Cada uno de nosotros a lo largo de nuestras vidas hemos experimentado el cumplimiento de las promesas de Dios, tal vez ahora en donde las dificultades, la angustia, la soledad, la tristeza y el dolor, no nos deja ver alguna promesa cumplida en el pasado, tenemos que reconocer que esto está debilitando nuestra fe. Estoy segura de que antes de pasar por este quebrantamiento, aun estando lejos de Dios y sin conocer el amor de Dios, ya habíamos recibido numerosas promesas, tal vez la promesa de ser madres y padres, ser sanados, ser prósperos, de experimentar gozo y alegría en las dificultades. Creo plenamente, que Dios a pesar de haber cumplido sus promesas en tiempos anteriores, necesitó llamarnos con más ímpetus: “Hijos míos soy el centro en sus vidas”, reconozcan que solo Yo Soy El Señor, sí, no lo dudo, su amor es infinito, aun rechazándolo y actuando inadecuadamente, Nuestro Señor, está allí siempre queriendo bendecirnos. Una promesa se define más o menos como lo siguiente: Expresión de la voluntad de dar a alguien o hacer por él algo. f. Persona o cosa que promete por sus especiales cualidades. f. Augurio, indicio o señal que hace esperar algún bien. f. Ofrecimiento hecho a Dios o a sus santos de ejecutar una obra piadosa. Tenemos que ir a ese pasado y recordar alguna promesa que Dios Padre cumplió en nuestras Vidas. Les digo esto porque alguna promesa fue cumplida anteriormente en nosotros, pero no fuimos sabios para mantenerla y seguir en ella, le abrimos las puertas al enemigo y cegados actuamos según nuestra razón y nos alejamos del que cumplió u otorgo esa promesa “Nuestro creador”. Nuestra promesa estaba siendo azotada de nuevo, está siendo robada, está siendo atacada. Ahora bien, si no miramos al cielo para recibir instrucciones y seguir recibiendo los beneficios de permanecer sometidos a Dios, hasta entonces abriremos solo puertas al enemigo para robarnos la bendición. Dios conoce nuestras debilidades, y este fuego, prueba, horno o como lo queramos llamar nos dejará listos para que recibamos lo prometido por el Padre, nos hará sabios, perseverantes, juiciosos, etc. Estaremos preparados para no dejar tambalear nuestra promesa, para luchar nuestra bendición y para reafirmar nuestra fe a pesar de las dificultades. Cuando caminamos en el espíritu y dejamos de lado nuestra carne, somos capaces de apreciar que cada promesa recibida hubo un milagro sobrenatural , esto es lo que quiere Dios, que nos fijemos en esos detalles, pues de ellos nos acordaremos en tiempos de tribulación, y tendremos la sabiduría para darle nuevas al enemigo y no dejarnos robar la bendición. Personalmente me encanta Jeremías 33 y basándome en esta lectura quisiera darles un rayito de luz y sobre todo que tomemos esta promesa de Dios en nuestras vidas como algo que no podemos soltar a pesar de la tormenta. Las promesas vienen de Dios y el enemigo quiere por todos los medios que no las miremos, que no las luchemos, que no la declaremos etc. ¿Se han preguntado alguna vez cómo el Padre de la mentira puede prometernos algo bueno? Las mentiras y Las promesas no van de la misma mano. Veamos: “Clama a mí y te responderé, y te daré a conocer cosas grandes y ocultas que tú no sabes.” Primero nos dice: Clama a Mí y te responderé (Lo promete) y te daré a conocer grandes cosas que ni siquiera sabíamos (milagro sobrenatural). El enemigo nos dirá lo contrario: Dios no te va a escuchar, nada puede hacer, es muy difícil etc. “Los babilonios vienen para atacar la ciudad y llenarla de cadáveres. Luego nos dice: “Mira que los enemigos te atacarán y tratarán de robarte tu milagro” (ya conocemos las tácticas y ataques del enemigo) satanás seguirá insistiendo, no soy yo quien está detrás de esto, eres tú, no eres digno de ser escuchado por Dios. Etc. “Sin embargo, les daré salud y los curaré; los sanaré y haré que disfruten de abundante paz y seguridad. Cambiaré la suerte de Judá y de Israel, y los reconstruiré como al principio. Los purificaré de todas las iniquidades que cometieron contra mí; les perdonaré todos los pecados con que se rebelaron contra mí.” La Palabra sigue diciéndonos: “Sin embargo a pesar de todo esto tranquilo, no olvides mi promesa y nos dice esto haré por ti, confía, No olvides mi promesa”. El enemigo susurrará, nada se puede hacer todo está perdido, nadie puede ayudarte, Dios te ha abandonado, etc. Así dice el Señor: “Ustedes dicen que este lugar está en ruinas, sin gente ni animales. Sin embargo, en las ciudades de Judá y en las calles de Jerusalén, que están desoladas y sin gente ni animales, En este versículo sé que miran algo imposible, algo que está en ruina y acabado, esto es lo que nosotros estamos viendo ahora, un matrimonio muerto, desolado, acabado, pero en este mismo instante el Señor nos responde: Soy Yo el poderoso Dios Padre creador de todo, no olvides que soy capaz de hacer todo. Justo aquí viene lo sobrenatural, en donde nuestros ojos naturales veían total ruina Dios cumple su promesa a través de un milagro sobrenatural, Ahora no hay desolación, ahora hay descanso, ahora hay salud hay gozo. Se oirá de nuevo el grito de gozo y alegría, el canto del novio y de la novia, y la voz de los que traen a la casa del Señor ofrendas de acción de gracias y cantan: “Den gracias al Señor Todopoderoso, porque el Señor es bueno, porque su amor es eterno. Yo cambiaré la suerte de este país afirma el Señor, y volverá a ser como al principio.” Así dice el Señor Todopoderoso: “En este lugar que está en ruinas, sin gente ni animales, y en todas sus ciudades, de nuevo habrá pastos en donde los pastores harán descansar a sus rebaños. En las ciudades de la región montañosa, de la llanura, y del Neguev, en el territorio de Benjamín, en los alrededores de Jerusalén y en las ciudades de Judá, las ovejas volverán a ser contadas por los pastores dice el Señor.» “Llegarán días afirma el Señor, en que cumpliré la promesa de bendición que hice al pueblo de Israel y a la tribu de Judá. En el tiempo de Dios cuando ya el enemigo ha intentado y nosotros nos hemos mantenido confiado, es allí donde viene la gran derrota y la manifestación de nuestro milagro. ¿Cómo lo hará?, ¿Cuánto tardará? ¿Cómo empezará? No lo sabemos pero tenemos un Dios creativo, debemos trabajar junto a Él y sentiremos como de algo naturalmente imposible ante nuestros ojos simplemente Resucitó, se cumplió, cambió, tenemos un Dios que promete y cumple sus promesa, cada día estoy más enamorada de sus palabras y de sus acciones, pues todo lo que está alrededor de nuestras vidas, bueno o malo lo usará para ese milagro sobrenatural de cumplir su promesa, ahora les pregunto: ¿seguirás dejando al enemigo robarte la promesa de Dios? ¿Serias capaz de abrir tus ojos y fijarte en ese milagro sobrenatural que te otorgara la promesa? Bendiciones. Miembro de JSMF.