Hola mi soldado: Hijito, sabes que el general es quien es por su responsabilidad, el General tiene la responsabilidad de todo el batallón y su mayor preocupación es la de sus soldados, el General busca qué han de comer, el General busca qué han de beber, dónde y en qué condiciones han de dormir, un soldado no tiene preocupación alguna porque sabe que su General lo provee todo. Igual es conmigo hijito, yo no solamente soy General, sino Padre, y es por eso que tú no debes preocuparte por nada. Igual que en una guerra, el bando contrario, el de los malos, quiere distraerte con pajaritos o con aparentes explosiones para que mires a otro lado, para que te distraigas, para que no pongas toda tu concentración en mis cosas, pero tú ya sabes que las preocupaciones son del demonio y las ocupaciones son de Dios, Dios se ocupa y el demonio se preocupa y llena de preocupación el mundo. Ten confianza en tu General, porque Él ya tiene calculado cada detalle mientras que estemos en guerra, el General soy Yo, Tu Padre Dios, quien lo único que espera para tenerte entre mis soldados consentidos es que sigas sus indicaciones, que sigas mis instrucciones y que mantengas tu fidelidad a tu bando. Yo todo lo tengo previsto, entonces no permitas que el enemigo te distraiga, pelea: a eso se va a la ¡guerra! Te amo, tu General del Cielo.

Jesús, José y María. Os doy el corazón y el alma mía. Jesús, José y María. Asistidme en mi última agonía. Jesús José y María. En vos descanse en paz el alma mía. Miembro de JSMF.