigir luchadores, que están ocupados en el teclado, pidiéndoles a las personas que los escuchen. ¿Qué debemos hacer? Mientras esperas su tiempo perfecto, no pongas la opinión de las personas por sobre las de Dios.

4. Ama a tu pródigo con amor incondicional: “Más la prueba de que Dios nos ama es que Cristo, siendo nosotros todavía pecadores, murió por nosotros.” Romanos 5:8 Continúa mostrándole amor incondicional a tu esposo engreído que te ha causado dolor, no te está poniendo como un tapete donde pisar, más bien es como un tapete que Dios usará para traer a tu esposo arrepentimiento. ¿Son tus latidos durante estos días de lucha por tu restauración matrimonial incondicionales? Ama a tu esposo de la misma manera con que Dios tiene para cada uno de nosotros sin condiciones.

5. Dile a Dios y no a las personas. Noé se dedicó a la agricultura y fue el primero que plantó una viña. Cam, el padre de Canaán, al ver a su padre desnudo, fue a contárselo a sus hermanos, que estaban afuera. Entonces Sem y Jafet tomaron un manto, se lo pusieron los dos sobre la espalda y, caminando hacia atrás, cubrieron la desnudez de su padre. Como sus rostros miraban en sentido contrario, no vieron a su padre desnudo. “Genesis 9:20 22 23. ¿Qué vas a ganar al compartir detalles de tu esposo y sus discusiones en el Internet? La desnudez de ninguna persona está siendo cubierta al hacer eso. Algunos de ustedes necesitan sus vestiduras, ponerla en sus hombros y retroceder en el tiempo para cubrir lo que se ha escrito en esa computadora para cubrir la desnudez de sus esposos. Aquí hay una prueba para ti: Si tu sacerdote no pudiera leerlo desde el púlpito un domingo por la mañana con tu esposo restaurado al lado, entonces tú no debes escribirlo en el Internet. Tu iglesia tiene unos cientos o miles de personas escuchando tus detalles personales pero el Internet tiene mucho millones. Si realmente estás buscando el secreto de la restauración matrimonial, comparte los detalles de tu relación solo con Dios. No seas un luchador de telenovela al compartir todo lo que sabes con el mundo. Para que veas tu matrimonio restaurado, esto tiene que parar.

6. Perdona a tu pródigo (y a la otra persona) Cada día: “Pero si no perdonan a los demás, tampoco el Padre los perdonará a ustedes.” Mateo 6:15. ¿Hay algo que no hayas perdonado de lo que está haciendo o ha hecho tu esposo? Una vez más, el experto en perdón no soy yo sino mi esposa. Yo volví a casa confiado en que había sido perdonado. Desde que nos volvimos a restaurar, sé que he sido perdonado una y otra vez. El continuo perdón de mi esposa no me abrió la puerta para continuar el camino del mal. Cuando mi esposa me perdona se abre el camino de Dios para corregirme. Yo sé que tengo que responderle a Él, y no a mi esposa. ¿Tú has perdonado a tu esposo, pero puedes perdonar a la otra persona? También debes hacerlo todos los días. Si tú dices que has perdonado a la otra persona, y Dios te pone a prueba, Él te dará la fuerza para pasar la prueba. Jesús murió en la cruz para pagar nuestros pecados. Si tu vez la gracia de Dios se detiene justo ante la otra persona, estás limitando a Dios, y Dios no tiene límites. Él restaurará tu matrimonio contra viento y marea. ¿Estás orando bendiciones para la otra persona? ¿Estás orando que regresen a casa con su propia pareja, o que descubran la pareja que Dios tiene para ellos?.

7. El tiempo no es tu enemigo a pesar de todo, el Señor espera para apiadarse de ustedes; a pesar de todo, él se levantará para tenerles compasión porque el Señor es un Dios de justicia. ¡Felices todos los que esperan en El! Isaias 30:18 Puede que sientas que tu reloj biológico está corriendo, pero tu Padre celestial solo ha puesto pausa en el reloj de tu matrimonio hasta que tu esposo pródigo ‘regrese a sus cabales’ ¿Cuánto tiempo estás dispuesto a esperar a tu esposo? ¿Le has dado a Dios un tiempo límite? Más importante que todo, si tu esposo muere sin Cristo, ¿cuánto tiempo estarán en el infierno? Cuanto tiempo pases esperando no importa si lo ves con los ojos de la eternidad. Permite que el tiempo se convierta en tu mejor amigo, no en un enemigo, mientras esperas y luchas sirviendo a Jesús y llegando a conocerle con una relación personal con Él. ¡Espera el milagro en cualquier momento! debemos vivir con uno ojo en el mundo y el otro arriba, buscando las promesas que llegarán de Jesucristo en cualquier momento. Como luchador debes vivir con un ojo en el mundo y el otro al frente en tu caminar buscando la promesa de que tu pródigo volverá a casa en cualquier momento. Feliz el que pone en el Señor toda su confianza, y no se vuelve hacia los rebeldes que se extravían tras la mentira. ¡Cuántas maravillas has realizado, Señor, Dios mío! Por tus designios en favor nuestro, nadie se te puede comparar. Quisiera anunciarlos y proclamarlos, pero son innumerables. salm 40:4 5 Bendiciones. Anónimo.