NOTA: En JSMF apoyamos y animamos a los matrimonios civiles sin impedimento, (significa que antes del matrimonio civil actual ninguno de los dos haya estado casados por lo católico con otra persona) a que se reconcilien, restauren y se acerquen al sacramento del matrimonio permitiéndoles volver a estar en comunión con la iglesia y tener una familia cobijada por la bendición de Dios.

Buenas tardes hermanos: Mi nombre es Myriam soy una de las más recientes integrantes del grupo, pero sigo esta página desde hace más de un año, quiero compartirles un pedacito de mi experiencia, para que les sirva de aliento a los que en estos momentos pasan por dudas y desesperación. Yo estaba en unión libre con el padre de mi hijo (actualmente tiene año y medio), nos separamos cuando él bebe tenía 4 meses, para mí fue sorprendente pues jamás habíamos tenido problemas y yo nunca había dudado de él o era celosa, pero pasó hermanos, nos peleamos lo corrí de la casa y él se fue muy digno. En lugar de arreglar las cosas se fue a casa de sus papás y a vivir de soltero y claro a salir con otra mujer. No saben el dolor tan profundo que viví algunos meses, por esta separación y por saber que él andaba con OM, yo lloraba y quería tenerlo a mi lado.

Gracias a Dios, en este lapso conocí más de Dios y me acerque más a Él, me permitió ver, que él nunca jamás a pesar de mis pecados e ingratitud me iba a dejar sola, aprendí a estar sola, pero con El, triste pero con El, desanimada pero con El. Jesús fue llenando mis vacíos, consolándome, acompañándome dándome fuerzas, además de un buen empleo, gente buena que me ayudó. Jamás me faltaron nada hermanos jamás. Y aun así yo estaba triste porque quería un hogar, una familia para mí y para mi hijo.

Pero ¿saben que me enseñó Dios?, Que Él es el único que sabe cómo, cuándo, donde, por qué y para qué. Hasta que por fin yo entendí que era inútil ir contracorriente, hasta que le dije: “Señor yo ya no puedo más, si tu Voluntad es que yo esté sola o que rehaga mi vida con otra persona (ya que yo no era casada) pues que se haga lo que tú digas Señor, porque si tú lo decidiste así será lo mejor para mí y mi bebe. Aun me dolía hermanos, aun lloraba por verme sola, aun deseaba con toda mi alma tener un hogar al lado del padre de mi hijo, pero yo no iba a hacerlo, a Dios le correspondía, a mí no. Porque la ¡Gloria es para Él!.

Milagrosamente cuando yo ya daba por perdido todo con mi ex pareja, un milagro sucedió, él se empezó a interesar por mí, me pidió que lo intentáramos de nuevo (él ya se había arrepentido y me había pedido perdón por lo que hizo antes) ahora sí quería algo bien, yo lo pensé un tiempo pero al final me dejé guiar por mi corazón y puse todo en manos de Dios.

Ahora puedo decirles hermanos que Dios me regresó a mi pareja no convertido en un santo, pero si mucho mejor que antes y desde que volvimos hemos atravesado cosas difíciles pero Dios nos ha ido cambiando a los dos, ha ido tocando nuestros corazones y convirtiéndonos. Hasta mi ex pareja quiere dejar de beber, porque en su año de soltería que tuvo agarró ese vicio pero gracias a Dios él está decidido a dejar de beber. Ese es un milagro para mí porque él jamás lo habría decidido, si no fuera porque Dios está con nosotros y quiere hacernos una familia suya.

Ahora hermanos: Tantos experiencias que veo aquí de personas que ya están casadas, que ya cuentan con la bendición de Dios, con mayor razón Dios está con ustedes, Dios los va a apoyar, pero también sé que Dios quiere algo de ustedes, quiere que se entreguen, que no tengan ni vean a nadie más que a Él, como única ayuda y apoyo, Dios siempre está con nosotros, hasta en los momentos más tristes y solos de nuestras vidas, es El quien nos acompaña. No pude quedarme callada, tenía que compartir con ustedes: “que somos hijos de un Rey, de un Cristo Vivo, que está a nuestro lado para apoyarnos para consolarnos y levantarnos”, hablen con El, pídanle, oren por sus familias, pero ante nada, pidan por su fe, su fortaleza, su alegría porque nadie nos hará felices excepto Dios.

Aún no estoy casada por la iglesia, pero ya tenemos planes de hacerlo para tener la bendición completa, todos mis deseos y anhelos están en las manos de Cristo Jesús y yo confío en El, más en los momentos difíciles. Por eso hermanos no desaprovechen la bendición que ustedes tienen ya en sus hogares en sus matrimonios y confíen plenamente en El, aunque ya no tengan fuerzas ni ánimos, nunca dejen de confiar y amar a Dios, Dios los bendiga: Seguiré orando por todos ustedes y la restauración de sus hogares.