Hoy es un día realmente especial y bendecido, hoy es un día en el que se celebra la fiesta de El Cuerpo de Cristo. Cuantos creen que en el Cuerpo y Sangre de Cristo: ¿Hay sanación?, ¿hay milagros?, ¿hay vida?, ¿hay liberación?, ¿hay verdad?, ¿hay restauración? , ¿Hay resurrección?, ¿Cuántos verdaderamente lo creen? Muchas veces pienso que muchos de nosotros, tenemos la Biblia como cuentos, como parábolas, como cosas que ya pasaron, como hechos ejemplos para nuestras vidas. Hermanos veamos más allá: ‘La Palabra es vida’ ¡Gloria a Dios!, no es para aprendérsela y concursar para saber quién se aprende más citas, no es para caleteársela señores es para vivirla, ¡bendito sea Dios! Tomemos hoy día en especial uno de los tantísimos milagros realizados por Jesús, vivamos este pasaje: Mateo 9,23 26. Marcos 5,35 42. Lucas 8,49 55. El Milagro de Jairo: “Todavía estaba hablando Jesús, cuando alguien llegó de la casa de Jairo, jefe de la sinagoga, para decirle: “Tu hija ha muerto. No molestes más al Maestro.” Al oír esto, Jesús le dijo a Jairo: “No tengas miedo; cree nada más, y ella será sanada.” Cuando llegó a la casa de Jairo, no dejó que nadie entrara con El, excepto Pedro, Juan y el padre y la madre de la niña. Todos estaban llorando, muy afligidos por ella. “Dejen de llorar les dijo Jesús. No está muerta sino dormida.” Entonces ellos empezaron a burlarse de Él porque sabían que estaba muerta. Pero Él la tomó de la mano y le dijo: ¡Niña, levántate! Recobró la vida y al instante se levantó. Jesús mandó darle de comer, los padres se quedaron atónitos, pero Él les advirtió que no contaran a nadie lo que había sucedido.” Meditando en el pasaje me preguntaba como madre, quién sería capaz de dejar a su única hija en cama, sentenciada a muerte ¿qué padre o madre podría hacerlo? Duro, inimaginable, pero este padre, Jairo, tomó una decisión, decidió, dejar su hija, su problema, su angustia, su circunstancia, su imposible, para ir en busca de Jesús, para ir en busca del único que puede cambiar las cosas, ¿cuánto caminaría de distancia Jairo, para encontrarse con Jesús? Serían largas distancias, serían cortas fueron días, noches, ¿cuánto caminaría Jairo para llegar a Jesús?, ninguno de los Evangelio no los relatan , pero pudo ser largo el camino y como todo camino, pudo haber cansancio, pudo haber necesidades, pudo haber dolor, pudo haber duda, pero Jairo siguió, ¿cuántos de ustedes, hoy estas palabra le retumban en su corazón?, ¿Cuántos de ustedes realmente han tomado la decisión de dejar sus circunstancias, dejar a su esposo, dejar su hogar, dejar sus deudas, sus necesidades, su dolor, para salir en camino a buscar a Jesús?, ¿Cuántos de ustedes tomaron la decisión? Meditando lo primero que produjo el milagro de Jairo fue tomar un determinante decisión, ir a buscar a Jesús, sino tomamos esta decisión, hermanos no llegaremos a nada, si no tomamos esta decisión no sabremos entrar en el camino, sino tomamos esta decisión simplemente nuestro matrimonio quedara allí, muriendo, deshuesado, enfermo y tirado en cama. Lo único que nos puede fortalecer a tomar esta decisión y entrar en el camino de buscar a Jesús es: Quitar los ojos de nuestras circunstancias, quitar los ojos de ese matrimonio muerto, quitar los ojos de lo que hacen nuestros esposo(a), quitar los ojos de esa deuda, de esa enfermedad, de esa escases, de ese divorcio, de ese adulterio, hay queridos hermanos que quitar los ojos. Muchos de nosotros tenemos un ojo puesto en Jesús y otro ojo puesto en el problema, ¡No! Esto tiene que ser radical, siempre digo ‘En puerta la Prueba ya comienza a doler el corazón’, pero a quien vas a creer?, en quien vas a confiar?, la palabra dice que Jesús es el mismo de ayer , de hoy y de siempre, entonces este milagro, esto que sucedió pude ser Hoy una realidad en nuestras vidas. Hoy debemos determinarnos a Creer contra viento y marea, porque este es el primer paso, este es el primer paso para transitar en el camino. En este