la Restauración Matrimonial si es posible!

Muchas personas piensan que tu matrimonio NO tiene salvación, que ya no hay nada que se pueda hacer, que ya todo terminó. Has escuchado frases como: Se murió el amor, ya NO te quiero, NO siento nada por ti, haz tu vida y déjame hacer mi vida, jamás regresaré contigo, tu y yo somos tan diferentes y en verdad piensas que nada puedes hacer para salvar tu matrimonio? Nada de esto es verdad!.

No es casualidad que hoy estés consultando los 3 pasos hacia la restauración matrimonial.

Siéntete muy amado(a) y elegido(a) para seguir este gran camino hacia la RESTAURACIÓN. Tal vez no sea el camino mas fácil, mas corto, pero ten la certeza es el mejor. Este será un camino seguro, lleno de un gran aprendizaje y de bendiciones.

Sabemos que te embarga en este momento un profundo sentimiento de tristeza por la ruptura o crisis matrimonial y familiar. Estas seguramente experimentando un dolor profundo por la soledad o abandono. Tal vez este sentimiento ha sido acompañado por lagrimas, frustración y pareciera que no puedes hacer nada mas.

Sientes rabia, te culpas de lo sucedido y reprochas contra ti y contra tu cónyuge o contra terceras personas que se involucraron en tu matrimonio y vida familiar. Tu estado de ansiedad no te permite dormir y pasas largas y largas horas de insomnio o puedes estar teniendo un trastorno con la alimentación. Tu cuerpo puede estar reaccionando al momento que vives y es probable que sientas vacío en el estómago, opresión en el pecho, debilidad muscular, sensación de desgano. Por momentos no puedes creer que lo que estas viviendo sea verdad, te sientes confundido(a), tienes muchas dudas e interrogantes.

Pareciera estás viviendo una noche oscura que no termina, nadie te entiende y enfrentas nuevos sentimientos y te preguntas: que va a ser de mi?, que va a ser de mi familia?, quien realmente soy?, perdí mi tiempo y mi vida al lado de alguien que no me valora?, como voy a enfrentar los años de vida venideros?, como va a ser mi economía?, como explicar a mis hijos lo sucedido?, como voy a educar a mis hijos? Y si aun no tienes hijos, te preguntas como podrá regresar tu esposo o esposa si no hay descendencia?

En Jesús Salva mi Familia no solo entendemos y comprendemos tu dolor y tus sentimientos sino que creemos que Dios puede RESTAURARTE A TI Y SALVAR A TU ESPOSO(A), A TUS HIJOS Y A TU FAMILIA.

Jesús puede sanar tu enfermedad, tu soledad y sentimiento de rechazo como lo hizo cuando curó 10 leprosos entre Samaria y Galilea, dejándolos limpios de su enfermedad, y liberándolos del aislamiento, de la humillación, de su destierro, restaurando sus rostros, su cuerpo y su alma (Lucas 17 11-19).

Jesús, puede calmar la tormenta de tu vida, sacarte del dolor, del sufrimiento, de la ansiedad, de la crisis de tu vida, de tu matrimonio, así como calmó la tormenta y dio orden al viento y al mar de apaciguarse en medio de unas olas que cubrían la embarcación y que ponían en riesgo sus vidas, cuando los apóstoles dijeron Jesús Sálvanos! (Mateo 8 23-27).

Jesús, puede resucitar los matrimonios muertos por el pecado, putrefactos, sin esperanza y poner su mano como lo hizo con la hija de Jairo cuando extendió su mano y la resucitó de la muerte física y espiritual (Mateo 9 18-19), en un acto de infinito amor y caridad.

Jesús puede transformar el amor humano, el amor de esposos, el amor que se agota y transformarlo en un nuevo amor, con mejor sabor, aroma, Y textura. Un amor verdadero y para siempre como lo hizo cuando transformó el agua en vino (Juan 2 1-11). En el milagro de las bodas de Cana la Santísima Virgen María, intercedió ante su hijo para que lo que era imposible y sin explicación solo Dios podría hacerlo. En tu situación, en tu dolor, La Santísima Virgen puede interceder para que Dios restaure tu corazón agobiado, tu familia lastimada y herida, el corazón de tu cónyuge, de tus hijos y de todos tus familiares y seres queridos.

Solo basta que creas en el DIOS QUE TODO LO PUEDE, TODO LO TRANSFORMA y que abras tu corazón con sencillez y humildad.

Antes de presentar los 3 pasos, hacemos unas recomendaciones y sugerencias para que puedas avanzar pronto en este camino hacia la restauración.

RECOMENDACIONES EN EL PROCESO DE RESTAURACION MATRIMONIAL

  • Saca de tu vocabulario la palabra divorcio y separación, siendo diferente donde este en juego tu integridad o la de tus hijos o de tu familia.
  • No tomes acciones legales sin haber comenzado un proceso de sanación y si esto no fuera  estrictamente necesario.
  • Dios tiene para ti muchas promesas, ten Fe y Esperanza.
  • No mendigues amor. Pon en manos de Dios todo y que sea EL quien tome el control de tu vida, tu matrimonio y familia. No trates por tus propios medios de retener a tu esposo y hacerlo caer en razón de sus errores.
  • Los dos tuvieron responsabilidad sobre la crisis, separación o divorcio. Cada uno en mayor o en menor medida. (50-50)%, (20-80)%, (90-10)%, (40-60)%. En una situación de crisis, separación o divorcio, NO hay culpables. Piensa que nadie gana, mas bien todos pierden.
  • Mantén la buena imagen de tu cónyuge frente a ti mismo, a tus hijos, a tu familia, amigos y personas que te rodeen. Recuerda que es una situación transitoria y tarde que temprano regresará tu cónyuge y es mas difícil si su imagen está deteriorada.
  • El pasado ponlo en la misericordia de Dios, vive el presente de la mano de Jesús y de Maria y el futuro lo encomendamos en Santa y Divina Voluntad, a su Providencia.
  • La restauración es un proceso que toma su tiempo y el tiempo es en el tiempo de Dios.
  • Lucha por la restauración matrimonial hasta el final. No te rindas. Por un matrimonio se lucha hasta el final, porque es una alianza con Dios.
  • No compartas tu situación personal con todas las personas que tengas cerca, no siempre vas a recibir buenos consejos y comentarios.
  • Si tienes hijos, no los involucres en los problemas y dificultades matrimoniales, no pongas a tus hijos en medio de la comunicación deteriorada de sus padres.
  • No tomes venganza de ningún tipo contra cónyuge y no manipules la situación con tus propios hijos separándolos de su padre o madre.
  • Aparta tus sentimientos de la provisión económica que tengas para tu familia. Cada caso es distinto y merece una valoración real y objetiva que no lastime a ambos cónyuges y el bienestar de los hijos
  1. Jesús y Yo
  2. Jesús y mi cónyuge
  3. Jesús en medio del nuevo hogar.