camino lo más seguro es que Jairo, en su dolor, angustia, cansancio haya dudado, su mente le dicte no lo vas a lograr, tu hija morirá, estas cansando, falta mucho, hermanos esto no es más que las fortalezas mentales que el mundo desde el vientre de nuestras madre nos han sembrado, esto es el enemigo, que trabaja en nuestras vidas tejiendo y tejiendo, esto es uno de los principales obstáculos para ver el milagro en nuestras vidas, allí está la lucha, allí está la guerra, lo que me dicta la mente y lo que me dice Jesús, es que acaso la palabra no dice: “Somete tus pensamientos a Cristo Jesús, y mantenlos cautivos”, miren cuan poderosa es la mente. Estas fortalezas mentales serán el segundo paso que dar, hay que romperlas, hay que anular esos decretos, hay que desmontarlas de nuestras vidas, porque son mentiras, son patrones. Cuántos no nos dicen: “tu esposo o esposa no volverá amarte”, ¡mentira! es que acaso Dios Todo Poderoso no es un Dios de amor, cuantos nos dicen, “es que no dejara el adulterio”, ¡mentira! Acaso Jesús no perdonó a la adultera la liberó y la sanó, ¿cuántos de nosotros escuchamos es que no va a regresar? ¡Mentira! ¿Es que acaso Dios no libero cautivos y los devolvió a sus naciones? Mentiras que se forman como fortalezas mentales para obstaculizar el milagro en nuestras vidas. Hoy hermano le decimos a la mente: “Hoy en el Nombre de Jesús rompo toda fortaleza mental de: (las nombras). Porque el mundo nos descalifica pero el Reino de Dios nos califica. Amén ¡Gloria a Dios! Jesús le dijo a Jairo: “No tengas miedo; cree nada más, y ella será sanada.” Jesús hoy nos dice: “Cree, solo cree, solo mírame a mí, solo búscame a mí, solo vive mi Palabra y Yo te Sanaré, Yo haré tu milagro, Yo te restauraré, Yo viviré en Ti.”

Por último siendo Jairo el principal de la sinagoga y siguiendo la tradición Judía que dice: “que ningún hombre Judío se humilla ante otro”, Jairo rompió ese decreto y se arrodillo, humillándose ante Jesús, rogándole que fuera a su casa para sanar a su única hija, ¿cuántos hermanos, en ese tiempo del relato del pasaje Bíblico, no se quedarían asombrados, cuando no diría Don Jairo arrodillado?, es que acaso esto nos le suena familiar, ¿cuántos de nosotros no se han burlado? ¿Mira Juan, mira Marta, pobre?, esto es de ayer, de ahora y de siempre, la palabra sigue viva, hoy tienes que quitarte ese traje de soberbia, de orgullo, de altivez, de arrogancia y humillarte ante Dios, quitarte todos los títulos profesionales, y nombres y llegar a Dios, porque Dios no te conoce por el título, ni por lo alcanzado te conoce por nombre y por lo que tienes en tu corazón. Acaso no sucedió algo igual con Jesús, No se burlaron de Jesús: Entonces ellos empezaron a burlarse de Él porque sabían que estaba muerta. Y Gloria a Dios por esa burla, y Gloria a Dios por ese alboroto, y Gloria a Dios por ese desprecio porque sucedió que: “Pero Él la tomó de la mano y le dijo: ¡Niña, levántate! Recobró la vida y al instante se levantó.” ¡Bendito sea Dios! Hoy Jesús puede decirle en medio de lo oscuro, de la burla, del abandono, del desprecio, de la humillación: ¡Hijo levántate! ¡matrimonio Levántate!, ¡Hijo estás sano!, ¡Hijo estas perdonado!, ¡Hijo eres libre de deudas!, hoy puede ser el día, si y solo si tomas la decisión de dejar tus circunstancia, de buscar a Jesús, de transitar el camino rompiendo toda fortaleza mental y humillándote al único que puede hacer el milagro: Nuestro Señor Jesús Cristo . Ahora te pregunto en ¿quién vas a creer? A ¿quién te le vas a humillar?, Yo tomé una decisión y fue transitar el camino y encontrar a Jesús, rogarle y humillarme para que venga conmigo a mi casa y le diga a mí matrimonio: ¡Levántate! ¡Levántate! , y esperaré en gozo ,que me diga: “hija te mando a darle de comer , dale amor, dale palabra de Dios, dale cuidados, dale sabiduría, dale todo lo que no le diste y que yo te enseñe a dar.” Bendito y Alabado sea Nuestro Señor. Amén. Bendiciones. Miembro de JSMF.